Que el plebiscito ha resultado impracticable, no cabe ninguna duda. Los buenos oficios ofrecidos por la cancillería norteamericana para un arreglo de las invencibles dificultades que presenta el conflicto del sur y las conferencias diplomáticas en curso hoy en Washington así lo acreditan. Es claro que, si a juicio del árbitro fuera posible el plebiscito, no habrían ofrecido los buenos oficios ni se habría presentado el encargo de estarse buscando fórmulas en la Casa Blanca para poner término al litigio de Arica y Tacna.
1926: El plebiscito de Tacna y Arica












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