La crisis energética de hoy es consecuencia de años de ausencia de planificación e inversión.

La emergencia energética a raíz de la interrupción en el gasoducto de Camisea podía llegar tarde o temprano. Si bien las causas del siniestro aún se investigan –y parecen estar vinculadas a labores de mantenimiento de la empresa operaria, TGP–, la verdad es que el país vive hoy la materialización de un riesgo que venía asumiendo desde hace décadas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *