Luz Pacheco Zerga renuncia a la presidencia del Tribunal Constitucional TC: los entretelones y lo que procederá funcionario Rodolfo Aurelio Albán Guevara director general de Administración | Congreso | Justicia | Vladimir Cerrón |

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Pacheco había sido elegida en septiembre del 2024 para ejercer la presidencia del órgano conformado por siete magistrados hasta septiembre del 2026. Sin embargo, tras la decisión —presentada el lunes ante el pleno, pero recién conocida este miércoles 27 de mayo— su gestión quedará interrumpida a poco más de tres meses de concluir el período para el que fue elegida.

Permanecerá en el cargo únicamente hasta este 31 de mayo. Luego de ello, la conducción del colegiado deberá ser asumida por el vicepresidente Helder Domínguez Haro. Su decisión, no obstante, no implica su alejamiento del TC, pues Pacheco precisó que continuará ejerciendo funciones como magistrada.

Lo que sí trasluce su decisión son las fricciones internas dentro del máximo intérprete de la Constitución. Una situación insostenible que pone los reflectores sobre los manejos internos. Aunque su decisión de renunciar trascendió por la mañana, fue a través de un comunicado suscrito por la propia Pacheco Zerga que terminó de zanjar públicamente su postura hacia la tarde.

Pacheco precisó que su renuncia a la presidencia del TC fue presentada este lunes, al tiempo que negó que su decisión obedezca a motivos de salud o de otra índole.

Según detalló, ello ocurrió “ante la reiterada decisión de una mayoría de magistrados” en el pleno de “mantener la confianza en un funcionario” de la alta dirección y, según explicó, “de cuya gestión depende en gran medida la adecuada conducción administrativa de la institución”.

Agregó que, desde el año pasado, ya había expresado su “pérdida de confianza” en el funcionario en cuestión y había planteado desde la presidencia del TC “la necesidad de su relevo”. Sin embargo, como se detalla, ni se atendió su pedido ni se aceptó el apartamiento del funcionario. Ello terminó por gatillar su decisión.

Aunque Pacheco no mencionó ningún nombre explícitamente en el comunicado, fuentes de El Comercio detallaron que el conflicto habría surgido en torno a la salida del economista Rodolfo Aurelio Albán Guevara, director general de Administración del TC y quien aún permanece en el cargo.

En octubre del 2024, mediante la Resolución Administrativa 170-2024-P/TC, suscrita por Pacheco, se designó a Albán Guevara en el cargo de confianza de director general de Administración del TC. Como consta en el documento, el pleno del TC aprobó la propuesta y posteriormente se formalizó su designación.

Se trata, en suma, del cargo más importante en materia administrativa dentro del tribunal, pues está vinculado de manera transversal con todas las oficinas y tiene a su cargo la gestión de los pedidos de los magistrados.

Según las fuentes consultadas, Pacheco buscó respaldo del pleno para revisar algunas prácticas administrativas y solicitó la salida del funcionario. Sin embargo, ello fue rechazado por cinco votos contra dos, siendo estos últimos los del magistrado Manuel Monteagudo Valdez y la propia Pacheco.

Es decir, la aún presidenta del TC no habría obtenido el respaldo de los magistrados Helder Domínguez Haro, Francisco Morales Saravia, Gustavo Gutiérrez Ticse, César Ochoa Cardich y Pedro Alfredo Hernández Chávez para la remoción de un puesto clave dentro de la institución que tenía en el encargo de presidir.

Ya en abril pasado, la magistrada había buscado establecer compromisos de integridad institucional, en donde se apunta que la función pública implica brindar un servicio a la ciudadanía orientado al interés general y para lo cual se requerían “contar con servidores íntegros y organizaciones públicas que aseguren las condiciones para servir, sin actos de corrupción”.

Las fuentes consultadas refieren una “gran pugna” por el poder al interior del TC. Los magistrados mantienen posturas encontradas frente a la decisión de Pacheco y cuestionan que durante el pleno se haya aludido únicamente a “supuestas ineptitudes”. Al cierre de este informe, ninguno se había pronunciado.

Semanas atrás, la propia Pacheco había reconocido que se produjo “algo irregular” en la tramitación exprés del hábeas corpus a favor del prófugo Vladimir Cerrón, pues el caso fue puesto a consideración del pleno sin haber sido previamente aprobado en la comisión asignada y que se había trabajado entre un “asesor y un despacho”.

Como informó este Diario, el trámite se realizó en apenas 15 días hábiles, siendo el expediente priorizado y agendado para la vista del pleno, llevado a cabo el pasado 11 de marzo.

