En la historia de España se registran episodios extraordinarios en su vida política. Hubo situaciones mucho más difíciles que la actual, porque el estado de guerra era efectivo. Por ello las persecuciones eran incesantes y los principios de la libertad violados. No obstante, los militares tuvieron siempre por la mujer gran respeto. Constituía una especie de orgullo caballeresco mostrarse gentil con la dama, sin tomar en consideración, su posición política. Esta regla de conducta acaba de ser quebrantada por el teniente general don Miguel Primo de Rivera.
1926: La agitación política en España












Deja una respuesta