El Mundial de Fútbol en curso ha tenido 16 sedes repartidas entre Estados Unidos, México y Canadá, pero su corazón tecnológico se encuentra en Miami, dentro del Centro de Comando Inteligente (ICC) que la FIFA ha implementado en la ciudad de Florida, donde el ente rector del balompié tiene también oficinas.
“Es el corazón y el cerebro de toda la operación”, indicaba a inicios de junio Heimo Schirgi, jefe operativo del evento. Si bien la FIFA afirma que los gestores de cada localidad cuentan con un gran nivel de autonomía, también explica que el núcleo operativo de Miami es donde se resuelven problemas críticos que requieren un nivel de dirección superior.
Además de las ciudades con los estadios donde se realizan los partidos, el Mundial que se celebra en Norteamérica cuenta con unos 500 emplazamientos oficiales, reuniendo a 5.000 trabajadores de la FIFA entre agentes libres y personal fijo. Según los planificadores, la gran cantidad de terreno cubierto y personal desplegado generó la necesidad de integrar a todos los equipos, incluyendo también a los trabajadores de la base central del organismo en Zúrich (Suiza).
“Es una ejecución muy descentralizada del torneo, pero necesitamos una administración central para mantener una consistencia a lo largo de todos los sitios a fin de que el equipo que viaja de un estadio a otro tenga exactamente la misma experiencia”, explicó Schirgi.
La FIFA recurrió a la compañía tecnológica Lenovo para la implementación de la plataforma con la que funciona el Centro de Comando Inteligente del Mundial, convirtiéndola en el socio tecnológico oficial del campeonato. La firma indicó que proporcionó pantallas, computadoras, tabletas y otros equipos a la organización, además del personal que se encargó de montar el sistema informático.

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, dando discurso a los trabajadores del Centro de Comando Inteligente del Mundial ubicado en Miami. A su derecha, Heimo Schirgi, jefe operativo de la Copa del Mundo 2026. (Foto: FIFA)
El ICC “recopila y distribuye información de todo el torneo, realiza el seguimiento y resuelve incidentes”. Desde el gran nodo de Miami se gestiona el Mundial 2026 en todas sus facetas, partiendo de la seguridad y la logística, pasando por las transmisiones de televisión, el traslado de delegaciones y aficionados e incluso la venta de entradas.
Cada sección de trabajo del torneo tiene sus propias bases de datos, tal como sucedía anteriormente en la gestión mundialista de la FIFA; no obstante, la novedad esta vez es que ahora estas están conectadas de forma automatizada a un único sistema llamado “Panel de Control del Torneo”.
Las imágenes del centro de comando que ha dejado ver la FIFA muestran un espacio lleno de pantallas con datos, videollamadas, capturas de vigilancia y de las tribunas, junto a horarios de vuelo y tomas de los propios encuentros deportivos.
Los trabajadores monitorean en tiempo real este amplio flujo de información para el que se han introducido herramientas de inteligencia artificial (IA) como apoyo, siendo esto procesado en centros de datos dedicados.
Este último apartado es relevante porque la escala del trabajo no solo requiere la IA para el procesamiento y segmentación de la información, sino también de un importante contingente laboral humano.
En un reciente reporte de PC Mag, el director del área de deportes de Lenovo, Santiago Manso, comentaba que gestionar los datos obtenidos del Mundial requería de un equipo de más de 1.800 personas, tres veces más que el personal que la compañía tiene en Miami.

Trabajadores del Centro de Comando Inteligente del Mundial. (Foto: FIFA)
Ese nivel de integración digital está estrictamente relacionado con la ciberseguridad y el ICC ha sido calificado como el” búnker” o la “sala de guerra” informática del Mundial debido al creciente número de amenazas informáticas que afronta la administración mundialista.
Nacho Fresco, director de tecnología de la FIFA, señaló en un reciente diálogo con “As” que “recibían unos 500 millones de ciberataques al día”, cifra sustancialmente mayor a la registrada durante Qatar 2022, campeonato en el que contabilizaron aproximadamente 1,1 billones de ataques informáticos.
El mismo ejecutivo declaró a EFE que la gestión de un espacio como este representa “el mayor reto tecnológico de la historia del deporte” y que la FIFA trabaja de cerca con el FBI. Según refiere Fresco, mantener todas las operaciones informáticas ha implicado la participación de 350 profesionales especializados entre analistas, programadores e ingenieros.
La colaboración tecnológica de la FIFA con Lenovo no solo tuvo su foco en la gestión operativa, pues también implicó el desarrollo conjunto de soluciones directamente relacionadas a la práctica del fútbol sobre el gramado, siendo Football AI Pro una de las más importantes.
Esta última es una herramienta de análisis de datos que está incorporada al sistema del centro de comando y, tal como su nombre sugiere, emplea inteligencia artificial. AI Pro contempla hasta 2.000 métricas distintas en el juego y revisa lo que Lenovo señala que son “millones de puntos de datos”.
Lo anterior ha estado acompañado de la creación de avatares tridimensionales de los jugadores participantes a partir de 29 puntos de referencia geométricos, lo que se traduce en un alto nivel de correspondencia con la anatomía de cada deportista.
Los estadios están equipados con entre 12 y 14 cámaras de seguimiento óptico, responsables de establecer estos parámetros corporales y generar esas imágenes, que son las que se vienen empleando en las revisiones del VAR y las transmisiones televisivas a través del centro de comando.

Modelo 3D utilizado en la posición adelantada que se cobró en contra de Colombia en su partido ante Portugal. (Foto: captura ESPN)
La tecnología de Football AI Pro hace uso de dicha información, otorgando a los analistas patrones de juego a partir de videoclips de los avatares 3D. Los responsables de la solución aseguran que esto da información táctica a los entrenadores y también permite generar reportes individuales sobre el desempeño de los futbolistas, quienes pueden revisar sus métricas a través de una aplicación para celulares.
Otros recursos de Lenovo también se han empleado para generar lo que la empresa ha llamado “gemelos digitales” de las sedes que se usan para el monitoreo de estadios y espacios ocupados por hinchas, futbolistas y personal.
Las cámaras de los árbitros se probaron de forma aislada en algunos partidos de las competencias futbolísticas europeas entre los años 2023 y 2024. El Mundial de Clubes del 2025 fue el primer torneo oficial en el que se usó de forma extensiva este recurso, que se ha consolidado en la televisación durante el Mundial de Norteamérica.
La compañía alemana Riedel, que cuenta con experiencia en eventos como la Fórmula 1, fue la responsable de diseñar la estructura física de las cámaras que muestran los partidos desde la perspectiva del réferi central. El dispositivo tiene un peso menor a los 15 gramos y está integrado a la diadema de comunicación de los árbitros, ubicándose exactamente a la altura de la oreja o la sien.

La cámara de los árbitros es está integrada al sistema de comunicación. (Foto: FIFA)
El invento fue parte de un esfuerzo conjunto, ya que Lenovo se encargó de desarrollar un algoritmo de estabilización de la imagen con inteligencia artificial que procesa la imagen en tiempo real en los servidores del torneo.
Para que esto suceda sin latencia fue necesario implementar una red 5G privada en cada uno de los estadios de la Copa Mundial, conexión que también es empleada para el resto de las labores que coordina el Centro de Comando Inteligente. Tras un acuerdo firmado en el 2024, la compañía de telecomunicaciones Verizon se convirtió en la responsable de brindar ese marco logístico y también lo hará en la Copa Mundial Femenina del 2027.
El establecimiento de todo este aparato de monitoreo y vigilancia ha generado cierto nivel de sospecha en torno al derecho a la privacidad, sobre todo desde la parcela estadounidense, debido a que en dicho país se celebrarán finalmente más de tres cuartos de los partidos.
Un mes atrás, el portal tecnológico ”Wired» advertía que los asistentes a la cita deportiva estaban expuestos a una red de vigilancia masiva con tecnología muy avanzada en los estadios y las calles. Lo anterior incluye sistemas de reconocimiento facial, rastreo biométrico que estaba conjugado con los ya citados análisis de datos en tiempo real y sistemas de vigilancia con drones.

La vigilancia dentro y fuera de los estadios es un tema de preocupación de cara a la protección de los derechos de quienes asisten al Mundial. En la imagen, hinchas japoneses en el Mundial 2026. (Foto: The Yomiuri Shimbun / AFP)
/ YOMIURI SHIMBUN
La salvaguarda de los derechos civiles de los extranjeros en medio de esa gestión atípica de la seguridad también fue vista con alarma por una gran cantidad de colectivos.
El 23 abril, más de 120 agrupaciones de la sociedad civil estadounidense emitieron un comunicado conjunto en el que advertían que la FIFA y el gobierno de Donald Trump no habían establecido medidas significativas o un protocolo para la protección de los derechos humanos, en medio de una discutida política migratoria de Washington.
Las organizaciones manifestaban su temor a que los extranjeros fueran sometidos a malos tratos como la denegación arbitraria de entrada a Estados Unidos, arrestos no justificados, espionaje invasivo de la actividad digital y tratos degradantes o violentos.
El gobierno estadounidense ha defendido sus políticas para el Mundial y ha señalado que se busca preservar un bien mayor.
El secretario del Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU., Markwayne Mullin, dijo que el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) operarían durante todo el torneo. “Cuando hay multitudes de ese tamaño, las actividades criminales las siguen”, mencionó Mullin.
En una línea similar se mantuvo Todd Lyons, director del ICE, quien sostuvo que su agencia es “parte clave del aparato de seguridad general” de la Copa del Mundo.












Deja una respuesta