
La elección de José Balcázar como presidente interino del Perú, introduce un nuevo episodio de volatilidad política en el Perú. Sin embargo, según un análisis de Renta 4, el impacto sería principalmente en términos de percepción de riesgo en el corto plazo, sin implicar una ruptura estructural del marco macroeconómico.
La firma señaló que, si bien el nombramiento refuerza la narrativa de fragilidad institucional, ocho presidentes en diez años, la aritmética parlamentaria que permitió su elección limita significativamente su margen de acción.
MÁS INFORMACIÓN: José María Balcázar: “No llego acá con ninguna idea de cambiar el rumbo de la seguridad ciudadana”
Como se recuerda, Balcázar obtuvo 64 votos en segunda vuelta, superando ampliamente el bloque natural de izquierda. Para Renta 4, este dato es clave: su sostenibilidad política dependerá de mantener esos equilibrios, lo que reduce la probabilidad de un giro económico radical.
El reporte destacó que el nuevo mandatario ha enviado señales de continuidad en política económica, ha descartado indultos al expresidente Pedro Castillo y ha prometido elecciones transparentes. Además, se anticipa que buscará preservar un gabinete técnico en carteras estratégicas como Economía y Energía para anclar expectativas del mercado.
“El incentivo inmediato del Ejecutivo es estabilidad, no confrontación”, sostiene el análisis. Sin embargo, Renta 4, advierte que el principal foco de atención no estaría en el Ejecutivo, sino en la dinámica legislativa preelectoral. “Con el Congreso entrando en modo campaña antes de abril, aumentaría el sesgo hacia iniciativas de corto plazo, particularmente en gasto social y transferencias”, indicó la firma.
No obstante, la diferencia frente a episodios anteriores radica en que el Ejecutivo podría optar por coordinar con el Legislativo en lugar de confrontarlo, elevando el riesgo de medidas con tinte electoral, pero no necesariamente de reformas estructurales disruptivas.
PUEDES VER: CCL insta a garantizar continuidad económica en 2026
Fundamentos macro se mantiene
Desde el punto de vista económico, Renta 4 subrayó que el país inició 2026 con dinamismo: crecimiento estimado de 3,2% interanual en enero, términos de intercambio elevados, expansión del crédito e inflación bajo control.
Sin embargo, los mercados reaccionan a expectativas futuras. La firma anticipa mayor presión inicial sobre el tipo de cambio, mayor sensibilidad en acciones domésticas vinculadas a demanda interna, un ajuste temporal en la prima de riesgo político y las compañías mineras, en cambio, seguirían más expuestas al ciclo global de commodities que a la coyuntura política local.
Bicameralidad como amortiguador estructural
Para Renta 4, el verdadero factor estructural es la transición hacia un Congreso bicameral en 2026. El nuevo Senado tendrá poder de revisión en procesos de vacancia, capacidad legislativa final y no podrá ser disuelto por el Ejecutivo.
“Este rediseño institucional elevaría barreras de entrada, reduciría la fragmentación y fortalecería contrapesos, actuando como mecanismo de contención ante desviaciones extremas en el próximo ciclo político”, explicaron.
Implicancias para activos peruanos
En el corto plazo, la reacción del mercado podría ser moderadamente negativa por la percepción de mayor riesgo político. Sin embargo, la trayectoria de los activos peruanos dependerá principalmente del resultado electoral del 12 de abril y de la configuración del nuevo Congreso. “Si el proceso entrega un resultado percibido como pro-mercado y un Senado menos fragmentado, el ruido actual podría disiparse rápidamente”, concluyó la firma.












Deja una respuesta