El diario El Comercio cumple hoy 187 años. El hito no es menor. Desde estas páginas se han reportado sucesos, formado opiniones y ayudado a construir una sociedad informada y libre por un período que abarca más del 90% de la historia republicana del Perú.
El diario El Comercio cumple hoy 187 años. El hito no es menor. Desde estas páginas se han reportado sucesos, formado opiniones y ayudado a construir una sociedad informada y libre por un período que abarca más del 90% de la historia republicana del Perú.
El decano de la prensa peruana ha sido testigo directo de guerras, períodos de paz y progreso, saltos tecnológicos, crisis financieras, hazañas deportivas y todos los hechos más relevantes nacionales e internacionales durante casi dos siglos. Lejos de la autocomplacencia, el secreto de su éxito es la constante aspiración por ganarse día a día el favor de sus lectores con credibilidad, agilidad y profundidad de análisis.
El Comercio, además, no ha sido solo un espectador privilegiado. Por su posición en el escenario nacional, ha sido también víctima de gobiernos autoritarios, incómodos con la labor de la prensa libre. Durante sus primeros años, lidió con censuras de breves regímenes militares mientras defendía la abolición de la esclavitud. Seguidores de Augusto B. Leguía saquearon y quemaron la casa del director de entonces, y parte de la imprenta, en 1919. El oncenio de Leguía significó un acoso general para la prensa. Actitud similar tuvo el dictador Manuel Odría a mediados de la década de los años cincuenta. La dictadura velasquista, en tanto, expropió el Diario dos décadas después y lo mantuvo confiscado por seis años.
En vista de esta larga trayectoria, no debería sorprender a nadie que este Diario se halle nuevamente dispuesto a dar la batalla en contra de quienes amenazan con interrumpir la tradición de libre expresión y la institucionalidad nacional. Sobre todo en momentos como este, de alta crispación política, manipulaciones y noticias falsas, la prensa seria e independiente cobra una función pública especial. A este Diario nunca le ha temblado la voz para denunciar intentos por silenciar el debate e influir indebidamente en las publicaciones periodísticas.
El contexto importa. Cuando actores políticos como el criminal Antauro Humala –más cercano al fascismo y contrario a cualquier convención de liberalismo democrático republicano– se acercan a posiciones de poder, es justamente cuando debemos ejercer la voz de alerta y de protesta. A delincuentes más peligrosos se ha enfrentado el país con éxito. Este Diario cumplirá un aniversario más acompañando al Perú en las buenas y las malas, y la mejor manera de celebrarlo es continuando su tradición de defensa clara del sistema democrático.












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