Recientemente el Ministerio de Educación publicó, como todos los años, los resultados de la Evaluación Nacional de Logros de Aprendizaje de los estudiantes (ENLA) del año 2025. Los resultados son preocupantes pues muestran pobreza educativa y estancamiento en logros.
En cuarto de primaria, poco menos del 33% de los estudiantes logró el nivel satisfactorio en comprensión de lectura, es decir, uno de cada tres estudiantes muestra el nivel de aprendizajes que se esperaría para este grado dado el currículo nacional. La tendencia es preocupante pues no ha habido grandes cambios desde el año 2016. En matemática, solo el 30% logró el nivel satisfactorio, con puntajes menores a los observados en el año 2019, antes de la pandemia. En el mismo grado se evaluó a los estudiantes en programas de Educación Intercultural Bilingüe (EIB). En castellano, como segunda lengua, 22.2% de estos estudiantes logró un nivel satisfactorio. En matemática, el porcentaje es 10.1%.
En segundo grado de secundaria, solo 18.5%, 12.7% y 13.5% de los estudiantes lograron el nivel satisfactorio en lectura, matemática y ciencia y tecnología, respectivamente. Finalmente, en quinto de secundaria, grado que fue evaluado por primera vez, el 11.3%, 12.8%, 8.3% y 12% de los estudiantes lograron el nivel satisfactorio en lectura, matemática, ciencia y tecnología, y ciudadanía, respectivamente. Así, se nota una tendencia en la que a mayor el grado de estudios, menores los porcentajes de estudiantes con el nivel satisfactorio.
Las diferencias entre grupos de la población son notables, por ejemplo, entre la población urbana y rural; así, en zonas rurales en quinto de secundaria, solo el 2.7% de los estudiantes logró un nivel satisfactorio en lectura. No se presentan los resultados de estudiantes con discapacidad y no se evaluó a los estudiantes en programas de Educación Básica Alternativa (EBA), es decir mayores de 15 años que no terminaron la educación básica en su oportunidad. Sería conveniente incluirlos en futuras evaluaciones.
El mismo informe muestra algunas pistas para mejorar. Por ejemplo, los programas de acompañamiento a docentes han mostrado efectos positivos. También se podría aprender de las regiones que han logrado mejorar su rendimiento en algunos grados, como Ancash, Puno, San Martín y Ucayali. Tacna y Moquegua siguen destacando con respecto a otras regiones.
El Perú ha tenido grandes logros en cuanto a cobertura educativa; casi la totalidad de estudiantes en edad de asistir a la educación primaria lo hace. La cobertura en educación inicial y secundaria no va muy rezagada. El gran reto que enfrentamos como país es lograr que todos los estudiantes logren niveles satisfactorios de rendimiento. Para ello será necesario basarse en las mejores evidencias sobre lo que funciona en experiencias nacionales e internacionales y tomar decisiones radicales respecto de un sector que parece haber encontrado un techo respecto de lo que se puede lograr con los recursos y procedimientos actuales. Tenemos que superar la pobreza educativa, que tiene muchas aristas, que se pueden medir, entre otros, con indicadores como los mencionados.











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