A un mes para las elecciones de segunda vuelta, el candidato presidencial Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) ha acentuado su discurso en contra del modelo económico y también ha adelantado que no adoptará “una hoja de ruta”, en referencia al compromiso que suscribió Ollanta Humala en el 2011 para llegar a la Presidencia de la República (el famoso cambio de polo rojo a polo blanco).
“Los que reclaman y dicen que nosotros somos los más peligrosos, demuéstrenme dónde está el proyecto nacional liberal, demuéstrenme los indicadores de desarrollo humano que han hecho después de 30 años de régimen mercantilista. ¿Dónde están los partidos, la partidocracia? No hay pues. El Perú está para reinventarse […] Nosotros no queremos crecimiento económico, queremos desarrollo humano”, subrayó.
Sánchez Palomino- actual congresista y ministro de Comercio Exterior y Turismo durante todo el régimen de Pedro Castillo (2021-2022)- también remarcó que su proyecto político “mira el Perú a 30 o 50 años hacia adelante”. No obstante, dijo que “eso no significa la perpetuación de nuestro equipo en ese gobierno”.
Lee también: La ollantización de Roberto Sánchez
“La democracia significa alternancia. Nosotros no tenemos una visión totalitaria, yo respeto a los comunistas, pero yo no soy comunista”, añadió en una entrevista en el video podcast “Pitucos marrones”.
De esta manera, reiteró la postura que expresó, a inicios de enero del 2025, cuando participó en la “ceremonia” por los 20 años del “andahuaylazo”, donde fueron asesinados cuatro policías. En esa oportunidad, al lado del etnocacerista Antauro Humala, dijo que la izquierda peruana necesitaba un proyecto de 30 años.
Lee también: Yo soy su socio, pero no sé nada
Sánchez Palomino, en otro momento, refirió que está en conversaciones con Ahora Nación, que tuvo como postulante presidencial a Alfonso López Chau, que será senador; y con Obras, partido fundado por el exalcalde de Lima Ricardo Belmont. Por ejemplo, el parlamentario dijo que está de acuerdo con el comunicado que emitió el partido del casco, donde señala que respaldará al candidato que asuma determinados compromisos.
Entre ellos, la derogación de leyes de amnistía y de las normas llamadas “procrimen”, así como la formación de un Gabinete Ministerial “de unidad nacional que promueva las inversiones, el empleo, el crecimiento y el desarrollo sostenible de corto y largo plazo, sin dejar a ninguna provincia atrás”.
“Nosotros venimos dialogando, hemos conversado estos ítems que ha planteado Ahora Nación, estamos de acuerdo con ellos, pero no solo con ellos [hemos dialogado], sino con otras fuerzas políticas”, expresó.
Lee también: Roberto Sánchez: Sus propios informes de representación del Congreso delatan sus actividades partidarias
También señaló que respeta a Obras, partido de Belmont que logró tener representación en el Senado y en la cámara de diputados. Y se mostró convencido de poder cerrar una alianza con esta agrupación y subrayó que no está dispuesto a suscribir una hoja de ruta.
“Creemos que vamos a poder establecer [una alianza] con Obras, sentarnos y detallar el programa que le ofrecemos al Perú, sin hoja de ruta, porque nosotros no vamos a decir ‘nos olvidamos de la nueva Constitución, de la asamblea constituyente’, no”, manifestó.
Y, además, refirió que existe “un consenso” con los partidos con los que está conversando para promover la libertad del expresidente Castillo, sentenciado a 11 años y cinco meses de prisión por conspiración para la rebelión, a raíz del anuncio de un golpe de Estado que dio el 7 de diciembre de 2022.
Lee también: Rafael Belaunde: “La receta de Roberto Sánchez que se inspira en Evo Morales es una receta al fracaso
El economista Iván Alonso dijo que discrepa de la postura de Sánchez y sostuvo que “el crecimiento económico” de los últimos 30 años “es innegable”.
“El crecimiento económico nunca viene solo, sino con desarrollo humano. Y eso se puede ver en infinidad de estadísticas. Por ejemplo, cómo ha mejorado el material de las viviendas, el acceso a Internet, la disponibilidad de todo tipo de artefacto, como teléfonos celulares, autos. Y también se redujo los índices de desnutrición [en comparación a la década de 1990]. Hay un progreso notable de los últimos 30 años”, expresó en diálogo con El Comercio.
(Foto: El Comercio)
Alonso afirmó que existe una contradicción en la postura de Sánchez, en el sentido de que él quiere desarrollo, pero no crecimiento económico.
“El crecimiento trae el desarrollo, aumenta los ingresos de la gente y las personas utilizan sus ingresos para mejorar sus condiciones de vida, van de la mano”, complementó.
Alonso, autor del estudio “La prosperidad del Perú sin precedentes en 44 gráficos”, explicó que el gasto público por habitante pasó de poco más de S/6,000 en 1992 a más de S/16,000 en el 2022.
“El Estado ha tenido más recursos para gastar y dar más servicios de la población. Hay otro gráfico que se puede destacar. ¿Cuánta gente vive en el Perú por encima de la línea de la pobreza? Eso se ha duplicado en los últimos 30 años. Más de 25 millones de personas están por encima de la pobreza. Eso no quiere decir que se niegue que todavía hay mucha gente en situación de pobreza. Pero es el crecimiento económico el que saca a millones de personas de esta condición”, subrayó.

