
La simplificación de trámites en el Estado, la culminación de proyectos públicos paralizados y el fortalecimiento institucional son tres reformas que el país necesita aplicar para cambiar las reglas de juego en favor del desarrollo económico, sostuvo Issam Abousleiman, director regional del Banco Mundial para Bolivia, Chile, Ecuador y Perú.
En el evento, ‘Perspectivas económicas: retos y oportunidades en un contexto electoral’, organizado por Diario Gestión, Abousleiman destacó la estabilidad macroeconómica del Perú, el nivel de las reservas internacionales que superan los US$100 millones, la deuda pública más baja en la región y un manejo prudente en el Banco Central de Reserva (BCR) y del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
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Esta estabilidad macroeconómica no la tienen todos los países de la región, señaló, por lo que el Perú puede aprovechar dicha situación, tener un mayor ambición y avanzar en reformas que le permitan convertirse en un país de ingresos altos dentro de dos décadas.
De no aplicar cambios, el Perú demoraría 64 años en llegar a ser un país de altos ingresos.
Justamente, según el panelista, hay tres problemas críticos que enfrenta el país: la brecha territorial, los problemas de gestión de la inversión pública y el marco normativo que frena la inversión empresarial.
Apuntó que en la brecha territorial, las oportunidades, el trabajo y capital se concentran en la costa. Ejemplo de ello es que el ingreso salarial por persona es tres veces menor en Huancavelica, Cusco y Puno que en Lima, mencionó.
Añadió que, en cuanto a los problemas de ejecución y gestión, entre 2012 y 2023 hubo proyectos inconclusos por casi US$18.000 millones, representando un valor de casi el 17% del PBI.
A ello se suma el problema de la inauguración de obras como centros médicos o escuelas sin que cuenten con equipamientos o personal. Es así que el Perú está en el puesto 104 de 137 de naciones con eficiencia de gasto público, mientras que Chile está en el puesto 29 y Colombia en el 54.
El otro problema es que para formalizar un negocio se necesitan 31 días para que obtenga su licencia. En cambio, en Colombia el proceso demora 9 días y en Reino Unido, un día. Agregó que el costo que tiene una empresa en el Perú en tener un trabajador es casi el doble frente a otros países.
Es así que las reformas recomendadas por Abousleiman apuntan a atender la productividad, generación de empleo y formación de capital humano acorde a los desafíos a futuro.
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Respecto a la simplificación en trámites, indicó que se deben fortalecer las instituciones para que se cumpla con las reglas de juego de manera justa. Asimismo, resaltó la independencia del Indecopi y sus logros en la reducción de barreras burocráticas de entrada para varias empresas en provincias, aunque sostuvo que actualmente el margen de manejo de la entidad ha disminuido.
Asimismo, señaló que el fortalecimiento de instituciones y servicios públicos responde a los cambios que se han dado en presidentes y ministros en los últimos años. Por ello, sostuvo que el Perú requiere de instituciones que cuenten con equipos técnicos profesionales y enfocados en resultados, como es el caso del BCR.
“Un estado técnicamente fuerte es el mejor socio para el sector privado, para la atracción de inversión y generación de empleo”, apuntó.
Por otro lado, Abousleiman sostuvo que los sectores claves que pueden ser motores de crecimiento económico en el país para las próximas décadas son la minería y energías renovables; el agua, el saneamiento y la economía circular; la agricultura y agroexportación; y la economía digital, la conectividad y le educación en épocas de la inteligencia artificial.
Asimismo, otros aspectos que también pueden transformar al país son el turismo y los servicios, la movilidad urbana y una Amazonía viva.













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