P.M.S
El Ministerio de Sanidad, a través de la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos y Productos Sanitarios (CIPM) celebrada el pasado 15 de julio de 2026, ha decidido no incluir en la financiación pública los fármacos lecanemab y donanemab para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer inicial, limitando su acceso a la prescripción en el ámbito privado. Desde la Sociedad Española de Neurología (SEN) trasladan su «preocupación» ante esta decisión, recordando que estos fármacos «cuentan con la aprobación para su comercialización en la Unión Europea, tras la evaluación experta de su eficacia y seguridad por parte de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA)».
En este sentido, resaltan que múltiples agencias regulatorias avalan este balance positivo y recuerdan que, en Estados Unidos, estos tratamientos están disponibles desde hace unos tres años, con datos que avalan la seguridad y satisfacción de su uso en práctica clínica habitual. La sociedad científica considera que «esta resolución tiene importantes implicaciones clínicas pues se deniega un tratamiento que cuenta con el aval de la EMA a personas que podrían experimentar un retraso en la evolución de la enfermedad, pero también éticas y sociales».
«Restringir el acceso a estos tratamientos a la prescripción privada introduce una barrera económica que vulnera el principio de equidad del Sistema Nacional de Salud (SNS), creando diferencias inaceptables según la capacidad económica de los pacientes y sus familias y rompe los principios de universalidad y cohesión que inspiran nuestro sistema sanitario y del que estamos tan orgullosos», lamentan en un comunicado firmado por el Dr. Jesús Porta-Etessam, presidente de la SEN, y la Dra. Raquel Sánchez-Valle, coordinadora del Grupo de Conducta y Demencias de la SEN. Además, indican que los profesionales del SNS se enfrentarán ante un dilema ético en cuanto a las recomendaciones que deben realizar a los pacientes que pudieran beneficiarse de estas terapias.
La SEN señala que se deniega a los pacientes una opción capaz de retrasar la evolución del alzhéimer, mientras Ceafa denuncia que su exclusión del SNS «condena al abandono» a estos pacientes
Recientemente el Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la SEN publicó un documento de consenso para el uso apropiado de estos fármacos en la práctica clínica asistencial en España realizado por expertos que incluye recomendaciones para su puesta en práctica. La SEN asegura que la incorporación ordenada de estos fármacos, supondría la mejora de circuitos diagnósticos y redes asistenciales especializadas que no sólo beneficiarían a los pacientes que reciben estos fármacos, sino a todos los pacientes con sospecha o afectados por algún tipo de deterioro cognitivo, como ha sucedido en las últimas décadas con la introducción de novedades terapéuticas en ictus, esclerosis múltiple o migraña.
«Excluir estas terapias del SNS frena ese impulso y retrasa la modernización de la atención pública a la enfermedad de Alzheimer y otras demencias, así como la formación de nuestros profesionales, que fundamentalmente, se forman en centros públicos y la investigación en el campo», advierten. Por ello, la SEN solicita encarecidamente a la ministra de Sanidad, Mónica García; al secretario de Estado de Sanidad y presidente de la CIPM, Javier Padilla; y a los representantes de las comunidades autónomas que «reconsideren esta resolución».
La Sociedad Española de Neurología traslada su plena disposición para colaborar con las autoridades sanitarias, las comunidades autónomas y las asociaciones de pacientes para definir circuitos asistenciales seguros, eficientes y sostenibles. «La enfermedad de Alzheimer constituye un reto sanitario y social de primer orden en España, no se trata de un problema de salud exclusivamente individual. Afrontarlo, como sociedad exige decisiones innovadoras alineadas con la evidencia y la equidad», concluyen.
Ceafa denuncia que «se condena al abandono» a los pacientes
La Confederación Española de Alzheimer y Otras Demencias (Ceafa) también ha cargado contra la decisión de la CIPM de no financiar los nuevos tratamientos para el alzhéimer temprano, que consideran «injustificable». La entidad afirma que el Gobierno y las comunidades autónomas «condenan al abandono» a los pacientes al negarles el acceso a unas terapias ya avaladas por la EMA y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps).
La organización ha advertido de que estos fármacos, disponibles ya en más de medio centenar de países y en la sanidad privada española, representan «el mayor avance científico frente al alzhéimer» y ha alertado de que cada semana que pasa hay pacientes que dejan de cumplir los criterios clínicos para ser candidatos a estas terapias. «No se trata de un retraso administrativo, sino de una decisión de enorme crueldad», ha afirmado la entidad.
Asimismo, Ceafa ha defendido que la no financiación supone un paso atrás respecto al consenso alcanzado entre pacientes y sociedades científicas en torno al ‘Decálogo Alzheimer: Diez Compromisos por el Recuerdo’. Su presidenta, Mariló Almagro, ha denunciado que las administraciones han protagonizado una «traición histórica a las personas con alzhéimer y un desprecio absoluto a su dignidad» y ha anunciado que la organización intensificará las acciones institucionales, políticas y sociales para tratar de revertir la decisión.






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