‘Polymarket’ legislativo, por Martin Hidalgo | Elecciones 2026 | Congreso de la República | Senado | partidos políticos

Con una oferta electoral deficiente, es natural que se advierta una composición nada alentadora del Congreso 2026-2031. Las alertas se encienden principalmente por la conformación del Senado.

La derecha tendría, según las proyecciones, la mitad o un poco más del Senado repartido entre Fuerza Popular y Renovacion Popular. Si uno revisa los perfiles de quienes accederán al Senado por estos partidos, solo pueden encontrar tres candidatos con la experiencia política para asumir ese rol: Miguel Ángel Torres y Martha Chávez (Fuerza Popular) y Lourdes Alcorta (Renovación Popular). Los tres tienen una capacidad cada vez más escasa en el Congreso: saber decir que no y votar en contra de medidas populistas.

El resto de la composición se nutrirá de perfiles del actual Congreso, que nunca supo marcar postura contra las olas populistas (retiros de las AFP y otras leyes con impacto fiscal adverso), además de los rostros nuevos que pisarán el Senado siendo esta su primera experiencia parlamentaria: llegarán a aprender, no solo de las dinámicas legislativas, sino del funcionamiento del Senado y del arte de hacer política.

En el otro lado hay dos bloques de bancadas que pueden terminar trabajando en conjunto. Por un lado, la izquierda con Juntos por el Perú y Ahora Nación; por el otro lado, las bancadas ‘surfistas’ del Partido del Buen Gobierno y Obras o País para Todos (por definir según el conteo oficial de la ONPE).

La izquierda llega con su agenda repetitiva de una nueva Constitución, y el bloque ‘castillista’ solo buscará usar la tribuna parlamentaria para reinvindicar la liberación de Pedro Castillo. Obras y País para Todos llegan en lanchas electorales que se mantienen a duras penas y que se moverán según las mareas populistas, por lo que el péndulo de la balanza podría estar en la bancada del partido de Jorge Nieto.

El problema con el grupo de Nieto es que tienen algunos tecnócratas y académicos sin experiencia política. Los últimos períodos nos han demostrado que este tipo de perfiles terminan aislados en el Congreso sin margen de acción y, en algunos casos, absorbidos por el populismo legislativo. Muy buenas ideas y discursos, pero poco impacto en el trabajo legislativo. La última buena ley que el Congreso produjo, desde un punto de vista técnico, fue la ley de reforma universitaria publicada hace 12 años, cuyo artífice fue un militar, Daniel Mora.

El primer año del Senado puede ser caótico con una composición de perfiles que se asemejan más al de un diputado. La clave estará en cuán dispuestos estarán Fuerza Popular y Renovación Popular a sentarse para consensuar una agenda en conjunto. Esto dependerá mucho de dos escenarios: si Renovación Popular llega a la segunda vuelta y cómo se desarrolle la disputa con Fuerza Popular; y en caso de no llegar o perder en la segunda vuelta, conocer la actitud que Rafael López Aliaga adoptará sobre su ingreso al Senado, donde tiene una curul asegurada por su votación. Esos son escenarios que ya deberían estar corriendo en ‘polymarket’.

*El Comercio abre sus páginas al intercambio de ideas y reflexiones. En este marco plural, el Diario no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta.

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