impacto en la salud y en la economía

Anuario iSanidad 2025
Pablo Crespo, secretario general de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin)
El sector de la tecnología sanitaria sigue incrementando su impacto en el sistema sanitario y en la creación de valor a la economía española. Las innovaciones tecnológicas permitieron encontrar nuevas soluciones a los retos clínicos de los pacientes y el sector generó empleo de calidad y riqueza a la economía española.

En 2025, nuestras compañías reforzaron y ampliaron su liderazgo como motor de progreso para el país y la sociedad. Nuestra industria generó un valor añadido bruto directo a la economía nacional de 5.100 millones de euros (más otros 6.400 indirectos); superó los 54.000 empleos directos y los 85.000 indirectos —el 96 % de ellos indefinidos, un 46% femeninos y un 3% para personas con discapacidad—; datos todos ellos mejores que la media de la economía española. También fuimos el segundo sector con más registros de nuevas patentes en el ranking nacional, dejando patente nuestro ADN y nuestra apuesta por la innovación.

Estos datos refuerzan el rol estratégico de nuestro sector en el Sistema Nacional de Salud (SNS). Por ello, desde la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin) hemos trabajado con todas las administraciones para intentar explotar el potencial que tiene nuestro sector como vector de salud y de valor para la economía española.

Nuestra industria generó un valor añadido bruto directo a la economía nacional de 5.100 millones de euros, más otros 6.400 indirectos

La renovación tecnológica para acabar con la obsolescencia que siguen teniendo nuestros hospitales debe seguir siendo una prioridad de la política sanitaria para mejorar la seguridad de los pacientes y la eficiencia del sistema sanitario. Es justo reconocer iniciativas como las impulsadas por el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) a través del Plan Amati y por algunas comunidades autónomas, que están marcando dentro de sus prioridades contar con las nuevas tecnologías para mejorar los diagnósticos y tratamientos de los pacientes. También 2025 ha venido marcado por algunas iniciativas legislativas que están tramitándose y pueden marcar las reglas de juego para las próximas décadas y condicionar el modelo sanitario de nuestro país.

Es importante reconocer y destacar el diálogo transparente y honesto que hemos tenido con el Ministerio de Sanidad en relación al anteproyecto de Ley de Medicamentos y Productos Sanitarios, que ha permitido que reconozca y recoja una regulación diferenciada para los productos sanitarios; junto a otras disposiciones muy positivas, como el desarrollo de un Plan Protech para nuestra industria o la obligación de limitar a un 20 % el peso de los criterios económicos en los concursos públicos destinados a la adquisición de tecnología sanitaria.

Es importante reconocer y destacar el diálogo transparente y honesto que hemos tenido con el Ministerio de Sanidad en relación al anteproyecto de Ley de Medicamentos y Productos Sanitarios

El propio secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, nos transmitió durante su participación en la última Asamblea General de Fenin la voluntad del Ministerio para seguir trabajando en todos estos aspectos, explotar todo el potencial que ofrece la tecnología sanitaria y la apuesta del Ministerio de Sanidad porque se incorporen las tecnologías sanitarias de más calidad y la innovación al SNS.

Dada la transversalidad de nuestra industria, también hemos trabajado estrechamente con otras administraciones y organismos, como el Ministerio de Industria, con el objetivo de reforzar la capacidad productiva del sector de tecnología sanitaria. También compartimos con el Ministerio de Transformación Digital y Función Pública la visión para que España avance hacia una sanidad más digital, moderna y eficiente, a través de la apuesta por la innovación tecnológica digital y el empleo de la inteligencia artificial (IA) en sanidad de forma segura y ética. Buenas iniciativas que esperamos puedan materializarse en 2026.

Aun así, también hay datos para la reflexión, ya que una de cada cinco empresas de nuestro sector presentaron pérdidas, siendo especialmente afectadas las pymes. Es muy preocupante y hacen falta medidas que permitan que estas empresas puedan seguir siendo viables en un contexto económico difícil como el que estamos, que sigue marcado por el incremento de los costes productivos, la inflación, etc., al que en 2025 se sumaron las amenazas arancelarias. Como venimos reclamando, es necesaria y urgente la puesta en marcha de medidas como la indexación de los contratos públicos de tecnología sanitaria al IPC y la apuesta por la compra pública basada en valor y calidad.

Es muy importante que nuestro sector sea protagonista de las políticas sanitarias y que no se frene la inversión

Entrando ya en lo que viene, 2026 apunta a ser retador y también apasionante, tanto en el ámbito regulatorio como macroeconómico. Esperamos que el contexto político actual no frene cambios normativos que son importantes e imprescindibles para el desarrollo y sostenibilidad de nuestro sector y la mejora del SNS, como la citada nueva Ley de Medicamentos y Productos Sanitarios, la Ley de Industria o la Ley de Salud Digital.

Asimismo, hay que añadir que 2026 será un año en el que se celebrarán varios procesos electorales y es muy importante que nuestro sector sea protagonista de las políticas sanitarias y que no se frene la inversión. Es clave para favorecer el acceso ágil de profesionales y pacientes a la innovación tecnológica y la modernización del SNS. Para ello, seguiremos trabajando duro y el sistema sanitario contará siempre con nuestro sector.

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