Jorge Pastor Arrizabalo
Un estudio impulsado en el Hospital Universitario La Paz y en el que han participado 465 personas, ha revelado que casi la mitad de los pacientes reconoce que su descanso no es reparador y que solo uno de cada tres alcanza un horario de sueño considerado saludable.
La Dra. Milagros Merino, responsable de la Unidad de Sueño de este hospital atiende a iSanidad, para hablar sobre los resultados del estudio y cuáles son las causas de los diferentes trastornos del sueño. También de las diferencias entre grupos de edad, los retos terapéuticos en menores y las nuevas líneas de investigación que buscan mejorar el diagnóstico y tratamiento de estas patologías.
El estudio muestra que solo un tercio de los participantes alcanza un horario saludable de sueño. ¿Qué está fallando para que esto sea así? ¿Cuánto influye el estilo de vida?
Vivimos en una sociedad hiperconectada y predispuesta a la inatención, porque practicamos la multitarea a diario. Cuando tenemos muchas cosas que hacer, siempre le robamos el tiempo al sueño, ya sea por trabajar una jornada, porque tenemos que trasladarnos desde casa al puesto de trabajo o hay que atender a la familia, y se le va restando tiempo al sueño.
«Cuando tenemos muchas cosas que hacer, siempre le robamos el tiempo al sueño»
¿Cuánto ha aumentado la prevalencia de insomnio en los últimos años?
Hace 20 años se hizo un estudio de prevalencia de insomnio en varios países, entre ellos España, y se decía que un tercio de la población tenía problemas de sueño. Un estudio hecho por la Sociedad Española de Sueño (SES), en colaboración con Mapfre, que se publicó hace un par de años, concluyó que la mitad de la población tenía problemas de sueño. Además, resultó llamativo que el segmento más afectado no eran los más mayores, como siempre habíamos visto, sino los adultos jóvenes.


¿Cuál suele ser el momento que lleva a los pacientes a acudir a consulta? Normalmente, los pacientes acuden a consulta cuando el sueño afecta a su calidad de vida, al rendimiento laboral, a la memoria, cuando tienen dolores de cabeza. También puede darse el caso de que si una persona ronca, esto afecte a su pareja por lo que decida acudir a consulta.
También cuando la gente duerme demasiado. Esto también es un problema de sueño que afecta a la vida laboral y a la vida académica. Cuando, por ejemplo, un niño adolescente en clase se duerme no aprende o si te duermes en el trabajo, te echan o no te contratan. Se ha visto en pacientes con narcolepsia, que tienen más problemas laborales que la población general, y en edad escolar, tienen más índices de fracaso escolar que el resto de los niños o adolescentes.
En edad escolar, los estudiantes con narcolepsia tienen más índices de fracaso escolar que el resto de los niños o adolescentes
El estudio muestra que cerca del 40% de los pacientes experimenta somnolencia. Aparte de la falta de energía, ¿qué riesgos tiene esto en la vida diaria?
Depende de la actividad del paciente, si opera maquinaria pesada es peligroso, o si se trata de un cirujano con somnolencia pues no puede atender bien a un paciente. La causa principal de ese 40% es la somnolencia diurna excesiva, porque tener somnolencia es bueno, pero si ocurre por la noche. Pero si ocurre durante el día, no lo es. Y si es excesiva, se trata de una patología.
La primera causa es la falta de sueño durante la noche. Si el paciente no descansa, habrá que estudiar porqué: si tiene apnea, tiene fragmentación del sueño y se duerme durante el día. Pacientes con otras patologías del sueño también pueden interrumpir el sueño y dormirse de día. Y si no, hay que investigar otras causas.
¿Existe un perfil de persona que padezca trastorno del sueño? ¿Hay diferencias entre hombres y mujeres o grupos de edad?
Es un problema que afecta generalmente a gente adulta, en edades medias, que se quejan de problemas de sueño. Normalmente, se habla de la teoría de las «Tres P»: factores precipitante, factores predisponentes y factores perpetuantes. Además, existen factores condicionantes como puede ser un evento estresante, pero hay factores que perpetúan el insomnio, como es el ser mujer. La menopausia, sobre todo, influye negativamente en el sueño.
Es un problema que afecta generalmente a gente adulta, en edades medias
También, se da el caso del paciente que se queja de ronquidos, viene con la pareja y tiene apneas de sueño. O el paciente que acude a consulta con insomnio, pero cuando se le pregunta realmente lo que tiene es una necesidad de mover las piernas, las mueve mucho porque tiene molestias cuando está en reposo.
En el caso de los niños pequeños, generalmente, los que vienen a consulta son los padres, que tienen ojeras mientras el niño llega sonriente, dinámico, alegre. Pero cuando cuentan lo que sucede, hablan de que el niño se despierta y se mueve mucho durante la noche. Al final no descansan los niños y no descansan los padres.
Cuando los niños no duermen suficiente no están somnolientos, están inquietos, hiperactivos y, a veces, irritables. Entonces es difícil, se sabe que cuando un niño se mueve mucho, lo primero que hay que investigar es el sueño, pero es llamativo que no sucede como a los adultos.
¿Cómo se tratan los trastornos del sueño en adolescentes? ¿Cómo varía respecto a un adulto?
