Creció en medio de los aromas de la cocina amazónica, cuidado de los bosques y el negocio familiar. Cindy Reátegui supo desde pequeña que su pasión sería el turismo, la hotelería y la gastronomía, carrera que estudió y fue el punto de partida de su compromiso por promover la Amazonía. Hoy La Patarashca no es solo un restaurante icónico de Tarapoto, pues se ha convertido en un ecosistema que integra gastronomía, turismo e investigación. Reátegui, gerenta y directora de Innovación y Desarrollo del Grupo, afirma que cree en el potencial de la región San Martín y de la selva.
– ¿Cómo surgió la empresa y cuál ha sido el camino que han transitado?
La empresa la fundaron mi mamá y mi papá hace 33 años, en 1992. Mi abuela tenía un recreo turístico que se llamaba Laguna Venecia y mi papá tenía unas granjas allí. Mi mamá en ese entonces era secretaria en una empresa y ella aprendió a cocinar con mi abuela. Mi mamá renunció y juntos, mis papás, armaron un restaurante en Tarapoto ciudad, primero, con cinco mesas, que llamaron La Patarashca.
En ese momento, en la ciudad no habían restaurantes con identidad propia y amazónica, sino con nombre foráneos. Ellos pusieron en valor el nombre que viene de los cocamas, de los jibaros, de los chiyahuitas, que son etnias de la selva. Un plato que se hace envuelto en una hoja, que es precisamente lo que significa patarashca: envuelto en hoja.

– ¿Cómo se dio el crecimiento del negocio?
Mis papás empezaron el negocio en un momento difícil, en la época del terrorismo. Fueron empezando de a pocos, luego compraron una propiedad y ahora tenemos 8 empresas dedicadas al rubro de la hotelería y el turismo. Mi papá abrió muchas rutas de turismo , buscamos ayudar a las concesiones de conservación y parques nacionales a desarrollar el turismo y llevar a los turistas para que tengan buena calidad de atención y también una buena presentación de los platos en el restaurante.
Yo crecí en La Patarashca, a mi me gustaba mucho estar en la caja, hacer cuentas junto a mi hermano, con quien hace más de una década tomamos la gerencia y el legado de la empresa.
– ¿Ustedes han asumido las gerencias de La Patarashca o de todo el Grupo?
De toda la compañía. Mis papás se quedaron en el directorio y, lógicamente, como es una empresa familiar, en el directorio se toman las decisiones. Nacimos con La Patarashca Restaurante, después-en el 2000- nació el Hotel La Patarashca, y luego el operador turístico. En el 2009 inicia Suchiche Café Cultural, también el Lodge Canto del Río y la Castaña Panadería Pastelería. Llegamos a Lima con AWA Restaurante Amazónico. También tenemos un laboratorio de innovación, desarrollo e investigación, justamente para ver qué más se hace con los productos amazónicos y darle un margen verde, ya que no se desperdicia nada. También buscamos ayudar a las comunidades y a los pueblos originarios con proyectos de conservación. Queremos que tengan una fuente de ingreso más por medio de la gastronomía.
Y, sobre todo, hacer atractivo el mercado de San Martín. Nuestra pasión es la hotelería y la gastronomía, pero esta pasión va mucho más allá. Queremos poner en valor la selva, la Amazonía. Con mi mamá soñábamos que, algún día, un ingrediente amazónico esté en los platos en Lima y ahora nuestro sueño es la internacionalización y ya estamos en ese proceso.

– Hoy en día están en Lima con AWA Restaurante, ¿hace cuánto abrió esta propuesta?
Hace cuatro meses más o menos, abrió el año pasado.
– ¿AWA cuenta con una propuesta similar a La Patarashca?
Así es. Contamos con el 80% o 90% de productos amazónicos. Lógicamente al estar en la costa utilizamos el pescado de la costa y otros ingredientes costeños y de la sierra. Estamos ubicados en la Avenida La Mar. Es bonito poder traer la Amazonía a Lima, poner en valor la gran despensa amazónica y toda la idea de la conservación de nuestro planeta, que es muy importante porque todo lo que pasa en la Amazonía repercute en el mundo. Hay muchos propios y extraños que no saben que Perú también es amazónico.
– Dentro de sus negocios han hecho énfasis también en la economía circular, ¿cómo se engrana?
Sí, cuando Emilio y yo tomamos las gerencia le dimos esa mirada de triple impacto a la empresa. Ese es el camino de todas las empresas para la sostenibilidad en el futuro. Uno no puede crecer solo económicamente sin mirar el lado social, desde tus colaboradores hasta tus proveedores, y toda la cadena de suministro.

