Escondido entre campamentos mineros y protegido por una compleja red criminal en la selva del sur de Venezuela, Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias el ‘Niño Guerrero’, creía haber encontrado un refugio seguro. Sin embargo, una operación coordinada entre Caracas y Washington localizó al líder del Tren de Aragua, lo mató, y puso fin a una de las búsquedas más importantes contra el crimen organizado en América Latina.
La fuga que lo convirtió en el criminal más buscado de Venezuela comenzó en septiembre de 2023. El día 21 de ese mes, más de 11.000 policías y militares irrumpieron en el penal de Tocorón para recuperar el control de la prisión y desmantelar el centro de operaciones del Tren de Aragua. Pero el principal objetivo ya había desaparecido. Niño Guerrero escapó antes de la intervención a través de túneles construidos bajo la cárcel, presuntamente tras recibir información filtrada por funcionarios que conocían los detalles del operativo.
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Estados Unidos elevó la presión sobre el Tren de Aragua en el 2025, bajo la admiistración de Donald Trump: el 20 de febrero lo declaró oficialmente organización terrorista extranjera y, cinco meses después, el 17 de julio, ofreció una recompensa de hasta 5 millones de dólares por información que permitiera capturar al ‘Niño Guerrero’.

Ficha de captura de Héctor Rusthenford Guerrero Flores facilitada por el Gobierno de Venezuela. (EFE).
La noche del viernes, Trump anunció la muerte del criminal. “Bajo mis órdenes, el Comando Sur de Estados Unidos realizó un ataque rápido y letal para eliminar al Niño Guerrero, del tristemente conocido Tren de Aragua”, escribió en su red Truth Social.
Afirmó que la operación se llevó a cabo en “estrecha cooperación con nuestros amigos en Venezuela, con los cuales estamos trabajando muy bien».
“Como resultado, los terroristas del Tren de Aragua ya no tienen refugio seguro en Venezuela ni en ningún otro lugar y, bajo mi liderazgo, encontraremos a estos despiadados asesinos y capos de la droga en cualquier momento y lugar, para enviarlos a las profundidades del infierno, donde pertenecen”, enfatizó.

El presidente de Estados Unidos Donald Trump responde a una pregunta de los medios de comunicación en el Despacho Oval de la Casa Blanca, el 11 de junio de 2026. (EFE/EPA/JIM LO SCALZO).
El operativo confirmó el cambio de escenario político en Venezuela. Apenas cinco meses después del derrocamiento y captura de Nicolás Maduro, Washington y Caracas pasaron de la confrontación abierta a coordinar acciones contra organizaciones criminales. Lo ocurrido con el otrora intocable ‘Niño Guerrero’ es una muestra del nuevo vínculo que la administración Trump ha construido con el gobierno encabezado por Delcy Rodríguez.
¿Qué se sabe del operativo donde murió el ‘Niño Guerrero’?
El anuncio de la muerte del Niño Guerrero estuvo acompañado por un breve video difundido por Trump y replicado por varias cuentas oficiales estadounidenses. El material, de apenas 10 segundos de duración, muestra una toma aérea, aparentemente captada por un dron o una plataforma de vigilancia, enfocada en una estructura con techo metálico ubicada en una zona rural. Segundos después se observa una explosión que destruye el objetivo y levanta una gran nube de humo. No aparecen personas identificables ni se muestra el cuerpo del líder del Tren de Aragua.
Según reportes de prensa, el líder del Tren de Aragua se encontraba refugiado en una zona minera del estado Bolívar, vinculada al Arco Minero del Orinoco, donde la organización criminal mantiene actividades relacionadas con la extracción ilegal de oro, la extorsión y el control territorial. El operativo habría culminado en una vivienda o campamento situado en una zona selvática, tras un trabajo de inteligencia conjunto entre Venezuela y Estados Unidos.
El Gobierno Venezolano confirmó que la acción fue coordinada con Washington y que durante su ejecución se produjeron enfrentamientos con integrantes de la organización criminal.
“Durante el desarrollo de la operación se produjeron enfrentamientos con integrantes de estas estructuras criminales, en los que resultó neutralizado Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias ‘Niño Guerrero’, cabecilla de una organización criminal”, señaló el ministerio de Comunicación e Información de Venezuela en X.
La institución agregó que la operación contó con apoyo tecnológico especializado y se desarrolló mediante mecanismos de cooperación e intercambio de información de inteligencia con las autoridades estadounidenses.
Por su parte, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó que el Departamento de Guerra, “en plena colaboración con las fuerzas de seguridad venezolanas”, ejecutó “un ataque cinético” contra un complejo utilizado por el Tren de Aragua y confirmó que Guerrero murió durante la operación.
El lunes, el ejército de Venezuela se había desplegado en una zona de explotación de oro del estado Bolívar bajo control de dos jefes criminales, Juancho y Johan Petrica, este último uno de los fundadores del Tren de Aragua, de acuerdo con fuentes locales citadas por la agencia AFP.
Según una decena de testimonios recogidos por la AFP en la zona, el ejército venezolano lanzó tres bombas desde helicópteros.
Pese a las versiones oficiales, varios aspectos del operativo continúan sin aclararse. No se ha informado si hubo personal militar estadounidense desplegado sobre el terreno o si su participación se limitó al apoyo tecnológico y de inteligencia. Tampoco se conoce qué tipo de ataque causó la muerte del cabecilla, cuánto tiempo llevaba siendo vigilado en la zona minera ni cuántos integrantes del Tren de Aragua fueron abatidos o capturados durante la acción.
En tanto, la ONG Provea dijo en un comunicado que la lucha contra el crimen organizado debe realizarse bajo la obligación estricta, por parte de las autoridades del Estado, de garantizar la seguridad a la población. “No puede desarrollarse sin respetar la Constitución y las instituciones, ni violando la soberanía nacional”.
Agregó que el país tiene derecho a conocer los términos exactos, el alcance legal y los mandos responsables de la operación coordinada entre EE. UU. y el gobierno de Delcy Rodríguez en territorio venezolano.
“Dada la información disponible, este hecho constituye presuntamente una clara violación de la soberanía territorial del país y una grave violación de los derechos humanos debido a la flagrante comisión de una ejecución extrajudicial”, manifestó Provea.
Estado Bolívar, tierra de nadie