(Foto: El Comercio)
El economista consideró que las ideas que Sánchez defiende “no son buenas para el crecimiento ni para el desarrollo del país”.
El exministro de Economía y Finanzas Luis Miguel Castilla dijo que la política económica que plantea el candidato presidencial de Juntos por el Perú representa “un retroceso”.
“A Sánchez hay que darle una clase de economía básica, si él quiere desarrollo humano primero debe tener los recursos y los recursos te los da una economía que crece, a través de impuestos que se pagan y la generación de empleo. Si él habla de desarrollo humano y la carencia de servicios básicos, como agua potable, por recursos que no han sido bien utilizados, eso no quiere decir que se pueda prescindir del crecimiento económico”, advirtió.

(Foto: Archivo GEC)
En diálogo con este Diario, Castilla refirió que la reciente reducción de la pobreza, que pasó de 27,6% en 2024 a 25,7% en el 2025, se debió a que el país volvió a crecer, aunque no lo suficiente por las sucesivas crisis políticas.
“Sánchez tiene una lectura errónea, la mayoría del país quiere estabilidad, tranquilidad y puestos de trabajo. Él apela a un discurso y a una narrativa barata, busca a un electorado mayor que quiere un cambio, pero el cambio no se da con radicalismos. ¿Por qué tenemos a 1,2 millones de venezolanos en el Perú? Porque en su país se dieron los cambios que Sánchez quiere hacer”, opinó.
Lee también: Jornada electoral extraordinaria: ¿a quién benefició el voto del 13 de abril, Keiko Fujimori, López Aliaga, Roberto Sánchez o Jorge Nieto?
El ex titular del MEF remarcó que en el Perú se tiene claro que las políticas de corte estatista “empobrecen” al país.
“Si algo hizo Ollanta Humala de positivo fue que no pateó el tablero y trató de construir políticas inclusivas. Fue el primero en ratificar a Julio Velarde [en el BCR], optó por el manejo tecnocrático de la economía, del cual fui parte. Siguió política de apertura y nivel de inversión. No hay que jugar con narrativas incendiarias, que introducen más desconfianza”, finalizó.
Sánchez indicó que entre el lunes y miércoles informará sobre las alianzas que ha logrado concretar de cara a la segunda vuelta. Y, además, dijo que presentaría a su equipo de plan de gobierno.
El candidato presidencial evitó señalar si el gobierno de Pedro Castillo fue corrupto o no. Esto a pesar de que el exmandatario es investigado por una serie de irregularidades en su mandato, como las irregularidades en la licitación del Puente Tarata, los ascensos en las FF.AA. y Policía Nacional, y la presunta receptación de sobornos por parte de la empresaria Sada Goray. “Para decir que fue corrupto debe haber una sentencia”, dijo Sánchez.













Deja una respuesta