– Mencionó que los nuevos sueños están ligados a la internacionalización, ¿hacia dónde apuntan?
En posicionar internacionalmente la gastronomía peruana amazónica, hacer conocer que existe la Amazonía y atraer el turismo para seguir desarrollando la provincia de San Martín. Creemos mucho en el desarrollo de la provincia y quién sabe en el futuro se abrirán oportunidades de expansión con los restaurantes. Ahora participamos mucho en ferias gastronómicas y ‘workshops‘ para atraer turistas a la región, y con el laboratorio esperamos sacar registros sanitarios para que se puedan exportar los jamones y chorizos de paiche.
– La creación del laboratorio también está ligado a la futura exportación de productos amazónicos.
Sí, nos gustaría, pero primero tenemos que sensibilizar al peruano y al extranjero, porque todavía todos los peruanos no saben que existe toda esta línea de charcutería a base de pescados que vienen del río.
Como Grupo La Patarashca buscamos promover la gastronomía, el turismo, los hoteles y que otros empresarios vean en la Amazonía un polo de desarrollo y puedan venir a invertir también. De otro lado también tenemos una inmobiliaria llamada Apu Green que busca inversionistas para que vengan a la ciudad a desarrollar malls e industrias para que la región crezca.

– ¿La internacionalización entonces vendrá por exportar productos y promover la Amazonía para atraer turistas o también incluirá la apertura de nuevos locales de La Patarashca o AWA?
Sí, lo vemos viable en el futuro, pero primero nos queremos enraizar bien en Lima, queremos que también los limeños se sientan orgullosos.
Vamos a tener un nuevo Hotel La Patarashca al lado del que tenemos en Tarapoto para dar más confort a nuestros clientes y anime a más marcas hoteleras a venir a la región.
“Nuestra pasión es la hotelería y la gastronomía, pero esta pasión va mucho más allá. Queremos poner en valor la selva, la amazonía”.
– ¿Cuándo abrirá?
En el 2027. Ya estamos en construcción, solo que la lluvia está retrasando la obra. En el ‘rooftop‘ tendremos una piscina y se hará un nuevo bar o restaurante, lo estamos definiendo.
– ¿Cuál es la visión que tienen para los próximos cinco años?
Nos gustaría tener otro hotel en las afueras de la ciudad, como un resort. Y sí, una expansión de restaurantes en Lima con una identidad amazónica. También, a nivel Latinoamérica. Vemos como mercado interesante a Europa. De hecho, estuvimos en la premiación de la Academia Iberoamericana de Gastronomía y solamente son cuatro nominaciones en distintas categorías. Nosotros ganamos a nivel de Iberoamérica como empresa de gastronomía, turismo y hotelería de sostenibilidad.

– Esto les permite abrir nuevas puertas para la cocina amazónica.
Sí, no solamente representamos a la selva, sino también a las comunidades nativas y a mujeres con las que tenemos un trabajo de años. Mi mamá siempre ha ayudado a mujeres en bionegocios.
Tenemos una asociación llamada Ponayacu para ciertos proyectos de reforestación, educación, comunidades con niños, desarrollo e investigación.
– ¿Qué representa para usted y su familia haber sido reconocidos como Líderes Empresariales del Cambio (LEC)?
Para nosotros es un honor, y creo que es la primera vez que nominan a una empresa amazónica, entonces es un honor doble, y es un premio para la Amazonía en general, para todo lo que representa la selva peruana. Cuando nos enteramos del premio, solo con estar nominados ya nos sentimos ganadores. Más que una nominación es poner en valor todo ese trabajo que viene de años de poner en vitrina a la Amazonía, a las comunidades, a las mujeres y a los proyectos de conservación.












Deja una respuesta