Estados Unidos es un país mayoritariamente cristiano, pero con una minoría católica, rara vez superando el 20% de la población. No obstante, en los últimos años se ha dado un dramático aumento en las conversiones hacia el catolicismo, como recientemente han informado medios como CBS o “The New York Times”.
En la reciente Pascua, en Florida un gran número de diócesis han informado incrementos entre 30% y 50% en los conversos en comparación con años anteriores. ¿Cómo explicamos esta tendencia en tiempos posmodernos de poca fe, materialismo y disminución en religiosidad? Bueno, hay varias interpretaciones interesantes. Veamos.
Una primera interpretación es la inmigración, pues la tendencia es que la mayoría de los conversos adopten la religión del cónyuge. El aumento de matrimonios entre blancos e hispanos ha inclinado la balanza hacia el catolicismo.
En segundo lugar, el hiperindividualismo y la creciente soledad entre los jóvenes ha creado una demanda para espacios de tipo comunitario y de encuentro y compañerismo.
Uno de los éxitos de la Iglesia Católica en grandes ciudades como Nueva York ha sido la realización de eventos para la juventud. Muchas parroquias se convierten en el lugar de encuentro para esta generación joven que vive la soledad de las redes sociales. Indicó un participante que las reuniones de su parroquia son casi un “Tinder religioso”.
En tercer lugar, la Iglesia Católica es la única religión plenamente global. No solo por su presencia en todo el mundo y por el número de creyentes, sino por el propio peso que tiene como institución en tiempos de tiranos, empresas multinacionales y billonarios abusivos. La Iglesia se transforma en la única institución capaz de contener los excesos actuales, testigo de ello ha sido el mismo Donald Trump, que intentó ningunear al Papa cuando lo criticó por su política y retórica bélica.
En cuarto lugar, aunque parezca paradójico, ese sentido litúrgico y simbólico del catolicismo no tiene rival en el resto del mundo religioso. Las iglesias protestantes, en cambio, son ascéticas. La pompa, sin embargo, se ha puesto de moda. En este caso, el apego a la tradición es considerado valioso por nuevas generaciones.
Sin duda, la Iglesia también tiene enseñanzas y prácticas que están retrasadas con respecto al desarrollo social actual. Por ejemplo, su opinión sobre los temas de género y diversidad. Estos aspectos alejan a los jóvenes, pero ya se han acostumbrado, pues están rodeados de otros conservadores.
*El Comercio abre sus páginas al intercambio de ideas y reflexiones. En este marco plural, el Diario no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta.













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