Reino Unido prohíbe el tabaco a toda una generación: qué otros países tienen restricciones severas a los productos con nicotina

El Parlamento del Reino Unido aprobó esta semana un proyecto de ley que establece una prohibición generacional a perpetuidad al consumo de tabaco que supone un duro golpe a esta industria dentro de su territorio.

La nueva normativa, denominada “Ley sobre Tabaco y Vapeadores”, establece que los ciudadanos nacidos a partir del 1 de enero del 2009 tienen prohibido comprar cigarrillos para siempre.

En la práctica esto hará que anualmente se incremente la edad mínima de consumo en un año de cara a eliminar el consumo entre toda una generación durante los próximos 25 años.

El gobierno británico ya contaba con una regulación bastante severa en torno a la venta de productos de tabaco, al estar totalmente prohibida a menores de 18 años, que era la edad legal mínima para consumir productos con nicotina. Sin embargo, la nueva regulación convierte al estado británico en uno de los más estrictos del mundo en la materia.

La norma aprobada también establece limitaciones para el vapeo, que seguirá permitiéndose en zonas públicas al aire libre, pero quedará prohibido donde haya presencia de menores, incluyendo automóviles, exteriores de centros de salud y escuelas.

El vapeo tendrá restricciones bajo el nuevo marco normativo. (Foto: Matheus Bertelli / Pexels)

El vapeo tendrá restricciones bajo el nuevo marco normativo. (Foto: Matheus Bertelli / Pexels)

“Los niños del Reino Unido formarán parte de la primera generación libre de humo, protegida de una vida de adicción y daño”, señaló Wes Streeting, secretario de Salud de Reino Unido.

La introducción tuvo su origen en el gobierno conservador que presidió Rishi Sunak, pero contó con el apoyo del Partido Laborista, hoy en el poder, que dio continuidad a la propuesta legislativa.

Diversas organizaciones contra el consumo de tabaco han celebrado la noticia, señalando que es un hito histórico en la lucha contra una fuente de problemas sociales.

“El fin del tabaquismo, y el daño devastador que causa, ya no es una incertidumbre: es inevitable. Hoy el Parlamento ha enviado un mensaje poderoso de que la protección de la salud infantil está por encima de la política partidista”, declaró la directora de Action on Smoking and Health, Hazell Cheeseman.

“Esta ley permitirá que los niños en el Reino Unido sean parte de la primera generación libre de humo, protegidos de toda una vida de adicción y daño”, indicó Cancer Research UK este miércoles 22 en un comunicado.

Una generación de británicos dejará de fumar por ley con la nueva normativa. (Foto: lilartsy / Unsplash)

Una generación de británicos dejará de fumar por ley con la nueva normativa. (Foto: lilartsy / Unsplash)

Simon Stevens, presidente de dicha entidad, dijo que la normativa aprobada “tiene el potencial de ser una de las piezas legislativas fundamentales” que ha aprobado el actual Parlamento británico y que “debilitar” la ley sería un “error muy grave”.

De momento, el proceso de implementación de la norma prevé que esta sea aprobada por el rey Carlos III, lo que se considera un mero formalismo para que la ley antitabaco entre en vigor.

Las autoridades del Reino Unido estiman que el 13% de su población sigue fumando. Si bien a lo largo de las últimas cinco décadas estas cifras se han reducido en dos tercios, el consumo de nicotina sigue siendo la principal fuente de muertes prevenibles en el país europeo.

Con la medida, Reino Unido se convierte en un referente mundial de la lucha contra el tabaquismo, pero no ha sido el primer país en aprobar medidas de este tipo. Aquí un repaso de los ejemplos más notables de restricción al consumo de tabaco, además de las idas y vueltas que han tenido algunas de estas legislaciones.

Uno de los casos más cercanos al británico. En el 2022, durante el gobierno de Jacinda Ardern, se aprobó la prohibición generacional de vender tabaco a perpetuidad a los nacidos desde el 1 de enero del 2009.

