Un hombre de 21 años identificado como Austin Tucker Martin fue abatido por el Servicio Secreto de Estados Unidos durante la madrugada del domingo tras entrar de forma no autorizada a la residencia de Donald Trump, presidente del país norteamericano, en el complejo de Mar-a-Lago (Florida).
Las autoridades estadounidenses señalaron en una conferencia de prensa este lunes que a la 1:30 a. m. (hora local) del domingo se detectó que un individuo había traspasado el perímetro de seguridad de la propiedad. Cuando los agentes del Servicio Secreto acudieron a interceptar al sospechoso, lo encontraron armado con una escopeta y llevando un contenedor de gasolina.
Cuando se le solicitó a Martin que soltara los objetos, el intruso respondió levantando su arma, por lo que los oficiales abrieron fuego contra el sujeto, que murió en el acto. Ninguno de los agentes resultó herido y cuando tuvo lugar el incidente Trump no se encontraba en la propiedad.
Austin Martin residía en la localidad de Cameron, ubicada en el Condado de Moore (Carolina del Norte) y la policía confirmó que el joven había sido reportado como desaparecido por su familia a la 1:38 a. m. del domingo. La Oficina del Sheriff de Moore indicó a la prensa local que no tenía antecedentes penales antes de los hechos que culminaron en su muerte.

Austin Tucker Martin era originario de Carolina del Norte y trabajaba en un club de golf cercano a su localidad. (Foto: Facebook)
Según reportó Associated Press (AP), las autoridades piensan que viajó hacia el sur y compró la escopeta con la que fue encontrado en Mar-a-Lago en el camino.
De Austin Martin se sabe que trabajaba en labores de mantenimiento en un campo de golf local y vivía junto a su madre en una casa humilde a las afueras de Cameron. Su hermano mayor es parte del Ejército estadounidense y su hermana falleció años atrás en un accidente automovilístico.
Tenía interés por la ilustración y había iniciado un negocio particular para la venta de sus dibujos. También habría buscado crear un sindicado que agrupara a sus compañeros de trabajo y a otros empleados de la zona, sin encontrar personas que se sumaran a su iniciativa.
Braeden Fields, primo del hombre abatido por el Servicio Secreto, declaró a AP que Martin provenía de una familia que simpatizaba abiertamente por el actual presidente de Estados Unidos. “Todos nosotros somos grandes simpatizantes de Trump”, comentó.

Una vista del Mar-a-Lago Club en Palm Beach, Florida, el 8 de noviembre de 2024, visto desde el otro lado del agua en West Palm Beach, Florida. (Jim WATSON / AFP)
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Fields agregó que le seguía resultando increíble que su pariente fuera capaz de cometer un magnicidio, añadiendo que era alguien callado y que no mostraba abiertamente interés en la política.
“No sería capaz de lastimar a una hormiga. Ni siquiera sabe cómo usar un arma”, indicó Fields, quien aseguró que se crio junto al fallecido.
El primo del difunto explicó que, si bien su familia estaba muy acostumbrada al uso de armas y a practicar la caza, Martin únicamente acompañaba a sus parientes sin siquiera disparar cuando realizaban estas actividades.
Por ahora no se ha establecido una causa clara para la incursión del joven en la propiedad de Donald Trump. A diferencia de otros atentados o intentos de ataques contra el presidente de Estados Unidos, Martin no ha había dejado pronunciamientos o manifiestos claros contra el mandatario, por lo que todavía se investigan sus posibles motivaciones.
Sin embargo, algunos reportes señalan que antes de su deceso Austin Martin desarrolló un marcado interés por el caso de Jeffrey Epstein.
El tabloide sensacionalista TMZ citó a fuentes del Pine Needles Lodge & Golf Club, donde laboraba el hombre fallecido en Mar-a-Lago. Los informantes señalaban que Martin se había “obsesionado” con el expediente Epstein y todo lo relacionado a este tras la publicación de una enorme cantidad de archivos del caso a fines de enero, considerando que había un “encubrimiento” por parte del gobierno.

La reciente liberación de un gran lote de documentos del caso Epstein habrían perturbado a Martin, según reportó TMZ. (EFE/EPA/CRISTOBAL HERRERA-ULASHKEVICH)
/ CRISTOBAL HERRERA-ULASHKEVICH
TMZ incluso mostró una presunta captura de pantalla de un mensaje que Martin envió a uno de sus compañeros de trabajo el 15 de febrero.
“No sé si has leído sobre los Archivos Epstein, pero el mal es real e inconfundible. Lo mejor que podemos hacer personas como tú y yo es usar la poca influencia que tenemos. Cuéntale a la gente lo que has oído sobre los Archivos Epstein y lo que el gobierno está haciendo al respecto. Crea conciencia”, mencionaba el texto.
La irrupción de Austin Martin en Mar-a-Lago se suma a un historial con varios incidentes relacionados a la seguridad de Donald Trump desde la llegada del magnate a la política estadounidense. Dicho registro incluye desde incidentes menores hasta intentos de asesinato, siendo algunos de los casos de mayor notoriedad los que recoge esta nota.
Un hombre de 58 años llamado Ryan Wesley Routh fue detenido el 15 de setiembre de 2024 en el perímetro del Trump International Golf Club de West Palm Beach (Florida), donde se encontraba el presidente estadounidense. Uno de los agentes del Servicio Secreto lo vio entre los arbustos que rodeaban al local con un rifle y aparentemente apuntando hacia el interior del establecimiento.
El oficial realizó cuatros disparos contra Routh, quien huyó del lugar sin responder al fuego y fue capturado poco después. Investigaciones posteriores encontraron que el detenido permaneció por 12 horas en las inmediaciones del club de golf sin haber sido detectado.
Ryan Routh fue descrito como un hombre con una persona con una conducta errática y un nutrido historial de delitos que incluía hurtos, morosidad fiscal o conducir sin licencia. En los años recientes el hombre de 59 años estaba obsesionado con la guerra en Ucrania, al punto de haber intentado enrolarse en el ejército de dicho país tras viajar hasta Kiev.

