Como lo muestra la Asociación Automotriz del Perú (AAP), este segmento creció en el 2025 un 3,5% frente al 2024. Como recuerda Alberto Morisaki, gerente de Operaciones y Analítica de la AAP, el impulso de la categoría se debe al registro récord de ventas en el mercado de livianos en el 2025 (186.981 unidades en el mercado general).
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Ya en el primer trimestre de 2026, la categoría de automóviles tuvo un aumento de 33,6% versus los primeros tres meses del 2025. Como señala Morisaki, dentro de este segmento, los modelos sedanes registraron un aumento de ventas aproximado de 25% y los hatchbacks, de 50%. “Desde la segunda parte del 2025, las ventas fueron mayores que en la primera mitad. Se puede ir atenuando [el resultado] en los siguientes meses”, expresa.
A su vez, Bruno Zagal, gerente comercial y marketing de Kia Perú, marca que lidera el segmento, coincide en que esta recuperación se explica por el crecimiento general del mercado. Dentro de la categoría sedanes, cuenta David Caro, gerente de Estrategia Comercial de Toyota del Perú, el compacto crece cerca de 44% y el mediano continúa en contracción.
¿Cómo se explica la caída de los años previos? Al crecimiento de las ventas de las SUV, señala Aracely Neyra, Brand Manager de Suzuki Perú.

Como señala Zagal, el dinamismo de la categoría responde a factores macroeconómicos e industriales. Y es que, se registró una mayor liquidez por los retiros de AFP y CTS, gratificaciones y un bajo tipo de cambio que facilitó la compra de vehículos.
Además, hubo una normalización de la oferta de automóviles por una mayor disponibilidad de unidades en venta, tiempos de entrega más cortos y una competencia activa entre marcas.
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Para Neyra, el consumidor de automóviles toma decisiones en base a la eficiencia del vehículo y un menor costo de mantenimiento. Ello ha llevado a que este segmento se estabilice y represente alrededor de un 14% del mercado de livianos (compuesto por camionetas, SUV, automóviles, ‘pick up’ y furgonetas), agrega.
El consumidor de este tipo de vehículos también busca accesibilidad, tecnología y confiabilidad, complementa Zagal. Así, los sedanes y hatchbacks mantienen una relevancia importante, en especial en entornos urbanos por un menor uso de combustible, así como el mantenimiento accesible, apunta.
Por otro lado, la renovación de flotas en empresas representa una participación importante en la venta de sedanes, dice Morisaki. Los hatchbacks muestran un precio más accesible y sus principales consumidores son jóvenes profesionales o estudiantes que buscan independizarse y movilizarse, así como personas que nunca han tenido un vehículo. Caro coincide en que el crecimiento del sedán compacto responde en gran medida a las flotas corporativas.
Según el estudio ‘Tendencias y expectativas: categoría automotriz Perú’ que elaboró Impronta Research entre marzo y abril de este año, un 22% de encuestados busca un modelo sedán, siendo el segundo tipo de vehículo que revisan los consumidores peruanos.
César Antúnez de Mayolo, docente de Pacífico Business School y experto automotriz, considera que esta búsqueda por los sedanes está relacionada a su uso para el servicio de taxi, tratándose de vehículos prácticos y económicos.
El Kia Soluto es el vehículo más vendido en la categoría automóviles, representando el 70% del segmento. Añade que durante el 2025 se ha consolidado también en ese espacio el Kia K3 en el 2025.
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Por su parte, Caro resalta el incremento de la venta de los modelos Agya en 119%, Yaris Sedán en 41% y Corolla Sedán en cerca de 20% frente al primer trimestre de 2025.
A su vez, Neyra apunta que el crecimiento de Suzuki, de 122% de acuerdo con la AAP, se sostiene por su reingreso al segmento con el modelo Dzire Smart Hybrid.
¿Qué se puede esperar para el segmento de vehículos livianos este año? Un avance que depende de las condiciones de confianza del consumidor, el tipo de cambio, las expectativas empresariales, la inflación y el riesgo político. Para Caro, los hatchbacks y sedanes compactos mantendrán un espacio relevante en el mercado, pero no volverán a niveles alcanzados en años pasados, porque la tendencia estructural del mercado favorece a las SUV. La categoría de automóviles alcanzó las 86.700 unidades vendidas en el 2014, previo a la tendencia de descenso.

