Casa Graña, el proyecto más ambicioso del Grupo Kong, apostará por alta cocina para solo 80 comensales al día | Grupo Kong

Hoy, esa casona inicia una nueva etapa. El Grupo Kong ha decidido convertir este espacio patrimonial en Casa Graña, un restaurante de alta gama que no solo marca su incursión en una propuesta más exclusiva, sino que se convierte en la mayor inversión realizada por el holding hasta la fecha.

El proyecto tendrá una operación altamente selectiva, atenderá a un máximo de 80 personas por día, con el objetivo de priorizar la experiencia sobre el volumen. “De todos los proyectos que hemos tenido, este es el de mayor inversión”, afirma Steve Morales, gerente general adjunto de Casa Tambo y Casa Graña.

El ejecutivo agrega también que no lo ven desde el aspecto de negocio, sino desde la construcción de imagen y consolidación del grupo gastronómico.

Steve Morales, gerente general adjunto de Casa Tambo y Casa Graña.

Steve Morales, gerente general adjunto de Casa Tambo y Casa Graña.

El desarrollo de Casa Graña ha tomado cerca de una década desde la adquisición del inmueble, aunque su conceptualización final se definió recién en los últimos dos años. “Era poder encontrar el concepto, el equipo y el momento adecuado para lanzar este proyecto”, explica Morales.

La propuesta combina gastronomía, patrimonio y experiencias en distintos espacios dentro de una casona de 1.800 m². Parte del inmueble se mantendrá intacto y funcionará como museo, mientras que el área intervenida albergará el restaurante.

“La parte patrimonial no la hemos tocado, se va a mantener intacta y se convertirá en un espacio abierto al público”, detalla.

Steve Morales, gerente general adjunto de Casa Tambo y Casa Graña.

Steve Morales, gerente general adjunto de Casa Tambo y Casa Graña.

El concepto, agrega, se alinea con una cocina peruana de corte conceptual, con énfasis en el producto y la experiencia. “Queremos una propuesta gastronómica que parta de la cocina, pero que conviva con la identidad cultural e histórica de la casa”, señala.

Uno de los principales diferenciales del proyecto es la incorporación de una cocina Molteni, un equipo de alta gama hecho a medida y asociado a restaurantes de nivel Michelin. “Es una cocina italiana hecha a medida. En Perú nunca se había hecho una inversión de este tipo”, sostiene Morales. El valor de este equipamiento es tan alto, motivo por el cual se le llama el “Ferrari de las cocinas”.

La decisión responde a una estrategia clara de diferenciación. “Quisimos tener un valor agregado completamente distinto y alineado a la experiencia que queremos brindar”, añade.

A diferencia de otros formatos del grupo como Casa Tambo —que puede recibir hasta 1.000 personas por día—, Casa Graña operará bajo un modelo de alta personalización, con una capacidad reducida para asegurar una experiencia más cuidada. “Buscamos un servicio completamente personalizado”, explica Morales.

Esta lógica también se refleja en la propuesta gastronómica en el proyecto que se inaugurará entre julio y agosto en una primera etapa, sujeta a los lineamientos del Ministerio de Cultura por tratarse de un inmueble patrimonial.

El restaurante evalúa ofrecer un menú degustación de entre S/600 y S/800, además de una carta con tickets promedio que podrían escalar hasta S/300 considerando la experiencia completa. “La expectativa es que sea uno de los mejores restaurantes del Perú y lograr reconocimiento internacional”, indica Morales.

El ejecutivo agrega que el foco estará tanto en el público local como en el turismo. “Estamos enfocados bastante en el turista, pero también en el público nacional que busca experiencias que combinen cultura, gastronomía e identidad”, concluye.

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