Redacción
Con motivo del Día Mundial sin Tabaco, que se celebra el 31 de mayo, Quirónsalud pone el foco en los problemas que conlleva el uso de cigarrillos electrónicos y vapadores, así como en la prevención y detección precoz del cáncer de pulmón. El Dr. Luis Manuel Entrenas, jefe del servicio de Neumología del Hospital Quirónsalud Córdoba, alerta del incremento del uso los cigarrillos electrónicos y vapeadores entre adolescentes y jóvenes, los cuales tienen una falsa percepción de seguridad que rodea las nuevas formas de consumo de nicotina. Asimismo, se incluyen los compuestos para generar la denominada niebla escénica, utilizada en espectáculos para crear efectos especiales de humo, cuya inhalación puede provocar patologías respiratorias incluso a bajas concentraciones.
“El tabaquismo sigue siendo la mayor amenaza para la salud, liderando el ranking de muertes evitables”, señala el neumólogo, e insiste en que las nuevas formas de consumo de nicotina “no son inocuas ni constituyen una alternativa segura al tabaco”. Estos dispositivos contienen compuestos orgánicos volátiles relacionados con sustancias cancerígenas, y metales tóxicos como cromo, zinc o estaño, capaces de afectar a las vías respiratorias y provocar enfermedades pulmonares.
Entre los adolescentes y jóvenes existe un incremento del uso de los cigarrillos electrónicos y vapeadores


Respecto a la nicotina, el Dr. Entrenas destaca su impacto en el desarrollo cerebral de los adolescentes: “El cerebro continúa desarrollándose hasta aproximadamente los 25 años y la nicotina puede alterar áreas relacionadas con la atención, el aprendizaje, el control de los impulsos y el estado de ánimo”, además de modificar la formación de conexiones neuronales y aumentar el riesgo de desarrollar otras adicciones en el futuro. Asimismo, el neumólogo señala que muchos vapeadores incorporan saborizantes y aromatizantes que, aunque son inocuos como aditivos alimentarios, pueden modificarse al calentarse y se han relacionado con enfermedades respiratorias como la bronquiolitis.
El tabaquismo provoca cada año alrededor de 56.000 muertes en España y cerca de 8 millones en el mundo. Además de estar directamente relacionado con enfermedades respiratorias graves, como la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (Epoc) o el cáncer de pulmón, también aumenta el riesgo de patologías cardiovasculares, distintos tipos de cáncer y enfermedades infecciosas debido al deterioro del sistema inmune.
Prevención y cribado en personas de alto riesgo


Ante esta situación, el Dr. Carlos Orellana, especialista del Servicio de Neumología del Hospital Universitario Quirónsalud Zaragoza, destaca “la importancia del cribado y de las revisiones médicas en personas con alto riesgo”, ya que en las fases iniciales del cáncer de pulmón suele ser una enfermedad asintomática. “Es aconsejable realizar un TAC de tórax de baja dosis en fumadores o exfumadores de entre 50 y 55 años con antecedentes importantes de tabaquismo”.
El tabaco puede provocar un mal desarrollo neuronal en jóvenes, así como patologías cardiovasculares, distintos tipos de cáncer y enfermedades infecciosas
También puede considerarse una atención más personalizada en pacientes con una exposición importante al radón o al amianto, antecedentes familiares y que sufren EPOC o fibrosis pulmonar. De igual modo, se recomienda consultar al especialista antes si aparecen síntomas como tos persistente, sangre al toser, pérdida de peso inexplicada, dolor torácico, falta de aire progresiva e infecciones respiratorias de repetición.
El diagnóstico precoz influye de forma positiva en el pronóstico de la enfermedad. “Detectar el cáncer en fases tempranas puede permitir tratamientos con intención curativa, mientras que en estadios avanzados las opciones suelen orientarse hacia tratamientos paliativos”, advierte el Dr. Orellana. El especialista señala que el riesgo asociado al tabaquismo no desaparece tras dejar de fumar. La posibilidad de desarrollar cáncer de pulmón puede ser entre 15 y 30 veces superior en fumadores y exfumadores, y no se iguala hasta aproximadamente 15 años después del abandono del hábito tabáquico.







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