Nieves Sebastián Mongares
La estandarización de procesos es clave en los procesos de cuidado de catéteres y, en este contexto, las bandejas de mantenimiento en acceso vascular, al disponer de todos los materiales reunidos y seleccionados en torno a unos altos estándares de calidad, son de gran ayuda para los profesionales. Y es que, la variabilidad de procesos es un factor que ha demostrado que puede influir al cometer errores; en consecuencia, contar con herramientas de este tipo, ayuda a que cada paso del procedimiento se dé con consistencia y conforme a los protocolos y guías clínicas vigentes en cada momento. También, incrementa la autonomía de los profesionales y reduce la carga cognitiva al permitir que los profesionales automaticen cada paso dentro del proceso, permitiendo poner más el foco en el paciente y sus necesidades.
La estandarización de los procesos en el mantenimiento de catéteres es crítica. Como explica Milagros de la Calle Gil, jefa del Bloque de Oncología Médica, Oncología Radioterápica y Radiofísica en el Hospital Universitario Virgen del Rocío, en este podcast realizado con el apoyo de Becton Dickinson (BD), “es muy importante que los procesos de manipulación de catéteres sean lo más simples que sea posible y se reduzca al máximo la variabilidad”. “Esto -añade- influirá directamente al reducir riesgos y complicaciones relacionados con posibles errores en el mantenimiento”. Por tanto, seguir los protocolos actualizados en cada momento y contar con las bandejas de mantenimiento ayuda a que todo sea lo más similar posible, aumentando la seguridad para los pacientes.
Las bandejas de mantenimiento aumentan la autonomía de los profesionales, lo que se traduce en una atención más eficiente y personalizada
Respecto al papel específico de las bandejas, De la Calle apunta que “hacen que los procesos para la enfermería sean muy fáciles de estandarizar y, de esta forma, se reduce no sólo el riesgo de errores, sino también de posibles contaminaciones al hacer factible que la técnica sea ágil, fácil y, sobre todo, segura”.


Pero más allá de a nivel conceptual, la realidad es que proporcionan a los profesionales sanitarios implicados en el mantenimiento de los catéteres beneficios tangibles relativos a la estandarización y la práctica clínica basada en la evidencia, algo que como apunta la experta, los profesionales valoran cada vez más. Para ello, De la Calle indica que “se necesitan siempre herramientas que garanticen que el trabajo se realiza con seguridad y con garantía de que se está llevando a cabo de manera idónea, dado que la atención debe ser homogénea”.
En definitiva, mayor predictibilidad y seguridad en los procesos. “Contribuyen a evitar la variabilidad asociada a los procesos que puede llevar a complicaciones importantes relacionadas con los catéteres, por lo que la existencia de un material como este nos es de gran ayuda”, concluye De la Calle.








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