Redacción
Un total de 22 medidas estratégicas para transformar la contratación pública sanitaria hacia un modelo basado en valor, innovación y sostenibilidad han sido planteadas en el documento de conclusiones del V Foro de Direcciones de Gestión y Centrales de Compras, organizado por la Fundación Española de Directivos de la Salud (Sedisa).
Durante el foro, se debatió sobre la contratación sanitaria que no puede limitarse al plano jurídico. “La contratación pública sanitaria no puede seguir concebida exclusivamente como un procedimiento administrativo centrado en el precio”, ha indicado el presidente de esta organización, Joaquín Estévez. La aplicación de la Ley de Contratos del Sector Público en un entorno asistencial dinámico exige una adaptación realista y flexible que garantice la continuidad del suministro, la incorporación de innovación y la seguridad del paciente. En este sentido, la contratación “debe evolucionar hacia un instrumento estratégico capaz de alinear sostenibilidad económica, resultados en salud, calidad asistencial e innovación tecnológica”.
La transformación de la contratación pública sanitaria de disponer de un entorno realista y flexible para garantizar la continuidad del suministro, la innovación y la seguridad del paciente
“Transformar la contratación no es una opción, es una necesidad para garantizar la viabilidad futura de nuestro sistema sanitario”, ha manifestado al respecto Estévez. El informe se refleja que el reto no es únicamente normativo, sino organizativo y profesional, destacando que la mejora de la contratación sanitaria pasa por equipos multidisciplinares formados, con integración efectiva entre perfiles clínicos, económicos, jurídicos y técnicos, apoyados en sistemas de información robustos y en el uso inteligente de los datos.
A su juicio, Estévez considera que el sistema debe superar inercias basadas exclusivamente en el control presupuestario y avanzar hacia una visión de inversión en salud, donde la compra pública innovadora y los contratos basados en valor permitan mejorar resultados y liberar recursos para reinvertir en tecnologías y terapias de alto impacto. La centralización puede convertirse en una potente palanca de eficiencia, equidad e impulso a la innovación, según el documento, siempre que se diseñe con diálogo clínico, profesionalización y una delimitación clara de qué debe centralizarse y qué debe mantenerse en el ámbito local.


Una de las soluciones que plantea el documento es la centralización de la contratación
“La contratación sanitaria puede y debe transformarse en una herramienta de generación de valor para el sistema y para los pacientes”, ha proseguido Estévez, que ha concluido señalando que “integrar innovación, datos, planificación estratégica y colaboración público-privada responsable es el camino para garantizar la sostenibilidad, la equidad y la calidad que la sociedad demanda”.
En cuanto a la consolidación de la compra pública innovadora como herramienta clave para alinear contratación y objetivos clínicos, se han señalado como elementos prioritarios sistemas dinámicos de adquisición, acuerdos marco con criterios cualitativos, contratos basados en resultados y evaluación rigurosa de medicamentos y tecnologías sanitarias. Por su parte, la incorporación estratégica de biosimilares, el uso de analítica avanzada y el desarrollo de modelos de evaluación que integren calidad, resultados en salud e impacto presupuestario permiten evolucionar.








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