De forma complementaria, las tabacaleras están obligadas a reducir el nivel de nicotina de los cigarrillos a límites “no adictivos”. Adicionalmente, se programó la reducción de los centros de venta de tabaco a solo el 10% de los locales que había al momento de lanzar esta legislación.

Queenstown, Nueva Zelanda. (Foto: Eduardo Arostegui / Flickr)

Queenstown, Nueva Zelanda. (Foto: Eduardo Arostegui / Flickr)

Sin embargo, con el cambio de gobierno estas severas restricciones fueron revertidas en el 2024. La nueva administración atribuyó su decisión al respeto a las “libertades individuales” y a que los impuestos que pagan las tabacaleras, por ser especialmente elevados, son una fuente importante de ingresos para el Estado.

La nueva administración intentó llegar a un punto medio promoviendo el vapeo e introduciendo restricciones en el 2025, entre las que se encuentran prohibir vapes desechables y usar nombres comercialmente atractivos en productos para fumadores, así como el endurecimiento de las multas contra quienes vendan estos productos a menores de edad.

La venta de productos con nicotina a menores supone sanciones altas, pues los negocios que cometan esta infracción pueden ser castigados con un monto aproximado de 3.000 dólares, cifra que puede llegar hasta los 60.000 dólares en los tribunales. Las sanciones a nivel individual son de unos 2.000 dólares.

Es uno de los casos más relevantes y similares al de Reino Unido, pues a fines de 2025 se convirtió en el único país del mundo en tener una prohibición generacional de fumar. Según el marco legal aprobado en noviembre del año pasado, los ciudadanos que nacieron desde el 1 de enero del 2007 tienen prohibido comprar o consumir productos con nicotina.

La medida surgió como respuesta a los altos índices de tabaquismo y el alto costo fiscal que generaba el tratamiento de los males derivados de este entre los habitantes.

Las multas son sumamente elevadas y están acompañadas de un amplio sistema de vigilancia, siendo de unos 3.200 dólares para quien venda tabaco a menores. El vapeo tampoco es una alternativa contemplada por el gobierno y el uso de estos dispositivos conlleva una sanción de US$320, debido a que se detectó un alto consumo de esta presentación entre la población joven.

Maldivas permite fumar a los turistas, pero con limitaciones. (Foto: Shutterstock)

Maldivas permite fumar a los turistas, pero con limitaciones. (Foto: Shutterstock)

Pese a esto, el veto al tabaco no es absoluto en el archipiélago, pues está permitido en los centros turísticos, ubicados en islas diferentes que las ocupadas por la ciudadanía. Esta dualidad se sustenta en la alta dependencia que tiene el país del turismo, pero tiene limitaciones, ya que los visitantes pueden importar una cantidad limitada de estos productos, a lo que se deben sumar los altos precios en los resorts y hoteles a causa de los elevados impuestos.

Fue pionero global de la prohibición de tabaco en el 2004, influido poderosamente por su cultura, que ve el consumo de esta sustancia como algo pecaminoso. Bajo este primer marco regulatorio quedaron vetados vender y fumar en espacios públicos.

El país asiático daría pasos más firmes en su medida en el 2010 con su Ley de Control de Tabaco que, además de prohibir la comercialización del producto, criminalizaba directamente la posesión de este. La única forma de escapar a las sanciones era demostrar que el producto había sido importado y que el ciudadano pagó los impuestos correspondientes, además de demostrar que este tenía como destino el consumo personal.

Nido del Tigre, Valle de Paro, Bután. (Foto: Difusión)

Nido del Tigre, Valle de Paro, Bután. (Foto: Difusión)

La norma estuvo en vigor durante 11 años sin mayor cuestionamiento hasta la pandemia de COVID-19. Se detectó que el movimiento de contrabandistas que llevaban tabaco desde la India se había convertido en una de las fuentes más importantes de contagio en el país, por lo que el gobierno butanés optó por legalizar la venta para no incentivar el flujo de los traficantes que pudieran seguir transportando el coronavirus.

