Guerra Rusia – Ucrania: por qué Kiev está atacando refinerías, playas y otros objetivos dentro de Rusia | Volodymyr Zelensky | Vladimir Putin

La escena es impactante. Un video registra el momento en el que un dron ucraniano cae sobre una playa rusa del mar Negro, dejando al menos siete muertos y 40 heridos. No se trata de un hecho aislado. Forma parte de una estrategia con la que Kiev busca trasladar la guerra al corazón de Rusia, muy lejos del frente. Como parte de ese patrón, en las últimas semanas Ucrania también está apuntando al gigante del comercio electrónico Wildberries, “la Amazon rusa”, y a numerosas refinerías, que son clave para alimentar la economía que permite que siga funcionando la maquinaria de guerra del presidente Vladimir Putin.

De acuerdo con el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), en el video del ataque en la playa de Arkhipo-Osipovka, en la región de Krasnodar, se observa a grupos móviles de fuego rusos tratando de interceptar el dron ucraniano. En un momento el aparato explota, causando la muerte de siete personas, entre ellas tres niños.

MIRA: Hamás se desarmará después de 40 años: ¿qué pasará ahora con Gaza y hasta dónde se retirará Israel?

El gobernador de Krasnodar, Veniamin Kondrátiev, dijo que las personas en la playa murieron “cuando escombros de un UAV cayeron”. Hasta ahora no hay información concluyente que determine si el dron fue derribado por las defensas rusas, neutralizado mediante guerra electrónica o si explotó por la propia acción del ataque.

El ataque refleja la nueva estrategia de Ucrania para llevar la guerra al interior de Rusia. Se trata de la ofensiva más intensa contra territorio ruso desde el inicio de la invasión en febrero de 2022, con ataques que ya no se limitan a objetivos militares, sino que también alcanzan infraestructura económica y altos mandos castrenses.

Al menos 28 personas murieron en territorio ruso desde el fin de semana por los ataques ucranianos.

El martes, cinco personas fallecieron y diez resultaron heridas en un ataque con drones contra un almacén de Wildberries en la región de Moscú, a menos de 70 kilómetros del Kremlin.

Desde el 18 de julio, Ucrania ha atacado 21 centros logísticos de Wildberries, consolidándolos como uno de sus principales objetivos estratégicos en la actualidad.

Humo proveniente de un incendio en los almacenes de la tienda online rusa Wildberries en Shushary, a las afueras de San Petersburgo, Rusia, el 24 de julio de 2026. (Foto: EFE/EPA/STRINGER)

Humo proveniente de un incendio en los almacenes de la tienda online rusa Wildberries en Shushary, a las afueras de San Petersburgo, Rusia, el 24 de julio de 2026. (Foto: EFE/EPA/STRINGER)

Otras dos personas murieron también el martes en ataques contra las regiones fronterizas de Bélgorod y Briansk.

El lunes, un ataque nocturno en Crimea dejó cuatro civiles muertos, según las autoridades rusas.

Mientras que el sábado, un atentado con bomba en un restaurante de Moscú dejó cinco muertos y 21 heridos. El objetivo habría sido el comandante de las Fuerzas Aeroespaciales Rusas, Alexandr Chaiko, quien sobrevivió.

En este punto, cabe precisar que en los últimos dos años Ucrania ha perpetrado seis atentados contra altos mandos militares rusos, con tres generales muertos en Moscú y su región.

El martes los drones ucranianos también alcanzaron la refinería de Sizran, en la región de Samara (750 km al sureste de Moscú), propiedad de Rosneft. La planta ya había suspendido operaciones hace menos de un mes tras otro ataque.

El Ministerio de Defensa ruso aseguró haber derribado 320 drones ucranianos durante la noche del martes sobre 18 regiones rusas y Crimea, una de las cifras más altas reportadas en una sola jornada.

Los ataques contra las refinerías muestran que la estrategia de Ucrania ha evolucionado de una guerra centrada en el frente de batalla a una campaña para erosionar la capacidad económica de Rusia, que es clave para financiar la fabricación de más misiles, drones y otros equipamientos empleados por Moscú en el conflicto.

