La Organización Mundial de la Salud (OMS) redujo drásticamente este martes su conteo de casos sospechosos de ébola en África central, de 906 a 116, con 330 enfermos confirmados.
También este martes, el aeropuerto de Bunia, la capital de Ituri y el único que permite a las organizaciones humanitarias acceder al epicentro del brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC), reinició sus operaciones.
El Ministerio de Transporte informó que las autoridades habían evaluado cómo se estaba vigilando el brote y concluyeron que “ahora se dan las condiciones para una reanudación gradual y segura de los vuelos”.
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Al 31 de mayo, la OMS registró 116 casos sospechosos del mortífero virus en la República Democrática del Congo (RDC), frente a los 906 reportados a finales de la semana pasada.
Unos 321 casos han sido confirmados en la RDC, incluidos 48 fallecimientos, mientras que en la vecina Uganda se han registrado nueve casos confirmados, con una muerte.
Si bien algunos casos sospechosos han sido confirmados, muchos más “han sido descartados” tras demostrarse que los pacientes padecían otras enfermedades con síntomas iniciales similares o una fiebre no relacionada, explicó el portavoz de la OMS, Christian Lindmeier.
El vocero destacó que “cualquiera que sea detectado por la vigilancia o que acuda a un centro de salud con síntomas que puedan parecerse al ébola” se contabiliza como caso sospechoso durante el brote, a la espera de los resultados de las pruebas.

El personal sanitario se coloca el equipo de protección individual (EPI) en el vestuario, bajo la supervisión de especialistas, antes de examinar a los pacientes en la sala de aislamiento durante su turno en el Centro de Tratamiento del Ébola (CTE), tras su rehabilitación por Médicos Sin Fronteras (MSF) en Munigi, el 2 de junio de 2026. Foto: Jospin Mwisha / AFPThe country of 100 million people declared on May 15 that it was battling a major epidemic of the highly contagious haemorrhagic fever, prompting the World Health Organization to issue an international health alert. (Photo by Jospin Mwisha / AFP)
/ JOSPIN MWISHA
El brote fue declarado el 15 de mayo en la provincia de Ituri, una región en conflicto en el noreste de la RDC, un país con más de 100 millones de habitantes y uno de los más pobres del mundo.
Sin embargo, se cree que el virus, que se transmite por contacto estrecho y fluidos corporales y puede causar una fiebre hemorrágica mortal, llevaba semanas propagándose de forma silenciosa antes de esa fecha.
Una de las razones es que las personas infectadas con Bundibugyo, la cepa del ébola responsable del brote, presentan inicialmente síntomas similares a los de la gripe, la malaria o la fiebre tifoidea, lo que puede retrasar su detección.
Lindmeier dijo a periodistas que, una vez que se realizan las pruebas a quienes se sospecha que tienen ébola, “en muchos casos se descartan” esos casos.
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Por ejemplo, señaló que había habido “un par de casos de malaria o meningitis, u otras enfermedades”.
Las cifras anteriores de la OMS también incluían 223 muertes bajo sospecha de deberse al virus del ébola, pero sus nuevos datos ya no contemplan esa categoría.
Lindmeier sugirió que esa cifra era muy incierta, ya que incluía a “personas que murieron hace tiempo” y cuyos restos, en muchos casos, no podían ser exhumados para realizarles pruebas.













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