Sin embargo, posteriormente, el pleno del TC sostuvo —en un comunicado— que “no hubo irregularidad” en la tramitación del expediente y que existían “distintas prácticas de coordinación”. Aunque Pacheco descartó motivos jurisdiccionales detrás de su salida, ya se habían evidenciado tensiones dentro del TC.

En diálogo con El Comercio, el expresidente del TC Óscar Urviola explicó que la norma contempla la posibilidad de renuncia al cargo y que, conforme al artículo 6 de la Ley Orgánica del TC, corresponde asumir al vicepresidente —Helder Domínguez— para completar el período constitucional iniciado por Pacheco. Culminada esa gestión, añadió, se deberá elegir a un nuevo presidente para el siguiente periodo de dos años.

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No se recuerda un antecedente similar de renuncia a la presidencia del TC. Sí que, en abril del 2013, el magistrado Ricardo Beaumont Callirgos presentó su renuncia, aunque directamente al TC. En cualquier caso, la norma contempla salidas.

Para la elección del presidente del TC se requieren no menos de cinco votos en una primera votación. De no alcanzarse esa cifra, se procede a una segunda ronda, en la que resulta elegido quien obtenga la mayor cantidad de votos. En caso de empate, se realiza una última votación.

Urviola mencionó que Domínguez, actual vicepresidente del TC, podría postular al cargo. Añadió también que Pacheco continuará ejerciendo funciones como magistrada hasta cumplir el período constitucional para el cual fue elegida.

Y aquí entra otro punto clave. En mayo del 2022, Pacheco fue elegida —junto a otros cinco integrantes— por el Congreso para un período de cinco años. Dicho mandato culmina el próximo año.

Ante ello, Urviola señaló que el próximo proceso de elección de magistrados estará a cargo del Senado y expresó su expectativa de que el Legislativo actúe con mayor celeridad en esta tarea, pues cuando el Congreso unicameral concentraba esa responsabilidad no se cumplieron los plazos previstos en la ley.

“Con seis meses antelados al vencimiento de los respectivos períodos, el tribunal comunica al Congreso para que elija. Con antelación al vencimiento; nunca lo hizo. Creo que el Senado, que ahora tiene en exclusiva esa responsabilidad, va a tener más tiempo para que, con la anticipación debida, se elija al nuevo colegiado y este asuma las funciones al vencimiento de los cinco años de los que ya han cumplido ese periodo”, remarcó.

El abogado constitucionalista Heber Joel Campos comentó a este Diario que no es usual que un presidente del TC renuncie antes del final de su período y que “se deben aclarar las razones” que han motivado su alejamiento del cargo.

Destacó que se trata de “una institución clave en el país” y que, por ello, su funcionamiento interno reviste interés público. De cara a una próxima elección, sostuvo que, como ocurre en toda votación interna, siempre se presentan “tensiones”, aunque consideró que ello no es lo realmente relevante.

“Lo prioritario es que quien asuma el liderazgo institucional del TC sea consciente del papel decisivo que juega esta institución en el sistema de administración de justicia. El TC es el órgano de clausura del sistema jurídico. Sus decisiones son inapelables. De ahí que sus integrantes deben actuar pensando no solo en el sentido jurídico de sus decisiones, sino en sus consecuencias”, remarcó Campos.

En similar mirada, Erick Urbina, abogado constitucionalista y profesor universitario, destacó que en todo órgano colegiado existen posturas distintas, “pero lo que debe prevalecer siempre es la institucionalidad”. En esa línea, consideró que Pacheco posiblemente decidió dar un paso al costado para permitir una reorganización interna de la situación.

“Lo común es que los presidentes del TC culminen su mandato. Hay que evaluar cuáles han sido las razones por las que la doctora Luz Pacheco ha decidido renunciar al cargo. (…) Me parece que sí es, digamos, una llamada de atención claramente. La doctora Pacheco nunca ha tenido denuncias de carácter penal, etcétera, por lo cual su actuar, creo yo, evidencia que puede haber un malestar dentro del organismo”, aseveró Urbina.

Asimismo, ratificó que la norma establece que el vicepresidente debe asumir para culminar el mandato, lo cual ocurrirá hasta los primeros días de septiembre. Añadió que el órgano colegiado podría adoptar una decisión distinta, aunque precisó que lo reglamentado es que el vicepresidente asuma la conducción para concluir el mandato y luego se convoque a elecciones para elegir a un nuevo presidente del TC.

“Y eso es lo que, creo yo, debe prevalecer”, aseveró.

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