Al golpear instalaciones clave para el procesamiento y la exportación de petróleo, Kiev también busca complicar el abastecimiento de combustible para la industria y el ejército en el campo de batalla.

Como consecuencia de los ataques, el refinado de petróleo ha caído a su nivel más bajo en más de dos décadas. Si bien la industria petrolera rusa no se ha paralizado, las acciones de Kiev están elevando el costo de sostener la guerra y obligando a Moscú a destinar más dinero a proteger y reparar su infraestructura dañada.

Una estrategia militar, económica y psicológica

Esta fotografía, distribuida el 4 de agosto de 2026 muestra a militares de Ucrania disparando contra posiciones rusas con un sistema lanzacohetes múltiple MRLS BM-21 "Grad" cerca de Kramatorsk, región de Donetsk. (Foto de Iryna Rybakova / 93.ª Brigada Mecanizada Independiente Kholodnyi Yar / AFP).

Esta fotografía, distribuida el 4 de agosto de 2026 muestra a militares de Ucrania disparando contra posiciones rusas con un sistema lanzacohetes múltiple MRLS BM-21 «Grad» cerca de Kramatorsk, región de Donetsk. (Foto de Iryna Rybakova / 93.ª Brigada Mecanizada Independiente Kholodnyi Yar / AFP).

/ IRYNA RYBAKOVA

Para el analista internacional Francisco Belaunde Matossian la estrategia de Ucrania tiene una dimensión militar, económica y psicológica. Indica que los bombardeos contra refinerías buscan afectar directamente la capacidad económica del país, mientras que los ataques contra centros logísticos y otras infraestructuras pretenden generar problemas a la población y al sector privado.

“Es una estrategia militar y psicológica. El tema de las refinerías, evidentemente, busca afectar la economía de Rusia y también causar problemas a la población. Esa es un poco la idea: que la población, aun en medio de la represión que implementa Putin, vaya sintiéndose cada vez más descontenta”, sostiene.

Belaunde manifiesta que las consecuencias de los ataques también alcanzan a los pequeños empresarios que dependen de las cadenas de suministro y de la actividad de las grandes compañías. Por tanto, considera que los daños a los almacenes de comercio electrónico pueden generar un efecto económico que trascienda a las propias empresas atacadas.

“Si esos almacenes dejan de funcionar, los negocios de los pequeños empresarios también se ven afectados. Todo eso genera serios problemas internos en Rusia. Esa es un poco la táctica ucraniana”, precisa.

Una guerra multidominio

Andrés Gómez de la Torre, especialista en temas de defensa e inteligencia, sostiene que la estrategia de Ucrania busca desarrollar una guerra multidominio, que combina acciones militares con una ofensiva psicológica y de desgaste con el fin de alcanzar objetivos tanto militares como civiles y económicos.

“Ucrania está planteando, en términos estratégicos, una guerra multidominio en todos los planos: psicológico, militar y de desgaste. Está actuando contra distintos objetivos, sean militares o no militares, y empleando, entre otros recursos, la tecnología de drones en el campo de batalla”, dice.

Sin embargo, Gómez de la Torre considera que es difícil determinar hasta qué punto esta estrategia está reduciendo realmente la capacidad militar de Rusia, debido a la capacidad histórica de Moscú para sostener conflictos prolongados.

“Es muy difícil prever una merma de la capacidad militar rusa. Las experiencias de las guerras de la antigua Unión Soviética y de la propia Rusia muestran que tiene capacidades históricamente enormes, por su propia naturaleza geográfica y por su poder nacional. Es muy difícil sostener que ha habido una reducción de sus capacidades. Al contrario, Rusia ha sostenido y continúa sosteniendo su esfuerzo de guerra”, advierte.

¿Qué pasa con la imagen de Putin?

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, asiste a una reunión con el director ejecutivo del gigante estatal ruso de diamantes Alrosa en Moscú el 4 de agosto de 2026. (Foto de Alexander KAZAKOV / AFP).

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, asiste a una reunión con el director ejecutivo del gigante estatal ruso de diamantes Alrosa en Moscú el 4 de agosto de 2026. (Foto de Alexander KAZAKOV / AFP).

