La inmunoterapia oral con alimentos es más eficaz y segura si se inicia precozmente

Nieves Sebastián Mongares
Existen diferencias entre las alergias a alimentos (relacionadas con un mecanismo inmunológico), intolerancias (mediadas por un mecanismo enzimático) y las reacciones adversas, que pueden darse de manera puntual por diferentes causas. La Dra. Laura Valdesoiro Navarrete, coordinadora del Grupo de Trabajo de Alergia Alimentaria de la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (Seicap) explica en el marco del Día Mundial de la Alergia, que tiene lugar cada 8 de julio los aspectos a tener en cuenta al diagnosticar y tratar estos trastornos.

¿Qué diferencia hay desde el punto de visto clínico entre una alergia alimentaria y una reacción adversa alimentaria?
Una reacción adversa a alimentos es cualquier reacción desfavorable relacionada con un alimento. Una alergia a alimento es la reacción adversa que sucede por un mecanismo inmunológico. Las reacciones alérgicas tienen unos síntomas y signos clínicos característicos

¿Qué consideraciones hay que tener en cuenta cuando llega un paciente a consulta/urgencias con sintomatología asociada para identificar de cuál se trata?
Lo más importante es conocer las manifestaciones clínicas que presenta el/la paciente y cuándo se han iniciado los síntomas. Si lo relacionan con algún alimento, deberíamos saber cómo estaba elaborado (crudo, cocinado, horneado, con o sin harinas…) y cuánto tiempo ha pasado desde su ingesta, dado que los síntomas suelen ocurrir de forma inmediata o en las primeras 2 horas tras la ingesta en las reacciones mediadas por IgE. También, si ese alimento había sido bien tolerado previamente o si era la primera vez que lo consumía el paciente. Es importante recoger estos datos en la historia clínica para un mejor diagnóstico.

“El primer paso para un diagnóstico correcto sigue siendo una historia clínica detallada”

 ¿Cómo es el proceso diagnóstico de estas alergias en la actualidad?
El primer paso para un diagnóstico correcto sigue siendo la realización de una historia clínica detallada. Las pruebas de alergia a alimentos deben estar dirigidas al alimento o alimentos sospechosos de ser la causa. A continuación, se indicarán pruebas con el objetivo de relacionar la reacción con el alimento. Pueden indicarse pruebas cutáneas o determinaciones de IgE específica a alimentos completos o a proteínas concretas de este alimento y la prueba confirmatoria de alergia (o de ausencia de ésta) es la prueba de exposición oral controlada (PEOC) con el alimento sospechoso de haber producido la reacción. Una prueba de “alergia” sin la clínica compatible no se traduce en un diagnóstico de alergia.

¿Qué alimentos son los que, a día de hoy, registran una mayor prevalencia de alergias?
En edad pediátrica las alergias más frecuentes siguen siendo leche, huevo, frutas rosáceas, pescado y frutos secos, los cuales han adquirido mucha relevancia en los últimos años.

¿Están identificadas las razones que motivan la aparición de estas alergias o hay investigaciones al respecto?
No se conoce por qué en algunas personas falla el mecanismo de tolerancia y desarrollan una reacción inmunológica con el contacto o ingestión de determinados alimentos. Se sabe que las personas atópicas tienen predisposición a tener con más frecuencia alergia a alimentos. No obstante, actualmente existen muchas líneas de investigación abiertas.

La alergia alimentaria se produce por una pérdida o falta de establecimiento de la tolerancia inmunológica frente a determinadas proteínas alimentarias. Aunque no puede determinarse con exactitud por qué ocurre en cada individuo, se sabe que interviene una combinación de predisposición genética, alteraciones de las barreras cutánea e intestinal, exposición al alimento por distintas vías, microbiota y otros factores ambientales. Estos factores pueden favorecer una respuesta inmunitaria anómala, mediada por IgE o por otros mecanismos.

