El fenómeno de El Niño toca la puerta, pero el gobierno no parece haberse enterado.

No todas las crisis avisan con tiempo. Los colapsos financieros se desencadenan en cuestión de días. Los terremotos nos conceden apenas unos segundos de reacción. Sin embargo, con el fenómeno de El Niño (FEN) la cosa es diferente. Sabemos que, inevitablemente, llegará a nuestras costas cada cierto número de años, y modelos climáticos permiten pronosticar con algún grado de certeza su intensidad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *