36 “no más”

Esta ha sido una confrontación electoral en la que ha participado un récord de candidatos. Y hay que decirlo con claridad: la responsabilidad de esta feria le corresponde al Congreso actual.

¿Cómo impedir que se vuelva a presentar el ridículo escenario de tener 36 candidatos postulando a la Presidencia de la República? Queda claro que se requieren candados más seguros para impedirlo; y filtros que se respeten y que desincentiven la (curiosa) voracidad por acceder a tan importante y delicado cargo.

Uno de esos candados debe ser el cumplimiento inexorable de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO). Este filtro puede no ser el único, pero sí es imprescindible. Quizá la salida más expeditiva sería que el nuevo Congreso le otorgue rango constitucional a estas PASO —o elecciones primarias—, para que funcionen como un verdadero filtro. Es más: en el Perú, deberían establecerse para las elecciones más importantes: presidente, senado y diputados.

Junto con una excesiva cantidad de candidatos, hubo falta discusiones sobre asuntos decisivos para el país. Uno evidente es cómo se situará el Perú frente a la confrontación entre los Estados Unidos y China, y las consiguientes presiones de ambos sobre el país. No es un asunto fácil, pero hubiera bastado con decir que corresponde apostar por la neutralidad, como una manera de trazar un norte necesario. Porque esta decisión no es solo ni principalmente un problema de la Cancillería; es un asunto político que compromete al conjunto del Estado Peruano. Tarea pendiente para el próximo gobierno, sea cual sea que resulte elegido.

Otro tema: la relación con los países vecinos. El vínculo con Brasil, por ejemplo, es crucial, sobre todo si se considera que es la octava economía del mundo y que la vasta frontera común ronda los 2.800 kilómetros. El Perú y Brasil comparten, igualmente, la responsabilidad de promover, en sociedad con los otros países amazónicos, el cuidado y la promoción de una joya de la humanidad: la Amazonía. Las señales de alerta están encendidas y urgen iniciativas, en especial cuando puede ocurrir que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, termine por considerar que la Amazonía tiene que ver con la seguridad nacional de su país.

Por último, la inclinación de la agenda hacia los temas de seguridad hizo que los altos niveles de pobreza que afectan al país pasaran a segundo plano. No es solo cómo se combate la anemia -que hay que hacerlo-, sino como millones de peruanos dejan esa situación estructural.

*El Comercio abre sus páginas al intercambio de ideas y reflexiones. En este marco plural, el Diario no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta.

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