J.P.R.
Cada vez más pacientes sobreviven al cáncer y necesitan seguimiento durante años después del diagnóstico y del tratamiento. Solo en España viven ya más de 2,2 millones de supervivientes de cáncer y en Europa la cifra supera los 23 millones. Ante esta realidad, marcada por el aumento de la supervivencia y de la incidencia de la enfermedad, oncólogos y médicos de atención primaria han consensuado un nuevo modelo de atención compartida para garantizar un seguimiento coordinado y adaptado a las necesidades de estos pacientes.
La iniciativa llega en un momento en el que el cáncer continúa aumentando su incidencia en España. Según el informe Las cifras del cáncer en España 2026 de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), este año se diagnosticarán 301.184 nuevos casos, un 2% más que en 2025 y la primera vez que se superan los 300.000 diagnósticos anuales. Al mismo tiempo, la supervivencia sigue mejorando. Las tasas de supervivencia neta a cinco años alcanzan ya el 57,4% en hombres y el 65,2% en mujeres, frente al 55,3% y el 61,7%, respectivamente, registrados para los pacientes diagnosticados entre 2008 y 2013. Además, SEOM prevé que en 2050 se superen los 350.000 nuevos casos anuales debido principalmente al envejecimiento de la población.
España cuenta con más de 2,2 millones de supervivientes de cáncer y Europa supera los 23 millones, una población creciente que obliga a replantear los modelos de seguimiento asistencia
Para responder a este nuevo escenario, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR) y las tres principales sociedades de atención primaria (Semergen, Semfyc y SEMG) han elaborado el documento Consensus document between oncology and primary care for the follow up of cancer survivors, que establece un marco común para la atención integral de los supervivientes de cáncer.
Durante la presentación de la iniciativa, el presidente de SEOM, el Dr. Javier de Castro, subrayó la necesidad de reforzar la coordinación entre los distintos niveles asistenciales. «Todavía hay muchas barreras, incluso desde el punto de vista digital, entre la atención hospitalaria y la atención primaria», señaló. En su opinión, la comunicación entre ambos ámbitos resulta clave para garantizar una atención continuada y de calidad.
El consenso plantea un modelo de atención compartida entre oncología y atención primaria basado en protocolos consensuados, herramientas eficaces de comunicación, formación específica para los profesionales y una participación activa de los pacientes. Su objetivo es garantizar un seguimiento individualizado que pueda adaptarse a las características de cada paciente y a la realidad organizativa de cada área sanitaria.
Un nuevo concepto de superviviente
Uno de los cambios que refleja el documento es la evolución del propio concepto de superviviente de cáncer. «Ya no hablamos de largos supervivientes, sino de supervivientes», explicó el Dr. De Castro, en referencia a una realidad marcada por tratamientos cada vez más eficaces y una mejor calidad de vida para los pacientes.
La Dra. Ruth Vera, coordinadora del Grupo de Trabajo de Supervivientes de Cáncer de SEOM, defendió la necesidad de abandonar la definición tradicional que asociaba la supervivencia a haber superado cinco años libres de enfermedad. «Ahora, es superviviente cualquier persona desde el diagnóstico, con o sin enfermedad y con o sin tratamiento», explicó. Según señaló, este cambio de paradigma responde a la evolución de la oncología en los últimos años y obliga a replantear la forma en que el sistema sanitario acompaña a estos pacientes a largo plazo.
La especialista destacó además que el consenso ha querido ir más allá de los aspectos estrictamente clínicos para incorporar necesidades psicológicas, sociales, familiares y laborales, que cada vez tienen mayor peso en la calidad de vida de los pacientes.
Comunicación bidireccional y circuitos ágiles
El documento apuesta por establecer una transición estructurada entre las consultas de oncología y la atención primaria una vez finalizado el tratamiento activo. Para ello, propone que cada paciente disponga de un informe personalizado de seguimiento que incluya información sobre el tumor, los tratamientos recibidos, las posibles secuelas y las recomendaciones de control. Asimismo, plantea la creación de circuitos ágiles que permitan el retorno rápido al hospital cuando surjan complicaciones o sospechas de recaída.
La Dra. Fátima Sáez, miembro del Grupo de Trabajo de Genética de Semg, puso en valor la necesidad de establecer canales de comunicación directa entre oncólogos y médicos de familia, aunque reconoció que todavía existen dificultades organizativas en algunas comunidades autónomas para lograrlo.
Por su parte, el Dr. Vicente Martín, vocal de la Junta Directiva Nacional de Semergen, recordó que los avances en cribado, diagnóstico precoz y tratamiento han transformado radicalmente el pronóstico del cáncer. «Hace 40 años uno de cada tres pacientes moría antes de los cinco años; ahora, dos de cada tres viven más de ese tiempo», destacó.
Con el objetivo de facilitar la implantación de este modelo asistencial, las sociedades científicas han puesto en marcha distintas iniciativas formativas, entre ellas un webinar multidisciplinar, una jornada dedicada a los supervivientes de cáncer que se celebrará el próximo 11 de junio y un curso online cuya inscripción se abrirá el 16 de junio.







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