El país del 50%: más allá del hígado y la tribuna, por Jasmine Raquel Pacahuala Mallqui

Las elecciones por fin terminaron y, tras semanas de tensión extrema y actas impugnadas, ya tenemos un nuevo presidente electo. Sin embargo, la foto final de las urnas no cambia por más que ya haya un ganador: el Perú sigue partido exactamente por la mitad. Haber ganado por un puñado de votos no borra el verdadero problema de fondo. Vivimos en un país donde una mitad de la población no entiende las razones de la otra mitad.

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