Sin final a la vista. Todo indica que la guerra entre Rusia y Ucrania va camino a prolongarse mucho más tiempo tras los nuevos reclutamientos en las filas rusas. El gobierno de Vladimir Putin ordenó la incorporación de 27 mil efectivos a las Fuerzas Armadas, cifra compuesta por 25.000 militares y 2.000 administrativos, pero esta no sería el único refuerzo que se concretará en los próximos meses.
Según el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, el régimen ruso espera reclutar entre 300.000 y 500.000 personas para una nueva movilización en octubre. Incluso se ha informado sobre la posible incorporación de unos 30.000 soldados norcoreanos.
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¿Qué tan decisiva podría ser esta nueva incorporación de efectivos? ¿Qué oportunidades tiene Ucrania?
Para el analista internacional Francisco Belaunde, “esta movilización adicional es incidir en lo mismo”, y es que uno de los problemas para Rusia es la efectividad de los drones ucranianos que aumenta las bajas del ejército ruso en el frente de guerra.
“Envía grandes masas de soldados, pero al final se estrellan frente a lo mismo. Van muriendo. La estrategia sería que esa resistencia, por la masiva llegada de soldados, se rompa en un momento dado, pero hasta qué punto esta apuesta puede sostenerse o ser efectiva”, cuestiona el docente de la Universidad de Lima en comunicación con El Comercio.
Esta situación complica el avance ruso, desde que empezó su invasión a Ucrania en febrero del 2022. Sigue avanzando tomando localidades como Toskoye y Kommunarovka. Según el Ministerio de Defensa ruso, este lunes 27 ambas localidades de las provincias de Donetsk y Dnipropetrovsk, en el este de Ucrania, fueron anexadas.
Pero la guerra también se desarrolla a distancia. La agencia AFP informó que al menos diez personas murieron el domingo 26 por ataques en Rusia y Ucrania. Desde Ucrania se acusó a Moscú de atacar un supermercado en Cherníhiv, cercana a Bielorrusia y lejos de la línea del frente. En tanto, un ataque nocturno con drones ucranianos en Rostov del Don, en el sur de Rusia, acabó con la vida de cinco personas.
Además…
Corea del Norte sale ganando
Ante el posible desplazamiento de 30 mil soldados norcoreanos, ambos analistas consultados por este diario coinciden en que Corea del Norte sale ganando. Por un lado, indica Belaunde, el traslado favorece a Corea del Norte «porque le va a dar experiencia de combate a sus soldados, algo que no han tenido desde los años 50». Además, la ayuda que recibiría Rusia por parte de Corea del Norte no sería gratis. «Corea del Norte exige tecnología militar rusa y habría que ver lo que Rusia le puede dar; y no nos olvidemos que Corea del Norte limita con Rusia y si se hace muy fuerte podría darle problemas a la misma Rusia en un futuro mediano», comenta Heimovits. También cuestiona la efectividad norcoreana pues, desde el primer envío de tropas en el 2024, Rusia no ha avanzado considerablemente.

Para el analista Roberto Heimovits, el ejército ruso ha fracasado en sus dos estrategias bélicas: una inicial guerra de movimientos y la actual guerra de desgaste, que implica un conflicto de posiciones lento.
“Primero falló la guerra de movimientos y, después de años de intentarlo, también falla Rusia en la guerra de desgaste, así que si los rusos no tienen una nueva estrategia, sería más de lo mismo: romper las posiciones ucranianas le ha resultado poco menos que imposible a los rusos”, indica en diálogo con este Diario.
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En ese sentido, recuerda que incluso “la guerra de Ucrania ha durado más que la Segunda Guerra Mundial para Rusia”, en ese entonces Unión Soviética. Esto demostraría que a Moscú “le ha fallado la guerra de movimientos y le ha fallado la guerra de desgaste”, desde que comenzó su operación militar especial, como la llama el Kremlin.
El costo político para Putin
Esta nueva gran movilización de efectivos también puede jugarle en contra al presidente ruso.
Para Belaunde, además del plano militar también se debe evaluar el plano político, y es allí donde puede salir perdiendo la popularidad de Vladimir Putin y del régimen, en general.
Indica Belaunde que si bien “en Rusia hay una dictadura y un control absoluto de la información, ya la gente está viendo las consecuencias de la guerra en el territorio”, debido a los recientes bombardeos a las refinerías en el mismo Moscú, y en otros centros urbanos y modernos.

Rusia tiene uno de los ejércitos más numerosos del mundo, aun así estaría planteando reclutar más personal. (Foto: europapress)
/ PRESIDENCIA DE RUSIA

Vladimir Putin aseguró que Ucrania «perderá tarde o temprano» sus territorios occidentales, durante reunión con miembros de la Armada rusa en la ciudad de San Petersburgo. (Foto: europapress)
/ PRESIDENCIA DE RUSIA
Como efecto de situación, advierte Belaunde que la movilización de soldados “va a ser un motivo adicional de descontento”.
Del mismo modo, indica Heimovits que “a los rusos no les gusta el reclutamiento, detestan ir al Ejército para una guerra tan sangrienta como la de Ucrania, donde las pérdidas rusas pueden aumentar el malestar social en Rusia”.
Este impacto social es lo que advirtió también el mandatario ucraniano Volodimir Zelenski en entrevista con Sky News.
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“[Putin] Quiere aumentar la movilización. No abiertamente, porque teme a su sociedad, pero lo hará a principios de octubre si no le creamos problemas con la logística, las armas, la gasolina, el diésel, y si nuestros socios no imponen sanciones totales por su agresión”, advirtió Zelenski. Esto se concretaría tras las elecciones parlamentarias de mediados de setiembre.
¿Qué puede hacer Ucrania?
Frente a esta nueva oleada rusa que podría llegar en los próximos meses, a Ucrania le quedan algunas alternativas.
En primer lugar, a Zelenski le convendría resolver el plano político.
“Lo más urgente que tiene que hacer Ucrania ahora es resolver esta crisis en los mandos militares, que comenzó con la destitución del ministro de defensa (Mykhailo Fedorov)”, apunta. Y es que el saliente ministro gozaba de una gran popularidad y su salida causó protestas en las calles.

El primer ministro británico Andy Burnham (izq.) y el presidente ucraniano Volodimir Zelenski. (Foto: EFE)
Fedorov es conocido por haber revitalizado y transformado las fuerzas armadas, con el énfasis en la producción tecnológica.
Y este es el otro punto importante. Por un lado, indica Belaunde que para Ucrania “es urgente detener los los misiles que Rusia está enviando cada cierto tiempo contra la población civil”. Necesitaría misiles interceptores PAC-2 y PAC-3, de fabricación estadounidense. Pero también requiere de más soldados, y allí también tiene un problema de oposición como en Rusia.
“Igual Ucrania necesita también reclutar soldados. Políticamente reclutar soldados puede generar problemas. No es tan fácil reclutar gente”, explica Belaunde.
Con lo que sí cuenta Ucrania es con apoyo internacional. Recientemente el nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, prometió a Zelenski mantener “todos los compromisos” adquiridos por el Reino Unido. Esto se traduce en el intercambio de la propiedad intelectual de un sistema de interferencia electrónica destinado a frustrar las defensas aéreas rusas. Del mismo modo, varios países de la Unión Europea mantienen incólume su respaldo a la defensa ucraniana.












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