¿Quién es Jorge Marticorena, el congresista que pasó de impulsar el Reinfo a dirigir el Minedu? | tlcnota

A solo tres semanas del cambio de gobierno, el congresista Jorge Marticorena (Alianza para el Progreso) juró como ministro de Educación este lunes 6 de julio, tras la renuncia de María Cuadros Espinoza. El legislador -quien es odontólogo de profesión- llega al cargo con un perfil marcado por su paso por varias bancadas y su apoyo a iniciativas que favorecieron a la minería informal e ilegal.

Con él, el país suma 12 ministros de Educación en los últimos cinco años, un promedio de un titular cada cinco meses. Su principal rol será conducir un proceso de transferencia ordenado, de cara al gobierno de Keiko Fujimori (2026-2031).

Marticorena llegó al Congreso en el 2021 con Perú Libre, partido al que estuvo afiliado entre enero y mayo del 2022.

Renunció a la bancada perulibrista en mayo del 2022, después de cuestionar que la agrupación respaldara la censura de la entonces ministra de Trabajo, Betssy Chávez.

Poco después conformó la bancada Perú Bicentenario, integrada por congresistas que abandonaron Perú Libre, entre ellos el hoy presidente José María Balcázar.

Luego, en julio del 2024, volvió a cambiar de camiseta política para incorporarse a Alianza para el Progreso (APP), donde incluso ejerció como vocero alterno.

Antes de su paso parlamentario también militó en el Partido Nacionalista Peruano entre el 2014 y el 2018. Ese recorrido revela un perfil más pragmático que ideológico.

Desde el 2021 hasta la fecha es miembro titular de la Comisión de Educación, Juventud y Deporte del Congreso.

El nuevo ministro de Educación es cirujano dentista por la Universidad Nacional San Luis Gonzaga de Ica, donde obtuvo el grado de magíster en Odontología.

Marticorena respaldó la extensión del Reinfo, un mecanismo que ha permitido operar a la minería informal bajo el argumento de un proceso de formalización.

Incluso, en el 2022 planteó establecer un nuevo plazo de inscripción en el Reinfo para las personas naturales o jurídicas que se encontraban desarrollando actividades de pequeña minería o de minería artesanal.

A ello se suma que, tal como ha revelado El Comercio, dirigentes de los mineros informales han acudido reiteradamente a su despacho congresal.

El exministro de Educación Idel Vexler considera que el nombramiento de Marticorena demuestra que “el presidente Balcázar no tiene una visión técnica y estratégica de la gestión del Estado”.

Para Vexler, Marticorena será “un ministro de adorno”. (Foto: Adriana Quesada/GEC)

/ Adriana Quesada

“Además de ser impertinente el nombramiento de una persona fuera del ministerio, comete el presidente el gravísimo error de nombrar a un cirujano dentista que no tiene ninguna experiencia y conocimiento de la complejidad del mundo educativo. Cuando él vaya al Ministerio de Educación comenzará a conocer la complejidad del sector y, al mismo tiempo, tendrá la comisión de transferencia. Entonces, ¿qué va a transferir si no sabe nada?”, dijo en diálogo con El Comercio.

A su juicio, el presidente debió nombrar como ministro al funcionario que ocupa el cargo de viceministro de gestión pedagógica, “que conoce, por lo menos, lo básico de cómo funciona el Ministerio de Educación”.

Para Vexler, Marticorena será “un ministro de adorno”.

El extitular de Educación también señaló que tener 12 ministros en cinco años revela que la educación no es prioridad para los gobiernos. Añadió que, salvo excepciones, se nombraron ministros apelando al “criterio de amiguismo y afinidad político partidaria”.

El especialista en educación Paul Neira remarcó que Marticorena posee escasa experiencia en educación, pero señaló que los procesos de transferencia recaen principalmente en los equipos técnicos del ministerio.

“Sabemos que el ministro de un sector tiene una responsabilidad política, mientras que sus viceministros son los que tienen la responsabilidad técnica para llevar adelante la transferencia, porque son quienes llevan la gestión del día a día junto a las direcciones generales y nacionales”, dijo.

Neira explicó que el ministro “tiene que ayudar a que esto fluya y que los equipos técnicos, tanto del Ministerio de Educación como de Fuerza Popular, desarrollen el proceso de diagnóstico e identificación de riesgos que podrían mitigar la implementación de los planteamientos del plan de gobierno” del fujimorismo.

De acuerdo con Neira, el ministro cumple sobre todo un rol político de facilitación. Señaló que en cada cambio de gobierno, toda la estructura del ministerio se detiene porque no se toman decisiones ni salen los nombramientos o asignaciones presupuestales.

“Es un tema de decencia técnica, porque quien venga después tiene que tener la cancha limpia y ordenada para tomar las decisiones que le competan. Se necesitaba una figura política al frente para gestionar la transferencia, pero esta debe ser una mirada técnica para identificar qué aspectos se han quedado a medio tiempo y qué proyectos están en camino”, afirmó.

Con ello, los especialistas coinciden en que Marticorena tendrá un margen de acción reducido. El tiempo y el contexto de su administración limitará la posibilidad de impulsar nuevas políticas.

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