“El Perte ha demostrado que es posible articular una política pública ambiciosa en salud que combine ciencia, innovación, capacidad industrial y refuerzo del SNS”

Anuario iSanidad 2025
Nieves Sebastián Mongares
El Proyecto Estratégico de Recuperación y Transformación Económica (Perte) para la Salud de Vanguardia nació con la meta de fomentar la salud colectiva impulsando la transformación digital en el sector. Con este, además, se buscaba posicionar la innovación biomédica como baluarte del país, para lo cual se han puesto en marcha redes de colaboración orientadas a fomentar la autonomía estratégica y la competitividad del sector sanitario español.

En este sentido, Raquel Yotti, comisionada para el Perte de Salud de Vanguardia, repasa todas las áreas que abarca este proyecto analizando el impacto que ya ha logrado y el que se estima que tenga en el futuro.

¿Qué balance hace del Perte de Salud de Vanguardia desde su lanzamiento y qué avances destacaría dentro del mismo?
Desde su lanzamiento, el Perte ha de mostrado que es posible articular una política pública ambiciosa en salud que combine ciencia, innovación, capacidad industrial y refuerzo del Sistema Nacional de Salud. Se han movilizado más de 2.500 millones de euros de inversión pública, y esto supone un cambio de escala en la manera en que España aborda la innovación sanitaria.

Entre los avances más relevantes destacaría, en primer lugar, la consolidación de capacidades estratégicas en ámbitos clave como la medicina personalizada, las terapias avanzadas o la digitalización del sistema sanitario.

También ha sido fundamental la creación de nuevas infraestructuras científico-tecnológicas y el fortalecimiento de las ya existentes, muchas de ellas en el ámbito público, que hoy están mejor preparadas para generar y transferir conocimiento.

Otro hito relevante ha sido el impulso de un ecosistema de colaboración estable entre administraciones, centros de investigación, hospitales, universidades y empresas. El PERTE ha actuado como catalizador de alianzas que antes eran más fragmentadas y que, cada vez más, responden a una visión compartida.

Antes de verano se anunciaba que la fecha límite del Perte se prolonga ría hasta 2027 y una ampliación de la inversión. ¿Qué líneas estratégicas se marcan dentro de este periodo?
El Plan Estratégico Salud de Vanguardia 2025-2027, recientemente aprobado por el Consejo de Ministros, responde a una fuerte convicción: las transformaciones profundas en salud, ciencia e innovación requieren tiempo, continuidad y visión de largo plazo.

Los fondos europeos comprometidos en el marco del Perte se ejecutarán antes de finalizar 2026, tal como estaba previsto. De forma simultánea, las líneas estratégicas de este nuevo periodo se orientan a consolidar lo ya iniciado, asegurando que las capacidades creadas —en datos, infraestructuras, biotecnología, terapias avanzadas o digitalización— se integren de manera estructural en el Sistema Nacional de Salud. El objetivo es reforzar la traslación real de la innovación a la práctica clínica y a la salud de la población, evitando que los avances queden limitados a fases piloto.

Además, se continúa fortaleciendo la base productiva del sector salud, con especial atención a la autonomía estratégica y a la capacidad de respuesta ante futuras crisis sanitarias. En este marco, el nuevo programa refuerza el enfoque One Health, impulsa la internacionalización del ecosistema español de innovación en salud, e incorpora una mirada explícita a la salud global, situando a España como un actor relevante frente a retos sanitarios compartidos.

«Prevemos que las primeras en aprobarse serán precisamente el Real Decreto de Evaluación de Tecnologías Sanitarias y el Real Decreto con el nuevo estatuto de la Aemps»

En España, al hablar de sanidad, la equidad es un concepto protagonista. ¿Cómo se está trabajando para garantizar este principio en la distribución de los fondos?
La equidad es un principio irrenunciable del Perte Salud de Vanguardia. Desde su diseño se ha trabajado para que los fondos no refuercen desigual dades preexistentes, sino que contribuyan a reducirlas.

Esto se ha materializado, por ejemplo, en convocatorias públicas competitivas que incorporan requisitos para favorecer la cohesión territorial, en inversiones directas al Sistema Nacional de Salud a través de distribución de fondos en el Consejo Interterritorial que benefician a todas las comunidades autónomas, y en el refuerzo de capacidades en centros públicos, especialmente hospitales y nodos de investigación del ámbito asistencial.

Además, la implementación de la medicina personalizada, predictiva, preventiva, y participativa poblacional (5P) que se impulsa a través del Perte permite avanzar hacia una atención más ajustada a las necesidades reales de cada persona, independientemente de su lugar de residencia, y, por tanto, enlaza innovación con equidad.

¿De qué manera está orientado este Perte al avance en medicina personalizada y terapias avanzadas? ¿Qué acciones concretas se han ejecutado?
La medicina personalizada y las terapias avanzadas son uno de los ejes vertebradores del Pete. En este ámbito se ha trabajado de forma simultánea en capacidades científicas, clínicas, y empresariales.

Entre las actuaciones más destacadas es necesario mencionar el impulso a la creación de capacidades públicas para el desarrollo y producción de terapias avanzadas a través de la creación del consorcio público Certera (Centro Estatal de Terapias Avanzadas), y la financiación de grandes ensayos clínicos académicos, liderados por investigadores de centros de investigación públicos.

También ha supuesto un hito la puesta en marcha de la empresa Terafront Farmatech, una estructura públicoprivada específica para facilitar la transferencia de las terapias avanzadas al mercado.

“En España, seguimos priorizando los ensayos clínicos en fase I sobre oncología y enfermedades raras o que prueban terapias avanzadas, ya que son las áreas donde se encuentra la mayor actividad innovadora de momento»

Otro de los pilares del mismo es la digitalización. ¿Qué papel juegan tecnologías como la inteligencia artificial o la tecnología de datos en el mismo, y cómo se está garantizan do este avance teniendo en cuenta aspectos como la protección de datos?
El desarrollo de grandes espacios de datos de salud y la incorporación de tecnologías digitales e inteligencia artificial son objetivos estratégicos del Perte Salud de Vanguardia. Su finalidad es transformar el Sistema Nacional de Salud mediante el uso avanzado de la información para mejorar la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la gestión sanitaria, así como para reforzar la investigación biomédica y la salud pública.

El Perte impulsa el uso de la inteligencia artificial y del análisis de datos a gran escala desde una lógica de interés general, reforzando las capacidades públicas y fomentando que el valor generado revierta directamente en el sistema sanitario y en la ciudadanía.

El enfoque ha sido claro: innovar con responsabilidad. Todas las actuaciones en materia de datos se desarrollan bajo marcos robustos de gobernanza, seguridad y ética, plenamente alinea dos con la normativa europea y bajo la supervisión que corresponde al Ministerio de Sanidad. La confianza de la ciudadanía es un activo fundamental, y sin ella no hay transformación digital posible.

La confianza de la ciudadanía es un activo fundamental, y sin ella no hay transformación digital posible

¿Cómo diría que ha contribuido o está contribuyendo el trabajo establecido dentro del PERTE de cara a transformar la cadena de valor del sector y reforzar el tejido industrial? ¿Qué relevancia daría a la colaboración público-privada dentro del mismo?
El Perte ha contribuido de manera significativa a transformar la cadena de valor del sector salud, reforzando su componente industrial, innovador y tecnológico. Estamos pasando de una lógica más fragmentada a una visión integral que conecta investigación, desarrollo, producción y aplicación clínica.

La colaboración público-privada ha sido clave en este proceso. No como una externalización de responsabilidades, sino como una alianza estratégica en la que el sector público marca prioridades, orienta la inversión y garantiza el interés general, mientras el sector privado aporta capacidad de escalado, innovación y llegada al mercado.

Este modelo está permitiendo fortalecer un tejido industrial más competitivo, alineado con las necesidades del sistema sanitario y con capacidad de generar empleo cualificado y valor añadido para la economía española.

Atendiendo a los aspectos anteriores, ¿cómo valora el impulso que están generando las acciones dentro del PERTE de cara a reforzar la competitividad del sector sanitario del país?
Las acciones del PERTE están teniendo un impacto claro en la competitividad del sector sanitario español. España es un país tremendamente atractivo para la investigación clínica, y, tras estos años de inversiones, también es un país más sólido en capacidades científicas y con un tejido productivo en salud más y avanzado.

España es un país más sólido en capacidades científicas y con un tejido productivo en salud más diversificado y avanzado

Este impulso se enmarca además en una visión europea y geoestratégica, en la que la competitividad del sector salud depende de la integración coherente de políticas sanitarias, cien tíficas, industriales y económicas. El Perte ha contribuido a alinear estas políticas, reforzando la autonomía estratégica, la capacidad de innovación y la posición de España en el ecosistema europeo de salud.

En el marco de este plan, se coordina el trabajo entre cinco ministerios diferentes. ¿Cómo ha sido este trabajo de coordinación y cómo cree que ha impactado el trabajo interministerial en el desarrollo del mismo?
La coordinación entre los cinco ministerios- Sanidad, Ciencia, Transformación Digital, Industrial y Educación- que ejecutan actuaciones en este programa estratégico ha sido uno de los grandes aprendizajes y, al mismo tiempo, uno de los principales valores del Perte. La salud es, por definición, un ámbito transversal que requiere una acción pública alineada y coherente.

Esta coordinación se ha extendido también al conjunto de los agentes que forman parte de la Alianza Salud de Vanguardia, integrando a administraciones, centros de investigación, sistema sanitario, y sector productivo.

Este trabajo conjunto ha permitido alinear políticas científicas, industriales, sanitarias y digita les en una misma dirección estratégica, evitar duplicidades y maximizar el impacto de los recursos públicos. El resultado es un PERTE más coherente, más eficaz y con mayor capacidad transformadora.

El resultado es un PERTE más coherente, más eficaz y con mayor capacidad transformadora

Para finalizar, con la vista en el futuro, ¿cómo espera que se perciba de manera tangible el efecto de este Perte en el corto y medio plazo?
En el corto plazo, el impacto del PERTE ya se percibe en infraestructuras mejor equipadas, en proyectos en marcha y en nuevas capacidades dentro del sistema público. En el medio plazo, el objetivo es que estos avances se traduzcan en mejores resultados en salud, mayor equidad y un sistema sanitario más resiliente. Confío en que el PERTE Salud de Vanguardia contribuirá a consolidar un modelo de innovación en salud sostenible y alineado con los valores del Sistema Nacional de Salud.

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