Un minero trabaja en una mina de oro artesanal en Las Brisas de Cuyuni, cerca de la localidad de Las Claritas, estado Bolívar, Venezuela, el 11 de junio de 2026. (Foto de Federico PARRA / AFP).
/ FEDERICO PARRA

Vista general de una mina de oro artesanal en Las Brisas de Cuyuni, cerca de la localidad de Las Claritas, estado Bolívar, Venezuela, tomada el 11 de junio de 2026. (Foto de Federico PARRA / AFP).
/ FEDERICO PARRA
El estado Bolívar concentra buena parte de las reservas de oro de Venezuela y es el corazón del Arco Minero del Orinoco, una vasta región creada por el gobierno de Maduro en el 2016 para impulsar la explotación de oro y otros minerales. Sin embargo, durante la última década amplias zonas quedaron bajo la influencia de grupos armados, guerrillas colombianas, sindicatos mineros y organizaciones criminales como el Tren de Aragua, que encontraron en la minería ilegal una fuente multimillonaria de ingresos mediante la extorsión, el cobro de cupos, el contrabando de oro y el control de territorios.
Diversos informes de organizaciones no gubernamentales y expertos han denunciado que esta economía ilegal prosperó en medio de una débil presencia estatal, corrupción y la participación o tolerancia de sectores de las fuerzas de seguridad.
Tras la captura de Maduro y la llegada de Delcy Rodríguez al poder, el Gobierno Venezolano inició una ofensiva para recuperar el control de las zonas mineras y crear condiciones que permitan atraer inversión extranjera al sector.

Una imagen muestra la casa saqueada de Humberto Martes, conocido como «Humbertico», descrito por las autoridades como uno de los líderes de grupos criminales que controlan zonas mineras del estado Bolívar, Venezuela. (Foto: AFP).
/ STRINGER
Las Fuerzas Armadas desplegaron operaciones en áreas como Las Claritas y el municipio Sifontes para expulsar a grupos criminales que dominaban las minas de oro.
¿Quién era el ‘Niño Guerrero’?

Fotografía cedida por el Gobierno de Venezuela que muestra la ficha de captura de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, conocido como ‘Niño Guerrero’ líder de la organización criminal transnacional Tren de Aragua. (EFE).
/ Gobierno de Venezuela
De acuerdo con Insight Crime, Héctor Rusthenford Guerrero Flores, ‘Niño Guerrero’, nació el 2 de diciembre de 1983 en Maracay, capital del estado de Aragua.
Ya para el año 2000, Guerrero estaba inmerso en la actividad criminal, atacando policías y relacionándose en el microtráfico de drogas.
Insight Crime refiere que el ‘Niño Guerrero’ fue puesto en la mira de las autoridades luego de que el 3 de septiembre del 2005 atacara a una comisión policial y asesinara a un funcionario de la Policía de Aragua. Ese año, el Tren de Aragua ya ganaba notoriedad en ese estado, donde secuestraba y extorsionaba.
Fue capturado en el 2010, cuando comerciaba artículos robados y traficaba drogas en Maracay. Para entonces, sobre él pesaban tres cargos por homicidio, lo que lo llevó a estar recluido en la cárcel de Tocorón hasta el 2012, cuando escapó.
Un año después, cuando ya era uno de los criminales más buscados de Venezuela, fue recapturado en Barquisimeto, estado de Lara. Allí Guerrero cometía hurtos a residencias. Nuevamente lo internaron en Tocorón.
En el 2015, cuando seguía recluido en prisión, el ‘Niño Guerrero’ apareció en una fiesta en Maracay, en un barrio controlado por el Tren de Aragua. Se presentó como su líder natural y aseguró que mejoraría las condiciones de vida para los residentes.
Quizá de esa actividad se originó la fama de Tocorón como prisión de la que entraban y salían los reos más peligrosos cuando estos querían hacerlo.
Finalmente, en el 2018 Guerrero fue condenado en Maracay a 17 años de cárcel, tras ser acusado de varios asesinatos, robos a residencias, porte de armas, tráfico de drogas y por su fuga de Tocorón.
Pero la cárcel no lo sacó de circulación. Al contrario, el poder de el ‘Niño Guerrero’ y del del Tren de Aragua se consolidó.
Insight Crime detalla que dentro de la cárcel de Tocorón el ‘Niño Guerrero’ vivía en una casa de dos pisos en donde recibía a los visitantes que quisiera. También contaba con piscina, campo de béisbol, área de conciertos y hasta un zoológico.
En Tocorón, Guerrero se consolidó como el pran más importante del país, luego de ser señalado por el asesinato Wilmer Brizuela, alias “Wilmito”, ocurrido en el 2017. Este criminal era considerado como el primer pran de Venezuela.
El Tren de Aragua se expandió dentro de Venezuela y a partir del 2018, coincidiendo con la ola migratoria de venezolanos, sus actividades criminales empezaron a ser detectadas en Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Bolivia y Brasil.
El Tren de Aragua se expandió por la región mediante la provisión de servicios de tráfico de migrantes, para luego incursionar en la trata de personas, la extorsión, el microtráfico de drogas, el sicariato, entre otras actividades criminales.












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