Especial RSC & Sostenibilidad iSanidad 2026
Redacción
Farmacéuticos de formación, Raquel Carnero Gómez y Luis Marcos Nogales tienen una idea clara: divulgar también es transformar. Por ello, unieron fuerzas y son coautores de varias obras orientadas a combatir la desinformación en salud, además de ser colaboradores habituales en diferentes foros de divulgación científica y sanitaria, así como cofundadores de proyectos divulgativos centrados en vacunas y salud pública: Divulga Salamanca y Proyecto Vacunando.
Con este último tratan de trasladar a la sociedad la importancia de las vacunas desde la evidencia científica de una manera original, por ejemplo, con charlas en colegios, exposiciones o juegos de mesa.


¿Qué es y cómo nace el proyecto Vacunando y qué necesidad social detectasteis que os llevó a crearlo?
El Proyecto Vacunando nació en 2019 con la publicación del libro Vacunando. ¡Dos siglos y sumando! (Ediciones Universidad de Salamanca) y nuestro objetivo parecía sencillo: nos dimos cuenta de que muchas personas tenían dudas sobre las vacunas y que la información científica no siempre llegaba de una forma fácil de entender.
Como farmacéuticos y divulgadores, sentíamos que podíamos aportar nuestro granito de arena de una forma original. No queríamos hacer un proyecto solo para profesionales, sino para cualquier persona con curiosidad por aprender. Era antes de la pandemia y por aquella época pocos hablaban de vacunas.
«Nos dimos cuenta de que muchas personas tenían dudas sobre las vacunas y que la información científica no siempre llegaba de una forma fácil de entender»
Con el tiempo, ese proyecto fue creciendo y, a día de hoy, ha llegado a más de 300.000 personas en 15 comunidades autónomas. Además del libro, impulsamos una exposición informativa gratuita, damos charlas en colegios, conferencias divulgativas y exploramos otros formatos como el juego de mesa educativo con una baraja de cartas, que es muy divertido y para todas las edades. El proyecto fue galardonado en la Primera Edición de los Premios Farmacéuticos y ODS y tanto el libro como el juego están disponibles en español e inglés.
Desde el punto de vista de la responsabilidad social, ¿qué papel crees que tiene la divulgación científica en salud, especialmente en temas como la vacunación?
Para nosotros, divulgar también es responsabilidad del profesional sanitario. La confianza en el farmacéutico es muy grande. Tras el mostrador de las farmacias comunitarias se hace divulgación todos los días y eso tiene un valor enorme. Pero la salud no depende solo de hospitales o farmacias; también depende de que las personas tengan información fiable a través de los medios de comunicación y las redes sociales. Creemos que acercar la ciencia a la sociedad es una forma de responsabilidad social, porque un paciente bien informado tomará mejores decisiones de salud.
El proyecto combina libro, juego educativo, exposición y redes sociales. ¿Por qué es importante utilizar distintos formatos?
Porque en divulgación el mensaje debe adaptarse a la audiencia. Hay quien disfruta leyendo un libro, quien conecta más con una exposición o quien descubre un tema gracias a un vídeo o una publicación en redes sociales. Si queremos llegar a más gente, tenemos que hablar en diferentes lenguajes. Al final, el objetivo siempre es el mismo: despertar la curiosidad y hacer que la ciencia resulte cercana y comprensible.
«Con el tiempo, el proyecto ‘Vacunando’ fue creciendo y, a día de hoy, ha llegado a más de 300.000 personas en 15 comunidades autónomas»
En nuestro caso además le añadimos un toque de humor gracias a las ilustraciones del genial viñetista Ansola. El libro en su edición actualizada en inglés y con prólogo de Adolfo García-Sastre está disponible en abierto en la web de la Universidad de Salamanca (Usal) para todo aquel que quiera utilizarlo como herramienta, al igual que los paneles de la Expo, que pueden solicitarse de manera gratuita en la web de Farmamundi.
