El eje Callao-Chancay

La Sociedad Nacional de Industrias (SNI) organizó el 28 de noviembre un evento excepcional sobre las oportunidades en zonas económicas especiales del eje logístico e industrial Callao-Chancay. No solo por la presencia de líderes de política económica y empresariales portuarios, logísticos, exportadores y financieros que impulsan este corredor, sino porque reflejó una visión compartida como eje del desarrollo productivo del Perú, con herramientas a través de hojas de ruta propuestas por CAF y la SNI. El enfoque es el correcto y un activo estratégico: no se trata de disputar carga existente, sino de canalizar flujos crecientes y convertirlos en oportunidades de industrialización; no se trata de exportar más materia prima, sino de atraer inversión productiva que transfiera tecnología, genere capacidades locales y escale valor agregado. Están en agenda desafíos como desarrollo coordinado de la conectividad, urbanismo, seguridad, talento técnico, financiamiento y gobernanza.

Incluso en un escenario ideal queda un pendiente fundamental: atraer al pionero industrial, quien materializará la promesa de empleo y crecimiento. El “site selection” es un proceso complejo que busca infraestructura, energía, servicios, costos operativos, seguridad, talento, gobernanza transparente y masa crítica de proveedores y clientes. No todas las industrias de moda tienen encaje en el Perú. En cambio, existen ventajas para industrias de frontera que combinan recursos, conocimiento y demanda global: superalimentos procesados con biotecnología; nuevos materiales derivados de minerales críticos y biodiversidad; componentes avanzados para aeroespacial y defensa; manufactura naval especializada, entre otros sectores con fundamentos sólidos.

Identificar sectores con potencial es sencillo, pero cada industria requiere una trama compleja de proveedores, servicios y capacidades. Hacen falta decenas de empresas con financiamiento, permisos, talento, equipamiento, vínculos globales y regulación habilitadora. Esa es la parte silenciosa pero decisiva del desarrollo industrial. El Perú ya ha dado grandes pasos; ahora toca la ejecución industrial, con especificidad sectorial, diseño de casos de negocio y una estrategia deliberada para atraer y crear empresas que llenen los parques y hagan que el corredor funcione como sistema. Necesitamos grupos industriales locales como palanca, socios extranjeros de tecnología e inversión, y una nueva generación de pioneros industriales. Las siguientes páginas del desarrollo del Perú se escribirán en la fábrica, el taller, el laboratorio, el centro tecnológico y las cadenas logísticas. Manos a la obra.

*El Comercio abre sus páginas al intercambio de ideas y reflexiones. En este marco plural, el Diario no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta.

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