/ ALEXANDER KAZAKOV

Sobre el impacto político de la estrategia ucraniana, Belaunde considera que los ataques pueden estar socavando de manera progresiva la imagen de seguridad y estabilidad que Putin proyecta, aunque la fuerte censura y el control de los medios dificultan medir su verdadero efecto en la opinión pública.

“Hay mucha propaganda y los medios están totalmente controlados. Se intenta transmitir el mensaje de que lo que está pasando en Crimea no es tan grave y que la población puede resistir. Es como decir: tranquilos, no pasa nada”, indica.

Sin embargo, Belaunde sostiene que los problemas pueden acumularse pese a que no exista una expresión pública de descontento.

Eso va, de todas maneras, socavando la popularidad de Putin. Lo que pasa es que no se puede expresar libremente por la represión. Pero, como se dice, la procesión va por dentro”, agrega.

La estrategia ucraniana podría tener consecuencias políticas si los ataques, las dificultades económicas y el malestar empresarial continúan acumulándose, señala.

“Es una táctica crítica y psicológica que puede ir socavando poco a poco la popularidad de Putin y generando críticas entre los empresarios. A veces la historia se acelera y puede llegar un momento en que todo eso termine pasando factura”, alerta.

Para Gómez de la Torre, toda guerra genera un costo político para quien la conduce, especialmente cuando se trata del país que inició el conflicto. Sin embargo, considera que el sistema político ruso ofrece a Putin una estructura de poder suficientemente sólida para resistir las presiones.

“Siempre existe un costo político para cualquier gobernante cuando libra una guerra, y más aún cuando es quien la ha iniciado. Pero hay que recordar que el poder de Putin está muy asentado por las propias características del sistema político ruso, a partir de una estructura muy fuerte y bien montada durante años”, refiere.

Por ello, considera que hablar de una eventual desestabilización del Kremlin como consecuencia directa de los ataques ucranianos es, por ahora, relativo.

El riesgo de una escalada mayor

Bomberos inspeccionando un edificio residencial dañado tras los masivos ataques con misiles balísticos rusos contra Kiev, la capital ucraniana. (Foto: Material de prensa / Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania / AFP).

Bomberos inspeccionando un edificio residencial dañado tras los masivos ataques con misiles balísticos rusos contra Kiev, la capital ucraniana. (Foto: Material de prensa / Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania / AFP).

/ HANDOUT

Sobre la posibilidad de que la campaña ucraniana provoque una escalada aún mayor del conflicto, Gómez de la Torre advierte que ese escenario siempre está presente. Entre las hipótesis que se han planteado durante la guerra está incluso el eventual uso de armas nucleares tácticas, aunque se trata de un escenario extremo.

“En alguna oportunidad se habló de que una posible escalada podría llevar eventualmente al uso de armas nucleares tácticas, aunque no estratégicas. Las guerras se libran en función de muchas hipótesis y opciones, dependiendo de cómo se desarrolla el campo de batalla y de las condiciones entre los beligerantes”, indica.

El objetivo final de Ucrania

El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, habla durante una conferencia de prensa en los jardines del Palacio Presidencial el 16 de julio de 2026. (Foto de Genya Savilov / AFP).

El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, habla durante una conferencia de prensa en los jardines del Palacio Presidencial el 16 de julio de 2026. (Foto de Genya Savilov / AFP).

/ GENYA SAVILOV

Belaunde cree que uno de los objetivos centrales de la estrategia ucraniana es elevar la presión sobre Putin hasta obligarlo a detener la guerra y sentarse a negociar. Sin embargo, advierte que, hasta el momento, el presidente ruso no parece dispuesto a cambiar su estrategia.

Para el analista, el principal obstáculo es que el poder en Rusia está fuertemente concentrado en Putin, cuya prioridad sigue siendo alcanzar sus objetivos militares en Ucrania.

“Estamos frente a un gobierno que está básicamente en manos de una sola persona que lo controla todo. Su obsesión es ganar la guerra. Si retrocede o simplemente para la guerra, lo interpreta como una derrota. Por eso quiere continuar”, finaliza.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *