Gema Maldonado Cantero
Las cifras de personas desplazadas, heridas y muertas en la franja de Gaza, en Cisjordania y en el sur del Líbano desde que se decretó el alto el fuego israelí el 10 de octubre marean. Los ataques, de menor intensidad, continúan y la ayuda humanitaria que entra, «un tercio de la que se necesita y se acordó en el alto el fuego», no cubre las necesidades de la población, tampoco las sanitarias.
Un grupo de organizaciones sanitarias españolas ha denunciado este martes la situación sanitaria «desastrosa» que viven sus habitantes y los profesionales de la salud que aún trabajan allí y han hecho público un manifiesto que llama a un alto el fuego «real» y «supervisado» y a la movilización de un «fondo especial» para la reconstrucción «inmediata» de infraestructuras sanitarias y civiles. Para ello, instan al Gobierno de España y a la Comisión Europea «a actuar». No solo apelan a las autoridades, también a los propios sanitarios.
Exigen un alto el fuego «real» y la movilización de un «fondo especial» para la reconstrucción «inmediata» de infraestructuras sanitarias y civiles en Gaza
«Pretendemos conseguir que las organizaciones que representan a los trabajadores sanitarios intervengan», ha explicado Manuel Martín, miembro de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP). «Al personal sanitario esta situación le repugna» porque «atenta directamente contra la salud y contra la misión de los trabajadores de la salud», ha señalado. Ya se han sumado al manifiesto que promueve la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (Sespas), la Federación de Enfermería Comunitaria y de Atención Primaria (Faecap), Médicos del Mundo y la propia FADSP otras organizaciones profesionales del sector y el objetivo es que se unan más frente a la «invisibilidad y el olvido» en el que consideran que está cayendo el conflicto.
Pese al alto el fuego tras dos años de conflicto que han dejado las infraestructuras civiles, incluidas las sanitarias «devastadas», «la realidad es que continúan los ataques», ha expuesto Ricardo Angora, miembro de la ONG Médicos del Mundo. Desde el inicio del conflicto «han muerto en Gaza más de 72.000 personas, la mayoría civiles y, entre ellos, 20.000 niños». La organización habla de otros 72.000 heridos, muchos de ellos «han precisado amputaciones» que «van a condicionar sus vidas en un contexto tan exigente para poder sobrevivir como el de Gaza».
La desnutrición aguda «sigue en niveles críticos», especialmente en niños menores de cinco años y embarazadas, que dan a luz «bebes con bajo peso o desnutridos»
Situación sanitaria
Las aguas residuales han pasado a ser «uno de los principales problemas de salud pública» y hasta el 77% de la población «padece inseguridad alimentaria«. Calculan en más de 700.000 los gazatíes desplazados forzosos, muchos de ellos viven «hacinados» en campos de refugiados improvisados en «condiciones catastróficas».
La desnutrición aguda «sigue en niveles críticos», ha advertido Angora. Se cifra en 320.000 los niños que aún no han cumplido los cinco años y que tienen malnutrición, un problema que afecta a decenas de miles de mujeres que esperan un bebé y a lactantes. «Las embarazadas están pasando hambre y dan a luz a bebes con bajo peso o desnutridos«. La proporción bebes prematuros o cono bajo peso se ha multiplicado, con el agravante de que «antes se les podía sacar adelante en Gaza, hoy en día tienen 20 veces más probabilidades de morir«, señala el representante de Médicos del Mundo.
Desde el alto el fuego «más de 1.000 pacientes han fallecido mientras esperaban la evacuación» para recibir atención médica y otros 18.500 pacientes siguen esperando
A este grupo se suman los «más de 18.500 pacientes, incluidos 3.800 niños» que están pendientes de ser evacuados para tratar enfermedades, pero también quemaduras y heridas complejas fruto de los ataques. Desde el alto el fuego «más de 1.000 pacientes han fallecido mientras esperaban la evacuación», ha lamentado Angora, una cifra que temen que «esté por debajo» de la real.
La situación se ha extendido en los dos últimos meses al sur del Líbano, que está siendo objeto de ataques por parte de Israel. Se calcula que 1,3 millones de personas han tenido que huir al Líbano y a otras zonas más al norte. Según los datos facilitados por Angora, se han registrado 82 ataques contra servicios médicos de urgencias, seis hospitales y 49 centros de salud «han dejado de funcionar». Desde marzo se contabilizan 185 sanitarios heridos y varias decenas de fallecidos.
La violencia y sus consecuencias para la salud en Cisjordania también se han dejado sentir. «Los ataques y el cierre de carreteras impiden que la población pueda acceder a los centros de salud«. No solo las consecuencias directas de los ataques preocupan. «Hay muchas más personas con enfermedades crónicas que no tienen acceso a la asistencia sanitaria, a medicamentos ni a ningún tipo de medio diagnóstico», ha señalado Manuel Martín.
Manuel Martín: «Hay muchas más personas con enfermedades crónicas que no tienen acceso a la asistencia sanitaria, a medicamentos ni a ningún tipo de medio diagnóstico»
Actuaciones «inmediatas»
Estas organizaciones sanitarias ya denunciaron el pasado mes de noviembre «el genocidio» en Gaza y «el ataque deliberado al personal sanitario mientras realizan la labor de salvar vidas». Con el nuevo manifiesto, proponen medidas sanitarias. En el caso de Gaza, Cisjordania y Jerusalén este, consideran «imprescindible» la «aplicación real del alto el fuego supervisado por ONU y por un cuerpo de paz» y la creación de «un fondo especial» para la reconstrucción «inmediata» de las infraestructuras sanitarias y civiles «con el apoyo de la Unión Europea».
Piden el traslado fuera de Gaza de los pacientes más graves, la apertura de los pasos fronterizos para que entre la ayuda humanitaria sin restricción y el refuerzo del cuerpo sanitario palestino
Piden que se permita «el traslado a centros sanitarios fuera de Gaza de pacientes que precisen tratamiento urgente y especializado para evitar la muerte y la discapacidad permanente, especialmente para los niños» y que se refuerce el cuerpo sanitario palestino, «que ha quedado enormemente mermado», con el apoyo de personal sanitario español y europeo para poder «hacer frente a la emergencia». También exigen que «se garantice el acceso humanitario y sin obstáculos por parte de las organizaciones humanitarias y la apertura de todos los pasos fronterizos de Gaza» para que esa ayuda pueda entrar «sin restricciones».
Para el Líbano piden que se adopten «con carácter urgente las medidas necesarias» para cumplir el Manifiesto en defensa del derecho a la salud, de la población civil y el respeto a la dignidad humana y un «un alto el fuego real e incondicional, y el fin de la guerra». Las organizaciones sanitarias tienen previsto trasladar estas reivindicaciones al Ministerio de Sanidad, al Gobierno español y a las instituciones europeas «buscando apoyo a estas medidas, que son de urgente aplicación», ha concluido Manuel Martín.






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