Los profesionales de excelencia que el Perú pierde, por Sheyla Salazar | Programas de Becas

El fracaso de la Beca Bicentenario no es una falla de los becarios, sino la consecuencia previsible de financiar estudios de clase mundial sin construir políticas o incentivos que aseguren su retorno al país.

Desde hace décadas, los países latinoamericanos iniciaron programas para incentivar la salida de sus mejores profesionales para capacitarse en el exterior. De hecho, el Perú fue de los últimos países en tener un programa de becas de este tipo, a través de las “Becas Presidente”, aprobado en el 2012 y parte del Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo (Pronabec). Mientras, países vecinos impulsan estos programas desde hace décadas. En Brasil, a través de la Coordenação de Aperfeiçoamento de Pessoal de Nível Superior (Capes); en Colombia, a través de su Instituto Colombiano de Crédito Educativo y Estudios Técnicos en el Exterior (Icetex); y en Chile, con Becas Chile, programa coordinado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID).

El porcentaje de retorno al país depende de diferentes factores. Por ejemplo, hasta hace unos años, las becas de Brasil no exigían retorno obligatorio. Sin embargo, desde el 2024, el Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq) lanzó programas para repatriar investigadores brasileños en el exterior, mediante incentivos que buscan reinsertar 1.000 investigadores anualmente.

En el caso de Chile, sus tasas de retorno le son favorables. El retorno está establecido mediante un Decreto Supremo 664/2008, que obliga a los becarios a retornar en un plazo máximo de dos años (magíster) o cuatro años (doctorado), tras finalizar la beca. Los beneficiados deben residir en Chile por el doble del tiempo financiado; y, en caso de incumplimiento, pueden afrontar una demanda civil para recuperar lo financiado (aprox. US$150.000 por becario según la ANID).

Colombia tiene un modelo hibrido de crédito-beca a través de Icetex y Colfuturo (Fundación para el futuro de Colombia). Hay algunos casos de condonación de deuda al graduarse y retornar al país en los que se incentiva el trabajo en el sector público, como docente o investigador; o el trabajo fuera de la capital (descentralización), o en servicios que apoyen el desarrollo social del país, entre otros. Esto ha asegurado un porcentaje bajo de no retorno entre el 15% y 20%, según MinCiencias de Colombia.

En el caso del Perú, como ha indicado recientemente el director ejecutivo de Pronabec, hay un 30 a 40% de becarios que no retornan al país y, más allá de las oportunidades que un estudiante puede tener en el extranjero, la pregunta está en qué viene haciendo el país para fomentar ese retorno. No existe ninguna normativa, por ejemplo, que incentive su participación en entidades del Estado, no solo en docencia, sino en centros de investigación públicos. 2 ¿Cuántos están laborando en empresas privadas en el exterior, en puestos que no existen o que no les serían accesibles en el país?

Nuestro programa de becas en el país es relativamente nuevo, necesita fortalecerse y lograr que empresas y entidades estatales incorporen a esos profesionales capacitados; e independientemente de ello, no cortar estas becas, que en muchos casos son la única vía de mejorar el nivel de vida y oportunidades de muchos peruanos y sus familias. La educación siempre será el camino para el desarrollo.

*El Comercio abre sus páginas al intercambio de ideas y reflexiones. En este marco plural, el Diario no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta.

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