Ryan Wesley Routh, acusado de un atentado contra el presidente electo Donald Trump, en una manifestación en Kiev, Ucrania, el 30 de abril del 2022. (Foto de Efrem Lukatsky / AP)
Tras su detención, se hallaron armas y otros elementos de posible uso para un atentado y tras el registro de su casa se encontró una carta escrita por Routh meses antes del intento de magnicidio en la que pedía perdón por no haber logrado asesinar a Donald Trump, de quien señalaba que “no es apto para ser presidente de Estados Unidos” por “no encarnar la esencia moral” del país.
Routh fue condenado a cadena perpetua el 4 de febrero de este año por la corte federal de Fort Pierce por intento de asesinato de un candidato presidencial y otros cuatro cargos. Tras escuchar el veredicto, el sentenciado intentó apuñalarse con un lapicero en el juzgado, lo que fue impedido por el personal de seguridad presente.
Fue el atentado más mediático y se produjo durante la campaña electoral de 2024. El 13 de julio de 2024, un joven de 20 años llamado Thomas Matthew Crooks abrió fuego desde un tejado a unos 150 metros del podio en el que se encontraba Donald Trump.
El responsable del ataque realizó varios disparos con un rifle semiautomático AR-15 e hirió ligeramente a Trump en la oreja derecha, dejando un fallecido y otros tres heridos. Crooks fue abatido en el acto por los francotiradores del Servicio Secreto de EE. UU.

Una imagen sin fecha obtenida el 14 de julio de 2024 muestra una fotografía de la licencia de conducir de Thomas Matthew Crooks. (AFP).
Las posibles motivaciones políticas del autor del atentado nunca quedaron claras, pues se halló que Crooks había hecho donaciones a través de las plataformas del Partido Demócrata, pero también estaba registrado como miembro del Partido Republicano. Dentro de sus búsquedas de internet se encontró que había desarrollado un interés particular por los tiroteos masivos en Estados Unidos y que había seguido con detalle a varias figuras de las dos agrupaciones políticas.
El incidente llevó a la renuncia de Kimberly Cheatle como directora del Servicio Secreto, debido a que se consideró que pudo haberse prevenido el ataque. Crooks había sido detectado en las inmediaciones del cerco de seguridad del mitin en actitudes sospechosas 45 minutos antes de que empezara el atentado.
Una mujer canadiense llamada Pascale Cecile Veronique Ferrier fue arrestada en Buffalo (Nueva York) mientras intentaba cruzar la frontera hacia su país de origen el 20 de septiembre de 2020.
Ese mismo mes la mujer había enviado a la Casa Blanca una carta en la que calificaba a Donald Trump de “payaso” y “tirano”, habiendo introducido en el sobre ricina, una sustancia altamente tóxica. Ferrier envió otras misivas con el mismo veneno a ocho funcionarios del estado de Texas.

Pascale Ferrier, una mujer que envió veneno a Donald Trump en 2020. (Foto de Oficina del Sheriff del Condado de Hidalgo (Texas) / AP)
Pascale Ferrier había escrito en las redes sociales que alguien debería “disparar a Trump” en la cara y en el momento de su detención llevaba armas y municiones.
En agosto de 2023 Ferrier, por entonces de 56 años, fue condenada a 22 años de prisión, tras los cuales sería deportada a Canadá.
Sobres que contenía semillas de ricino molidas fue enviado a Donald Trump y otros funcionarios de gran importancia el 24 de setiembre de 2018, siendo las cartas interceptadas antes de llegar a su destino. El responsable de los envíos era William Clyde Allen III, un veterano de la Marina estadounidense residente en la localidad de Logan, en Utah.
Allen fue arrestado el 3 de octubre de ese mismo año en casa y confesó haber enviado los sobres.
Inicialmente se creyó que el exmilitar había enviado ricina, pero luego se aclaró que se trataba de la materia prima para generar el citado veneno tras un proceso químico. Pese a que las semillas molidas son considerablemente menos tóxicas que la ricina, William Allen fue procesado por cargos que incluían la amenaza de emplear una toxina como arma biológica.
El 18 de junio de 2016 durante un mitin en Las Vegas que era parte de la primera campaña presidencial de Trump, un ciudadano británico de 20 años llamado Michael Steven Sandford intentó atacar al por entonces candidato republicano con un arma de fuego.
Sandford se acercó a los policías que resguardaban el evento señalando que deseaba un autógrafo de Trump, pero trató de arrebatar una pistola a uno de los agentes para disparar al político y tras ser detenido declaró que lo hizo con la intención de asesinarlo.
Si bien la ley estadounidense contemplaba una posible pena de 20 años para el caso, el joven fue sentenciado finalmente a 12 meses de cárcel. Sandford tenía un diagnóstico de autismo y padecía problemas de salud mental, considerándose que sufrió un episodio psicótico durante el incidente. Tras cinco meses de condena fue liberado y regresó al Reino Unido.










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