Uno de los grandes retos actuales es la desinformación. ¿Cómo contribuye Vacunando a combatir los bulos y mejorar la confianza en las vacunas?
No creemos que los bulos se combatan ridiculizando a quien tiene dudas. Se combaten escuchando, explicando y siendo transparentes. Intentamos responder con calma, con evidencia científica y con un lenguaje que cualquiera pueda entender. Nos gusta explicar por qué una vacuna funciona y cómo ha cambiado la historia de la humanidad, mezclando historia con datos actuales y anécdotas.
Somos autores de varios libros de divulgación que luchan contra la desinformación en temas muy importantes de salud pública global: Antibióticos vs bacterias. De la resistencia al contraataque (Larousse Editorial) y Lo que no te esperas del sexo (Menoscuarto Ediciones). Todos ellos con el apoyo de las ilustraciones de Ansola, junto con otros como el libro infantil Hygea. La niña que quería curar (Valnera Ediciones) y los dos libros de Epopeya Farmacéutica (Eusal), ambos relacionados con la profesión farmacéutica y que han tenido una gran acogida.
Habéis llevado la exposición a hospitales, centros educativos y espacios culturales. ¿Qué impacto real habéis observado en el público tras visitarla?
Probablemente, lo más bonito es ver cómo cambia la conversación. Muchos nos contactan por redes sociales (X, Instagram y Facebook). Con la exposición y en las charlas algunas personas llegan con curiosidad y se marchan haciendo preguntas, comentando anécdotas o recordando historias familiares relacionadas con las vacunas.
«Intentamos responder con calma, con evidencia científica y con un lenguaje que cualquiera pueda entender»
Por ejemplo, en los colegios e institutos el alumnado descubre aspectos que no conoce de los medicamentos, como que detrás de cada vacuna o antibiótico hay años de investigación y muchísimo esfuerzo. Los profesores aprovechan la instalación de la exposición y les plantean debates y trabajos sobre temas de salud pública, desde vacunas hasta prevención de ITS. Es muy gratificante comprobar que la ciencia también puede emocionar y, en el caso de las viñetas, provocar una sonrisa.
El proyecto pone también el foco en el acceso global a las vacunas. ¿Qué mensaje os gustaría trasladar a empresas e instituciones desde una perspectiva de compromiso social?Nos gustaría recordar que una vacuna solo cumple de verdad su misión cuando puede llegar a quien la necesita. La innovación es fundamental, porque es un medicamento, pero también lo son la solidaridad y la equidad. Empresas, instituciones, administraciones y organizaciones sociales pueden avanzar mucho trabajando juntas.
La educación en salud es uno de esos retos en los que cualquier colaboración puede marcar una diferencia enorme. Estamos muy contentos del apoyo tanto de la ONG Farmamundi como de la Fundación La Caixa, que nos han ayudado todos estos años, junto con otras instituciones y asociaciones. Nos gustaría llegar a mucha más gente, desde educación primaria hasta adultos.
Para organizaciones interesadas en RSC, ¿cómo pueden participar o colaborar con el proyecto?
Lo primero es compartir la idea de que divulgar también es transformar. Hay muchas formas de colaborar para ayudarnos a difundir el mensaje: acogiendo la exposición, que es totalmente gratuita y ha estado instalada en más de 200 localizaciones, desde hospitales.
«La educación en salud es uno de esos retos en los que cualquier colaboración puede marcar una diferencia enorme»
Otra forma es utilizando el juego Vacunando como herramienta educativa, que está disponible en la Tienda Solidaria de Farmamundi y cuya venta se destina íntegramente a la ONG. También impulsando conferencias, actividades educativas o apoyando nuevas iniciativas de divulgación.
Nos encanta sumar esfuerzos porque creemos que, cuando diferentes entidades trabajan con un objetivo común, el impacto se multiplica. Estamos centrados en los grandes problemas de salud pública actuales: inmunización, resistencia a antimicrobianos e infecciones de transmisión sexual, con un toque original apoyado en las ilustraciones y viñetas, que son parte de nuestro ADN.







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