Como víctimas invisibles de la inseguridad y de la crisis económica, miles de micro, pequeñas y medianas empresas nos hemos unido para exigir al Congreso de la República que legisle en favor de los pequeños negocios, las bodegas, los restaurantes de esquina, las pequeñas tiendas y panaderías, cuyos dueños hoy en día se levantan a las 5 de la mañana para abrir sus negocios, sin saber si ese día recibirán un mensaje de WhatsApp con una amenaza de muerte.
Ya hemos esperado suficiente. Demasiadas veces hemos escuchado que este Congreso legisla en favor del crimen o que legisla en favor de la minería ilegal. Quiero pensar que eso no es verdad. Quiero creer que, por una vez, los congresistas son capaces de ponerse del lado de los peruanos de bien. Y por eso es que hemos pedido una Agenda MYPE: queremos que el pleno del Congreso priorice por una vez las iniciativas legislativas en favor de las MYPE y PYME del Perú.
Uno de ellos es el proyecto de ley 11366, que establece medidas de protección y apoyo a los pequeños negocios frente a la extorsión y el crimen organizado, que nos afectan día a día. La delincuencia nos está matando y no es una metáfora, sino una realidad que solo ha merecido indolencia por parte de nuestras autoridades. Cada vez con más frecuencia, uno de nuestros agremiados recibe una llamada: “O pagas o asumes las consecuencias”. Y no hay protección.
También se hace necesaria la aprobación de los proyectos de ley 13411 y 13559, que establecen un fraccionamiento especial de la deuda tributaria, lo que brindaría un alivio financiero a los pequeños negocios.
Asimismo, es necesario que se discuta y apruebe el proyecto 536, que permitirá que el Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) se establezca por ley, como ocurre con todos los impuestos y en todos los países del mundo, y no como sucede ahora, que el ISC se fija por decreto supremo del Ministerio de Economía y Finanzas. Se supone que el ISC sirve para desincentivar el consumo de productos como cigarrillos, derivados del tabaco, bebidas alcohólicas, bebidas azucaradas, bebidas energéticas (que constituyen la mayor parte de las ventas de las bodegas), juegos de azar y combustibles. Pero en la práctica, el MEF eleva el ISC cada vez que necesita recaudar más, sin contemplar el impacto que esto tiene principalmente sobre pequeños negocios que no pueden trasladar el alza de precios a sus clientes. No pedimos una exoneración. Solo predictibilidad.
Esta Agenda Mype también debería incluir el proyecto de ley 7065, que crea el Régimen de Elaboración, Manufactura o Maquila y de Almacenamiento (REMA). Esta nueva figura permitiría a empresas peruanas importar temporalmente insumos para fabricar o procesar productos para firmas extranjeras, lo que impulsaría la exportación de servicios y empleo.
La Agenda MYPE que proponemos incluye otras iniciativas que permitirán a los pequeños negocios salir del borde del abismo al cual han sido empujados por la extorsión, la delincuencia y la crisis económica. Las mypes somos el 99% de las empresas del Perú y generamos el 45% del empleo. Ya es hora de que estemos realmente en el centro del debate.
*El Comercio abre sus páginas al intercambio de ideas y reflexiones. En este marco plural, el Diario no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta.













Deja una respuesta