La tradición le atribuye a Napoleón la frase: “Estoy apurado, vísteme despacio”, supuestamente dirigida a uno de sus ujieres que, nervioso por la inminencia de alguna batalla, cometía errores al acomodarle las charreteras. No hay evidencia de que el episodio haya ocurrido, pero la frase ha perdurado por la sabiduría que encierra: el apuro suele ser mal consejero. La prisa conduce con frecuencia al desorden y a decisiones equivocadas; dejarse arrastrar por ella es, muchas veces, la antesala del desbarajuste. La reflexión viene a cuento en medio de la actual coyuntura política, cuando los jurados electorales especiales (JEE) y luego el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) se disponen a revisar y calificar más de 5.800 actas observadas, según el último reporte de la ONPE. De ese proceso dependerá definir si Rafael López Aliaga o Roberto Sánchez acompaña a Keiko Fujimori en la segunda vuelta, lo que da cuenta de la enorme trascendencia de cada decisión. En ese contexto, es positivo que las audiencias sean públicas, pues ello contribuye a reforzar la transparencia del proceso.
La tradición le atribuye a Napoleón la frase: “Estoy apurado, vísteme despacio”, supuestamente dirigida a uno de sus ujieres que, nervioso por la inminencia de alguna batalla, cometía errores al acomodarle las charreteras. No hay evidencia de que el episodio haya ocurrido, pero la frase ha perdurado por la sabiduría que encierra: el apuro suele ser mal consejero. La prisa conduce con frecuencia al desorden y a decisiones equivocadas; dejarse arrastrar por ella es, muchas veces, la antesala del desbarajuste. La reflexión viene a cuento en medio de la actual coyuntura política, cuando los jurados electorales especiales (JEE) y luego el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) se disponen a revisar y calificar más de 5.800 actas observadas, según el último reporte de la ONPE. De ese proceso dependerá definir si Rafael López Aliaga o Roberto Sánchez acompaña a Keiko Fujimori en la segunda vuelta, lo que da cuenta de la enorme trascendencia de cada decisión. En ese contexto, es positivo que las audiencias sean públicas, pues ello contribuye a reforzar la transparencia del proceso.
El presidente del JNE, Roberto Burneo, ha advertido sobre la posibilidad de adoptar “decisiones drásticas” ante las irregularidades detectadas, especialmente en Lima. Sin embargo, cualquier determinación debe ceñirse estrictamente a los cauces institucionales. La legitimidad del proceso no puede sostenerse sobre atajos ni presiones. En esa misma línea, resulta indispensable que candidatos como Rafael López Aliaga cesen los insultos gratuitos e inaceptables.
Si bien la prudencia es indispensable, también lo es la oportunidad. El señor Burneo debe pronunciarse con claridad sobre el pedido de elecciones complementarias. Un pedido que voceros de Fuerza Popular, Renovación Popular y el Partido del Buen Gobierno, las agrupaciones más afectadas por la demora en la instalación de mesas en Lima, no descartan como una opción. Postergar una definición sobre este asunto hasta el 15 de mayo solo alimenta la incertidumbre y debilita la confianza en el proceso. Burneo debe decir pronto si una elección complementaria es viable. También se debe tomar una decisión sobre Piero Corvetto, cuya gestión ha sido desastrosa. Desde aquí hemos dicho que es insostenible que se mantenga en el cargo. No puede seguir encabezando la ONPE durante la segunda vuelta. Su salida, siguiendo el camino que disponga la ley, es imprescindible.
En momentos como este, el país necesita serenidad, rigor y apego a la ley. La institucionalidad se pone a prueba precisamente cuando arrecian las tensiones. Resolver con transparencia y dentro de plazos razonables es la única forma de preservar la legitimidad de los resultados.
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