No es novedad que la incertidumbre política pueda influir en las decisiones de compra, lo que incluye el financiamiento vehicular. Algunas empresas tienen la expectativa de elevar la cantidad de créditos otorgados.
Es así que en Santander colocaron alrededor de 2.200 créditos vehiculares mensuales en promedio en el 2025, representando cerca de S/100 millones al mes, indica Carlos Morante, gerente general de Santander Consumer Bank. La proyección para este año es llegar a los 2.500 créditos mensuales, sustentados en un entorno más favorable para el financiamiento y la recuperación progresiva del consumo.
“A diferencia del 2025, hoy operamos en un entorno más estable, con tasas menos volátiles, mayor previsibilidad cambiaria y un mercado automotor más dinámico, lo que facilita la toma de decisiones de los clientes”, indica.
En el caso de Mitsui Auto Finance (MAF Perú), en el 2025 financió 13.558 unidades y este año esperan superar los 14.000 vehículos financiados, lo que significaría un crecimiento aproximado del 3%, sostiene Stephan Sikic, gerente de Planificación Comercial de MAF Perú. El monto de colocación promedio es US$23 millones. Añaden que la volatilidad en el tipo de cambio puede afectar dado que el mercado vehicular las unidades se cotizan en dólares.
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Asimismo, en Pandero las colocaciones cerraron en US$315 millones en el 2025, de acuerdo con Milagros Ward, subgerente de Marketing de Pandero. El ticket promedio pasó de US$21.376 en el 2025 a US$21.745 en el 2026, agrega. Para este año, Pandero contempla un escenario de mayor liquidez en el mercado.
“El consumidor de este año ya no solo busca un vehículo, sino que busca la mejor oportunidad financiera para su excedente de capital, encontrando en nuestro sistema de fondos colectivos la herramienta perfecta para aprovechar el contexto económico actual sin sobreendeudarse con crédito tradicional”, comenta Ward.
Aún con expectativas de crecimiento, Jorge Luis Ojeda, docente de la Facultad de Negocios de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), recuerda que la penetración del crédito vehicular en el mercado de livianos oscila entre el 25% y el 26%. Esta cifra es menor ante otros mercados como Chile y Colombia, donde la cara oscila entre el 40% y el 50%, complementa Sikic.
Por otra parte, según Impronta Research, hay un 28% de personas interesadas en utilizar un crédito vehicular para financiar la adquisición de una unidad. El año pasado la cifra alcanzaba a un 34% de encuestados. Según Antúnez de Mayolo, esto puede deberse a que el consumidor está “más precavido” a no endeudarse en un año electoral. Esto podría normalizarse con la estabilización de la economía después de las elecciones, añade.
¿Cómo se puede elevar la tasa de penetración del crédito? Para Sikic, se debe simplificar el proceso de evaluación crediticia, desarrollar productos más flexibles en plazos y cuotas iniciales, adaptados a la realidad de cada perfil de cliente, y contar con educación financiera.
Morante añade que el mercado enfrenta retos de sensibilidad de tasas de interés, incremento en precios de los vehículos y una competencia cada vez más intensa en este mercado de financiamiento.
“En muchos casos, algunos clientes continúan tomando decisiones priorizando únicamente la tasa de interés, cuando en realidad la variable más relevante es la cuota mensual y la estructura del financiamiento, que es lo que finalmente determina su capacidad de pago y sostenibilidad en el tiempo”, apunta.
A su vez, Ojeda apunta que el reto es ampliar el acceso crediticio hacia clientes de ingresos medios y emergentes, bajo adecuados estándares de evaluación para que no se vea afectada la calidad del riesgo. Además, se deben reducir las barreras de entrada, dado que la economía en el país es altamente informal, agrega.












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