Gema Maldonado Cantero (Oviedo)
Más del 50% de los médicos de familia utilizan las aplicaciones de inteligencia artificial en sus consultas y muchos de ellos «lo hacen en la sombra», cuando «debería haber un uso responsable y autorizado», lamentaba este viernes en Oviedo el Dr. Carlos Durán, médico de familia y experto usuario de la IA en su día a día en la práctica clínica. El porcentaje es el resultado de una encuesta elaborada por la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG). Hay comunidades que han optado por «capar» algunas de estas aplicaciones, las más populares, como Chat GPT o Gemini. Una medida que es errónea para el Dr. César Dilú ya que impide que los médicos «desarrollen esas competencias», y fomenta que terminen usando estas herramientas «en casa o en su móvil».
Ambos médicos de familia son expertos en sacarle partido a las aplicaciones de IA en el día a día de sus consultas de atención primaria y advierten de que será clave para el futuro. «Comunicarnos con la IA es de las competencias más importantes que hay que adquirir actualmente para ser buen médico», afirmaba el Dr. Dilú ante una sala abarrotada de médicos, que habían colmado el aforo de uno de los talleres prácticos programados en el 32º Congreso de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), sobre cómo elaborar los llamados prompts o instrucciones, el santo y seña clave para sacarle todo el rendimiento posible a la IA.
Dr. César Dilú: «Comunicarnos con la IA es de las competencias más importantes que hay que adquirir actualmente para ser buen médico»


«Hay que abrir la mente, si no, nunca vamos a dar el salto», animaba el Dr. Durán. «Al principio les va a hacer perder tiempo, pero cuando lleven dos semanas van a ver cómo les agiliza: van a ahorrar seis minutos por consulta«, terció el Dr. Dilú. Móvil y libreta en mano, más de un centenar de compañeros, algunos con algo de experiencia en esto de la IA, otros aún neófitos, tomaban nota de cada consejo práctico. El primero: las respuestas que facilita Google, con toda una ristra de enlaces que consultar ante cualquier pregunta, ya es «el viejo paradigma«. Se acabó «hacer el trabajo sucio».
«A veces tenemos tres o cuatro pacientes citados a la misma hora, el tiempo cada vez es menor y tenemos que adaptarnos. Se suma la carga documental, con muchas guías clínicas y protocolos nuevos, no tenemos tiempo de leer todo lo que sale», convienen los especialistas. A esta realidad se suma la creciente «necesidad de comunicar a nuestros pacientes, que están cada vez más informados». Con este panorama, redactar buenas instrucciones para recibir las respuestas más acertadas y precisas es la clave para conseguir resultados.
Qué ofrece la IA en el día a día de la consulta
La utilidad de estas aplicaciones se basan en su capacidad para estandarizar tareas repetitivas de documentación y comunicación, son capaces de reducir la variabilidad en la redacción y mejora la legibilidad de los escritos y liberan «tiempo cognitivo» del médico para dedicar a tareas de mayor valor. «Prácticamente ya no contesto a los correos: Chat me enseña mis correos y me hace propuestas de respuesta a las que yo doy el OK», afirmó el Dr. Durán.
«Prácticamente ya no contesto a los correos: Chat me enseña mis correos y me hace propuestas de respuesta a las que yo doy el OK», afirmó el Dr. Durán
El experto desgranó las opciones que se abren con un buen uso de estas aplicaciones, desde resúmenes de literatura médica extensa, a la creación de material de estudio para consumo propio o de médicos en formación, búsquedas bibliográficas, resúmenes de artículos y la redacción de plantillas administrativas y emails. «Traduce conceptos complejos para explicarlos a los pacientes usando analogías cotidianas», ejemplificó el experto. Las aplicaciones permiten personalización y la creación de un «banco de prompts» al que recurrir para no tener que redactarlos de nuevo con cada consulta.
El prompt óptimo
Los ponentes, ambos miembros del Grupo de Salud Digital de la SEMG, establecieron una hoja de ruta para tratar de armar prompts clínicos efectivos. Son redacciones que tienen que basarse en la claridad, y empezar por definir un rol: «quiero que actúes como un médico de familia»; explicar la tarea y lo que debe evitar.
Un prompt clínico debe incorporar un rol definido, establecer la tarea, aportar contexto y el formato de la respuesta
«Hay que darle contexto, es decir, aportar la información clínica necesaria y anonimizada, como la edad, el sexto, el motivo de la consulta y los antecedentes clave», apuntó el Dr. Yair Durán, especificar el formato de la información que se quiere recibir, «si es una lista, una tabla, un informo a una nota SOAP [Subjective, Objective, Assessment, Plan]». A estas instrucciones se puede añadir el tono, el estilo o el nivel del leguaje de la respuesta que facilite la IA.
«No hacer» con la IA en consulta
Como en el resto de actos médicos, también hay recomendaciones de «no hacer» cuando de manejar la IA se trata. Los ponentes advierten de la importancia de no introducir datos identificables de los pacientes; ni nombre ni número de historial clínica ni ningún otro dato personal. Tampoco una analítica «porque se pueden cruzar datos y terminar identificando al paciente».
Los ponentes advierten de la importancia de no introducir datos identificables de los pacientes y supervisar todas las respuestas que facilite la IA
Los ponentes advirtieron de que «el diagnóstico es autónomo», por tanto no se puede dar por válido un diagnóstico de la IA «sin validación clínica». Tampoco puede hacer cambios de tratamiento sin una supervisión ni indicar pruebas invasiva. «La IA no puede suplantar al médico, no emite recomendaciones a pacientes sin supervisión ni tomar decisiones críticas autónomas sin verificación», advirtió el Dr. Yair Durán, que también recordó la existencia de «alucinaciones» en estas aplicaciones.
La clave es que concebir la IA como «un diálogo, no un buscador, que tiene que ser interactivo: no nos quedamos con lo primero que nos contesta y tenemos que fomentar siempre el pensamiento crítico: si nos da un resultado, vamos siempre por qué», concluyó ante el atril el experto.








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