“No se conoce por completo por qué concreta desarrolla alergia alimentaria, pero sí conocemos numerosos mecanismos y factores que aumentan esa probabilidad”

Siguiendo este hilo, ¿qué opciones terapéuticas hay disponibles tanto en la prevención como en el control de estas alergias? ¿En qué líneas de investigación se está trabajando?
Las recomendaciones para prevención primaria incluyen dieta variada de la madre durante la gestación y la lactancia, así como prolongar la lactancia materna todo lo posible mientras se introduce en la dieta del lactante el resto de la alimentación. Investigaciones recientes indican que la introducción precoz de la alimentación complementaria en los lactantes, a partir de entre los cuatro y seis meses de vida, puede prevenir la alergia a alimentos; una vez introducido y tolerado cada uno de ellos, debe comerse con regularidad. También se recomienda disminuir la ingesta de ultraprocesados, así como promover que las comidas sean caseras, tanto para los niños/as como para las madres.

El tratamiento en primer lugar es la dieta de evitación y la resolución de las reacciones que sucedan eventualmente (mediante antihistamínicos y adrenalina). Asimismo, desde hace unas tres décadas se realiza inmunoterapia oral con alimentos, favoreciendo la tolerancia que falló inicialmente. Son tratamientos eficaces y se realizan en centros de referencia, por personal entrenado.

¿En qué consiste la inmunoterapia oral con alimentos y en qué perfiles puede aplicarse? ¿Tiene riesgos asociados?
La inmunoterapia oral con alimentos (ITO) consiste en propiciar la tolerancia inmunológica que no ha sucedido de modo espontáneo. En principio puede aplicarse a todos los pacientes alérgicos, aunque hay una cierta limitación por la edad, ya que los niños más pequeños se adaptan mejor a este tratamiento. La inmunoterapia oral con alimentos es más eficaz y segura si se inicia precozmente.

Durante la ITO pueden suceder reacciones alérgicas y por este motivo se realiza en centros de referencia con personal entrenado y las familias tienen pautas de actuación para resolver las incidencias que puedan aparecer con las dosis administradas en el domicilio del paciente. La ITO se realiza en equipo entre el/la paciente, la familia y el equipo sanitario.

“Durante la inmunoterapia oral pueden suceder reacciones alérgicas y por este motivo se realiza en centros de referencia con personal entrenado y las familias tienen pautas de actuación para resolver posibles incidencias”

¿Qué sintomatología puede aparecer ante una reacción alérgica a algún alimento? ¿Qué se debe hacer para controlar estos síntomas?
La alergia a alimentos mediada por IgE, puede manifestarse      con distintos niveles de gravedad. En ocasiones puede causar sólo picor oral, rinoconjuntivitis o urticaria. En estas ocasiones sería suficiente administrar antihistamínicos orales. Si se producen síntomas de distintos sistemas a la vez (piel y mucosas +/- digestivo +/- respiratorio de vías altas), dificultad respiratoria (tos, sensación de ahogo) o hipotensión debe administrarse adrenalina intramuscular en las dosis prescritas en su pauta de actuación individualizada.

En las alergias alimentarias en pediatría, ¿qué mensajes se transmiten a pacientes y familiares de cara a orientarles en un control óptimo de estas alergias?
Se hace un diagnóstico preciso de la alergia para evitar dietas de evitación innecesarias. Algunos alimentos son más o menos alergénicos en función de su elaboración o cocinado; incluso se puede tener alergia a un alimento y poder comerlo en determinada preparación. Los niños y adolescentes alérgicos y sus familias deben tener una pauta de actuación que indique el tratamiento que deben administrar según la clínica que presenten.

Por seguridad deben mirar todo etiquetado y advertir en escuela, campamentos o convivencias, excursiones, restaurantes, hoteles… de que tienen una alergia para evitar ingestas accidentales.

También es importante remarcar que no se debe hacer una dieta de evitación basada únicamente en pruebas de alergia positivas, sino cuando existe clínica de alergia relacionada con un alimento. Si el niño o adolescente ingiere dicho alimento de manera habitual y con buena tolerancia, no es necesario realizar una dieta de evitación.

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