En el presente, el consumo de tabaco sigue siendo muy restringido en Bután, ya que está sujeto a impuestos del 100% que lo hacen un bien de lujo, inaccesible en gran medida. A lo anterior se añade que la publicidad de estos artículos está completamente prohibida y los productos no deben estar a la vista en el mostrador. Asimismo, el consumo de cigarrillos y similares está prohibido en ambientes públicos, oficinas y otros establecimientos, imponiéndose multas muy altas a los consumidores y locales que no cumplan esta regulación.

El sultanato tiene la reputación de ser uno de los países más restrictivos en cuanto al consumo de tabaco en el mundo. A pesar de que no existe una prohibición absoluta, los productos con nicotina son completamente invisibilizados por el gobierno, pues no pueden ser exhibidos en tiendas, se prohíbe cualquier publicidad y los distribuidores autorizados son escasos.

La importación de cigarros es costosa y los turistas que lleguen a Brunéi están obligados a declarar todas las unidades que porten y pagar un impuesto por cada unidad. No declarar el tabaco al arribar a Brunéi supone sanciones económicas que oscilan entre 10 y 20 veces el valor original del tributo.

Brunéi quiere eliminar el consumo de tabaco con una serie de medidas que desincentivan su consumo. (Fuente: iStock)

Brunéi quiere eliminar el consumo de tabaco con una serie de medidas que desincentivan su consumo. (Fuente: iStock)

El poco tabaco que llega al país está sujeto a un gravamen alto y un extenso seguimiento, además de que los productos destinados a la venta deben tener un etiquetado enorme de advertencia de impacto sobre la salud.

Por contrapartida, importar vapes y productos de tabaco calentado está directamente prohibido, con multas superiores a los 2.000 dólares por contrabando y la confiscación inmediata de estos.

Brunéi va más allá en su oposición al tabaco, debido a que rechaza de manera formal cualquier contacto con la industria tabacalera, vetando cualquier tipo de contribución procedente de esta y no mantiene diálogo con estas empresas.

Todas estas medidas severas buscan eliminar el consumo de productos con nicotina, que sigue teniendo una prevalencia alta de alrededor del 16,2%. Los hombres son los principales aportantes a esta cifra, pues el consumo alcanza al 27% de estos; mientras que apenas el 2,9% de las mujeres fuman.

Tiene metas ambiciosas en la eliminación del tabaquismo, pues espera eliminar el consumo de productos con nicotina en su jurisdicción para el 2030, o por lo menos hacer que este sea de menos del 5% entre la población.

La venta de cigarrillos en máquinas expendedoras está prohibida y en las tiendas estos productos no deben estar presentes en mostradores, siendo solicitados con un código. Si bien el consumo no está prohibido en sí, el Estado finlandés otorga a las juntas vecinales y otras asociaciones la potestad de vetar el consumo en balcones de departamentos si el humo molesta a los vecinos.

Las limitaciones también alcanzan a los vapes, pues estos únicamente se pueden vender con “sabor a tabaco” y cualquier otra presentación está vetada.

No tiene leyes directas para la prohibición de tabaco en función de la edad, pero limita considerablemente el consumo a través de una política de precios altos que los desincentiven, llegando a pagarse unos 32 dólares por cajetilla. Australia también prohíbe la venta minorista de vapes y estos pueden ser adquiridos únicamente con recetas médicas que los citen como parte de un tratamiento para dejar de fumar.

A esto se debe añadir que la nación oceánica es conocida como pionera en la disminución de estímulos visuales para el consumo de cigarrillos. Fue el primer país en obligar a las empresas a vender sus productos en empaquetados genéricos de colores considerados desagradables, sin logos y con imágenes de enfermedades provocadas por el tabaquismo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *