Las recientes dificultades en el suministro de GNV han vuelto a poner en evidencia la vulnerabilidad del sistema energético peruano. La interrupción en el sistema de transporte asociado al proyecto de Camisea generó restricciones en el abastecimiento de GNV y largas filas en los grifos, lo que recuerda que un problema energético puede extenderse al resto de la economía.
Las recientes dificultades en el suministro de GNV han vuelto a poner en evidencia la vulnerabilidad del sistema energético peruano. La interrupción en el sistema de transporte asociado al proyecto de Camisea generó restricciones en el abastecimiento de GNV y largas filas en los grifos, lo que recuerda que un problema energético puede extenderse al resto de la economía.
Desde una perspectiva económica, la restricción del suministro de gas afecta a un insumo clave para el transporte. Cuando el acceso a este recurso se reduce, la estructura de costos de diversas actividades se altera. En el Perú existen aproximadamente 350.000 vehículos que utilizan GNV, muchos de ellos dedicados al servicio de taxi. Para estos conductores, el GNV representa una ventaja económica importante, ya que puede ser hasta un 70% más barato que la gasolina. Cuando el suministro se interrumpe, los conductores deben recurrir a combustibles más costosos, lo que reduce sus márgenes de ingreso.
La situación también plantea interrogantes sobre la seguridad energética del país. A pesar de contar con importantes recursos de gas natural, la economía depende de una infraestructura crítica para su transporte y distribución. Cuando el suministro se concentra en un único sistema, cualquier interrupción puede afectar la productividad, los costos empresariales y la estabilidad económica.
Lo ocurrido con el GNV expone una fragilidad estructural. La energía sostiene el funcionamiento de la economía moderna, y cuando su suministro es incierto, también lo es la estabilidad económica. ¿Puede una economía aspirar a la estabilidad cuando su seguridad energética es tan frágil?
*El Comercio abre sus páginas al intercambio de ideas y reflexiones. En este marco plural, el Diario no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta.
Deja una respuesta