Irán | Estados Unidos: la guerra reduce sus reservas de misiles Patriot y THAAD | Donald Trump | Israel

En concreto, según el diario The Washington Post, el miércoles pasado el subsecretario del departamento de Guerra, Steve Feinberg, envió un memorando a la industria de defensa donde se le informa que tienen máximo 21 días para presentar planes que permitan “acelerar significativamente los plazos de entrega y/o aumentar la producción de capacidades críticas”.

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Además, también pidió a la industria de defensa que “proponga inversiones de capital específicas y ampliaciones de instalaciones… para respaldar el compromiso del Departamento con pedidos sostenidos de mayor volumen”.

Un sistema de misiles Patriot de Alemania es disparado en una instalación de la OTAN en Chania, Grecia. (Sebastian Apel / AP).

Un sistema de misiles Patriot de Alemania es disparado en una instalación de la OTAN en Chania, Grecia. (Sebastian Apel / AP).

“Los ciclos de desarrollo que duran años no son aceptables. Debemos acelerar drásticamente nuestros cronogramas y ampliar nuestra capacidad de producción ahora mismo”, advirtió Feinberg en el memorando.

La semana pasada, el presidente Donald Trump reconoció que EE.UU registra escasez de algunos tipos de armamento, aunque aseguró que el país cuenta con suficiente munición para mantener la guerra con Irán.

La declaración de Trump se dio luego de que el Washington Post informara que días antes el mandatario habría expresado su frustración por no haber sido informado sobre una preocupante escasez de municiones en Medio Oriente, lo que habría provocado un desencuentro con su secretario de Guerra, Pete Hegseth.

El presidente estadounidense Donald Trump escucha al secretario de Defensa Pete Hegseth durante una reunión de gabinete en la Sala del Gabinete de la Casa Blanca en Washington, DC, el 27 de mayo de 2026. (Kent NISHIMURA / AFP)

El presidente estadounidense Donald Trump escucha al secretario de Defensa Pete Hegseth durante una reunión de gabinete en la Sala del Gabinete de la Casa Blanca en Washington, DC, el 27 de mayo de 2026. (Kent NISHIMURA / AFP)

/ KENT NISHIMURA

Según un análisis del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSE), un centro de investigación con sede en Washington, hay una reducción en las reservas de los interceptores Patriot y THAAD, algo que podría obligar a Estados Unidos y a sus aliados de Medio Oriente a asumir mayores riesgos para conservar sus defensas aéreas.

Por ejemplo, el CSE dice que las fuerzas estadounidenses podrían lanzar menos interceptores contra drones y misiles iraníes, lo que aumentaría la probabilidad de que alguno logre golpear su objetivo.

El CSE detalló que las reservas de los Patriot pasaron de 2.330 interceptores antes de la guerra a 1.030 en abril, cuando comenzó el alto el fuego. Pero tras los combates recientes, el centro calcula que quedan entre 759 y 827. Es decir, Estados Unidos tiene aproximadamente 65% menos que antes de la guerra.

El sistema de defensa antimisiles THAAD. (AFP).

El sistema de defensa antimisiles THAAD. (AFP).

En cuanto a los THAAD, sus reservas cayeron de 452 interceptores almacenados antes de la guerra a entre 232 y 262 en abril. Aunque EE.UU. logró reponer parte de las existencias, actualmente tendría entre 234 y 278, todavía al menos 38% por debajo del nivel previo al conflicto.

El CSE remarca en su informe que no existen buenas alternativas a los sistemas Patriot y THAAD para la defensa contra misiles balísticos.

Agrega que el uso de esas municiones supone un riesgo a corto y medio plazo para la capacidad de Estados Unidos de librar una guerra contra China en el Pacífico occidental.

Bajo esta coyuntura, el Gobierno de Trump busca elevar de manera significativa el presupuesto. La Casa Blanca ha solicitado subir el gasto de Defensa hasta US$1,5 billones, frente a los US$900.000 millones de la actualidad.

En guerras prolongadas, la logística se vuelve un tema fundamental

En esta fotografía de la Armada de EEstados Unidos, publicada el 28 de febrero de 2026, se ve al destructor de misiles guiados de la clase Arleigh Burke disparando misiles Tomahawk durante la Operación Furia Épica contra Irán. (CENTCOM) / AFP).

En esta fotografía de la Armada de EEstados Unidos, publicada el 28 de febrero de 2026, se ve al destructor de misiles guiados de la clase Arleigh Burke disparando misiles Tomahawk durante la Operación Furia Épica contra Irán. (CENTCOM) / AFP).

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El analista en temas de defensa e inteligencia Andrés Gómez de la Torre advierte a El Comercio que la preocupación del Pentágono no responde únicamente al desgaste provocado por las operaciones militares recientes, sino al riesgo de que Estados Unidos no tenga capacidad suficiente para sostener una campaña prolongada tanto en la coyuntura actual con Irán, como en un hipotético enfrentamiento con otra potencia militar como China.

Además, explica que el general Dan Caine, presidente del Estado Mayor Conjunto y uno de los principales responsables de la planificación militar de Estados Unidos, ya ha expresado su preocupación por el nivel de los stocks disponibles y por las dificultades que podrían surgir si Washington se ve obligado a extender sus operaciones en Medio Oriente durante un periodo prolongado.

Gómez de la Torre señala que, con las reservas actuales, “Estados Unidos todavía podría afrontar operaciones puntuales durante un periodo determinado, pero el escenario cambia radicalmente ante una campaña de larga duración. Es allí donde aparece la escasez proyectada, particularmente en sistemas considerados críticos como los misiles Tomahawk, utilizados para ataques de largo alcance, y los interceptores Patriot y THAAD, fundamentales para la defensa antiaérea”.

El analista indica que esta situación también está ejerciendo presión sobre la relación entre Trump y Hegseth, en un momento en el que la Administración busca que el complejo militar-industrial estadounidense incremente rápidamente la fabricación de sistemas de armas para afrontar futuras operaciones.

Gómez de la Torre recuerda que el desgaste de los arsenales estadounidenses no comenzó con la actual Administración, sino que se viene acumulando desde el gobierno del demócrata Joe Biden, debido al suministro de sistemas de armas sofisticados a Ucrania y a Israel por la guerra en Gaza. A ello se suma el apoyo militar de los países europeos de la OTAN a Kiev, que también ha reducido sus propias existencias.

En cuanto a las reservas de armas, el caso más preocupante es el de los Patriot, remarca Gómez de la Torre. Una reducción significativa de estos sistemas podría obligar a Washington a adoptar una suerte de “pausa estratégica” o, al menos, a evaluar con mayor cautela su capacidad para intervenir simultáneamente en distintos escenarios internacionales.

“La lección es que en una guerra prolongada la logística y la capacidad de reponer rápidamente los arsenales terminan siendo tan determinantes como la potencia militar disponible en el campo de batalla”, enfatiza Gómez de la Torre.

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