Ya no duermen en el patio ni son únicamente animales de compañía. Hoy ocupan un lugar en el sofá, tienen seguros, alimentación especializada, chequeos preventivos y hasta espacios pensados para ellas en proyectos inmobiliarios. En miles de hogares peruanos, perros y gatos han pasado a ser considerados un miembro más de la familia, un fenómeno que está transformando industrias enteras y dando paso a un mercado veterinario cada vez más sofisticado.
Ese cambio explica por qué, por primera vez, el estudio de Marcas de Arellano Consultoría para Crecer incorporó la categoría de cadenas veterinarias. Los resultados muestran una industria aún fragmentada, pero con una creciente relevancia en la mente de los consumidores.
“Los servicios alrededor de la mascota se vuelven relevantes porque ya se entiende el valor que tiene el animal dentro del hogar. Hay servicios complementarios, hospitalización, alimentación especializada y programas preventivos. Por eso decidimos incorporar a las veterinarias en este estudio”, explica Jorge Rubiños, director comercial de Arellano.

American Vet
Según el estudio, American Vet lidera la recordación TOM (Top of Mind), es decir, la primera veterinaria que viene a la mente de los consumidores, con 7% de menciones a nivel nacional. Le siguen Pancho Cavero Veterinario-Petexperts (5%), Animal Surco 24 Horas (4%), Aristocat (4%) y El Hurón Azul (4%).
Sin embargo, cuando se analiza la recordación espontánea total, considerando hasta tres menciones por persona, Pancho Cavero Veterinario-Petexperts ocupa el primer lugar con 12%, seguido por American Vet (8%), Clínica Veterinaria Rondón (8%), Groomers (8%) y Huellitas (8%).
Para Rubiños, la evolución de la categoría responde a un fenómeno global: la humanización de las mascotas. “Hoy la gente cuida mucho el bienestar de su mascota, busca ambientes especializados y vuelve mucho más significativo el cuidado, la salud y el bienestar de su animalito. Ya vemos seguros para mascotas, inmobiliarias que piensan en ellas y hasta la industria automotriz incorporándolas en sus propuestas”, señala.

Fiorella Cochella, gerente general de American Vet
El estudio también revela qué aspectos son más valorados por quienes llevan a sus mascotas a una veterinaria. El atributo más importante es contar con veterinarios profesionales y confiables, con una valoración promedio de 9,69 sobre 10. Le siguen la atención cálida y respetuosa hacia mascotas y dueños (8,96), la calidad de los servicios médicos (8,86) y la disponibilidad para emergencias (8,46).
“La categoría viene creciendo por la humanización de las mascotas. Se prioriza la confianza, la calidad y el buen trato hacia los animalitos. La recomendación y la experiencia tienen un peso muy importante”, sostiene Rubiños.
La relevancia emocional también queda reflejada en la fidelidad que generan algunas marcas. Según Arellano, ocho de cada diez usuarios de Petexperts afirman que les afectaría mucho que la marca desapareciera.
“Cuando una familia te recuerda con cariño, ya no puedes darte el lujo de fallarle”, afirma Pancho Cavero, fundador de Petexperts. Agrega que más que una distinción, aparecer en este ranking confirma que estuvieron ahí cuando más nos necesitaban: en el diagnóstico difícil, en la recuperación inesperada o en el adiós más duro.

Pancho Cavero, de Petexperts
Aunque ninguna cadena domina claramente el mercado, los principales jugadores coinciden en que el crecimiento del sector depende menos de la publicidad y más de la confianza construida con los años.
“Las personas dejan en nuestras manos a un miembro de su familia, y eso genera un nivel de exigencia emocional y profesional muy alto”, comenta Fiorella Cochella, gerente general de American Vet. Agrega que más que atender mascotas, acompañan a familias en momentos muy importantes de sus vidas.
Desde Groomers, cuya marca figura entre las más recordadas, la lectura es similar. “Creemos que la clave ha sido entender que no atendemos únicamente mascotas, sino familias. Hemos acompañado a nuestros clientes en momentos felices, pero también en momentos difíciles, y eso genera vínculos que van mucho más allá de una consulta”, señala Julliana Arnao, jefa de Marketing de la cadena.
Por su parte, Rodrigo Rondón, médico veterinario de Clínica Veterinaria Rondón, sostiene que la empatía se ha convertido en un factor tan importante como la capacidad técnica. “Hemos entendido que no atendemos solamente mascotas, sino también personas. Detrás de cada paciente hay una familia preocupada, con emociones, expectativas y muchas veces temores”, indica.

Aunque ninguna cadena domina claramente el mercado, los principales jugadores coinciden en que el crecimiento del sector depende menos de la publicidad y más de la confianza construida con los años. (Imagen generada por IA)
Actualmente, el crecimiento del sector está concentrado principalmente en segmentos de mayores ingresos, donde los consumidores demandan especialidades, infraestructura moderna, atención preventiva y servicios complementarios.
Sin embargo, Arellano identifica una oportunidad importante en propuestas más accesibles. “Creo que en un par de años habrá un boom de marcas que entiendan que hay personas que quieren darle cuidado a sus mascotas, pero que no pueden pagar los servicios que cobran hoy este tipo de lugares”, señala Rubiños.
En esa línea, varias cadenas vienen reforzando programas de prevención y planes de salud para ampliar el acceso a servicios veterinarios.
Groomers, por ejemplo, prepara el lanzamiento de Vet Móvil, un consultorio veterinario itinerante que permitirá realizar consultas y exámenes directamente en los hogares. American Vet, por su parte, ve oportunidades de crecimiento en áreas como geriatría animal, bienestar integral y programas preventivos.

Aunque ninguna cadena domina claramente el mercado, los principales jugadores coinciden en que el crecimiento del sector depende menos de la publicidad y más de la confianza construida con los años. (Foto: Pixabay)
Para Arellano, la tendencia es clara. A medida que las mascotas ganan espacio dentro de los hogares, también aumenta la disposición de las familias a invertir en su bienestar.
“Los servicios se están sofisticando porque el animal ya no es visto solamente como una mascota, sino como parte de la familia”, resume Rubiños.
Y aunque hoy el mercado veterinario peruano aún está lejos de alcanzar la escala de otros sectores de consumo, el vínculo emocional que une a millones de peruanos con sus perros y gatos parece asegurarle un largo camino de crecimiento. “Después de todo, para una generación cada vez más amplia de dueños, llevar a la mascota al veterinario ya no es un gasto excepcional: es tan importante como cuidar la salud de cualquier otro integrante del hogar”, concluye Rubiños.












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