El tratamiento difiere según el tipo de trastorno, ya que no se trata igual, por ejemplo, un ciclo de piernas inquietas que un insomnio primario. Y cambia en adultos y en adolescentes, ya que no existen fármacos indicados para el sueño para menores de 18 años. Tampoco hay guías ni protocolos en cuanto al tratamiento del insomnio en menores de edad. Sí hay consensos de expertos, pero no hay guías como sí existen los adultos. Ese es el principal escollo.
¿Cuáles son los principales tratamientos ante los trastornos del sueño?
Primero son las medidas de higiene del sueño. Es decir, tener unos hábitos correctos, evitando por la tarde todo aquello que estimule como las bebidas estimulantes, el ejercicio tardío o el tabaco. También, cuidar el entorno: la habitación, evitar cenas copiosas o con sustancias más pesadas que hicieran que dificulten la digestión, beber mucho líquido al final del día. Y luego evitar el uso de pantallas al final del día y es aconsejable la exposición a la luz natural por la mañana.
Si hay insomnio, la terapia cognitivo-conductual sería la primera medida para evitar falsas creencias o hábitos erróneos. La duración aconsejable de sueño en adultos está entre siete y nueve horas, pero una persona que no alcanza a dormir esas siete horas no tiene que obsesionarse porque, quizás, con seis horas y media tiene suficiente. Si una persona se despierta brevemente durante la noche, esto no afecta a la calidad y percepción del sueño.
Tenemos muchos fármacos según el trastorno y cada uno se trata de una manera. Antes, se tendía a abusar de las bioenzepadinas. Lo que está claro es que, en caso de recitarse un hipnótico, este debe estar controlado por el médico porque hay hipnóticos no benzodiazepina y con un seguimiento regular e individualizado.
La duración aconsejable de sueño en adultos está entre siete y nueve horas, pero una persona que no alcanza a dormir esas siete horas no tiene que obsesionarse
¿Y qué hábitos identificados en ese estudio deben preocupar más desde el punto de vista clínico?
El uso de pantallas, principalmente. También, el ejercicio a última hora del día y el consumo de bebidas estimulantes. Por su parte, el té no afecta tanto y afecta menos que el café, que se suele tomar después de mediodía. Pero si las bebidas estimulantes se consumen por la mañana su efecto dura hasta la noche. Eso con una sola bebida. Si añadimos más cantidad, pues afecta todavía más al sueño.
¿Qué relación existe entre los trastornos del sueño con otras enfermedades?
A una persona que padece un trastorno del sueño le afecta todo. Una persona que tiene artritis y tiene dolores o reflujo va a tener afectación del sueño o sueño fragmentado. También dermatitis atópica. Se ha visto que los sujetos que padecen dermatitis atópica tienen más brotes si duermen mal. O si el paciente tiene anemia, hay riesgo de síndrome de piernas inquietas, lo que condiciona padecer insomnio.
Y luego los trastornos del sueño provocan hipertensión arterial, problemas cardiovasculares, metabólicos, inmunológicos. Aparte del malestar físico, puede condicionar muchas cosas. Un niño hiperactivo con insomnio es más hiperactivo e inatento. Hay una relación bilateral clara.
¿Cree que el autodiagnóstico de fármacos para dormir es un problema para abordar?
Es un problema porque tengo pacientes que acuden a consulta con un tratamiento que no está bien indicado y es porque se lo ha recomendado un amigo farmacéutico sin receta. Esto no puede ser. Hay muchos especialistas que pasan consulta online, pero hay que buscar que nos atienda alguien que sepa.
La medicina del sueño es un área que no se enseña en las facultades o se enseña muy poquito. Los médicos salimos de la carrera sin conocer medicina del sueño. También depende de donde vivas porque en España no todo el mundo tiene fácil acceso a una especialidad del sueño. Madrid, Barcelona, Valencia, País Vasco, en algunas áreas de Andalucía sí hay posibilidades de aprenderlo, pero no sucede en toda España.
Es un problema porque tengo pacientes que acuden a consulta con un tratamiento que no está bien indicado y es porque se lo ha recomendado un amigo farmacéutico sin receta
¿Qué nuevas líneas de investigación deben explorarse con estos resultados?
Hacer estudios específicos por área de edad. Se puede investigar realmente acerca de la percepción subjetiva del sueño comparado, por ejemplo, con dispositivos portátiles. Ninguno de ellos está validado médicamente para un diagnóstico, pero nos dan información que nos orienta ya que en ocasiones la percepción del paciente puede ser muy diferente a la realidad.
La idea es tener más datos acerca del sueño y los podamos conocer, aunque no sean muy exactos como las pruebas que hacemos en el sueño. Además, existen líneas de investigación infinitas, porque se hacen estudios que valoran la investigación en fármacos o hábitos y factores desencadenantes en el insomnio o en las parasomnias.
En narcolepsia, por ejemplo, hay varios ensayos farmacológicos en vigor. En los trastornos respiratorios se están investigando no solo técnicas quirúrgicas o dispositivos como la CEPAP, sino fármacos. Llegaremos a solucionar la apnea del sueño con una pastilla porque hay infinitas líneas de investigación.






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