Jorge Pastor Arrizabalo
El impacto de las enfermedades dermatológicas va mucho más allá de la piel. Por ello, especialistas y pacientes han defendido un abordaje multidisciplinar que integre la salud mental y atienda sus consecuencias psicosociales. Esta ha sido una de las principales conclusiones del IV Ciclo de Jornadas sobre Novedades en Dermatología, organizado por LEO Pharma junto a la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS) y que ha tenido lugar este miércoles en Madrid coincidiendo con el Día Mundial de la Piel.
Juan Francisco Cuello de Oro, director general de Leo Pharma, ha destacado que «tenemos que tratar al paciente dermatológico como cualquier otro paciente» al señalar que estas patologías tienen un impacto en la calidad de vida que va mucho más allá de las lesiones cutáneas. Asimismo, ha defendido la necesidad de desarrollar herramientas multidisciplinares que contemplen también el bienestar psicológico y social de los pacientes.
Juan Francisco Cuello de Oro ha destacado que el impacto en la calidad de vida de estos pacientes va mucho más allá de las lesiones cutáneas
La Dra. Ana Molina, dermatóloga, ha recordado que alrededor del 70% de los pacientes presentan lesiones en zonas visibles, como cara, cuello o manos. Sin embargo, ha incidido en que las enfermedades dermatológicas esconden un impacto mucho mayor del que refleja la piel.
Además, ha explicado que los pacientes no solo conviven con la estigmatización sino también con síntomas incapacitantes, alteraciones del sueño y una enfermedad de carácter crónico caracterizada por brotes impredecibles. «Todo lo visible tiene un impacto invisible», ha afirmado.
De esta forma, ha hecho un llamamiento a que los pacientes continúen acudiendo a consulta, recordando que los avances terapéuticos han ampliado las opciones disponibles y que el abordaje especializado resulta clave para mejorar su calidad de vida.
Durante esta jornada, el Dr. Marcin Kozarzewski, director médico de LEO Pharma en España, ha señalado que «el foco no es solo la piel». En esta misma línea, la Dra. Rosa Molina, psiquiatra, ha recordado que este órgano forma parte de la identidad y de la construcción de la autoestima, sobre todo durante la adolescencia, una etapa en la que la aceptación por parte del grupo resulta determinante. En este sentido, ha advertido de que «el estigma termina teniendo más peso que la enfermedad».
La Dra. Rosa Molina: «El estigma termina teniendo más peso que la enfermedad»
Asimismo, ha explicado que estas patologías también se asocian con una mayor incidencia de ansiedad, depresión, aislamiento social y conductas evitativas. Desde su experiencia, la doctora ha insistido en que las consultas dermatológicas deben incorporar preguntas sobre el estado emocional y el impacto de la enfermedad en la vida cotidiana, además de adaptar la atención a las necesidades de cada paciente.
En este contexto, los especialistas han defendido impulsar consultas multidisciplinares que integren a dermatólogos, psicólogos y psiquiatras con el objetivo de abordar de forma conjunta las consecuencias físicas y emocionales de estas patologías. A su juicio, este modelo permite ofrecer una atención más personalizada y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Los expertos coincidieron en que la llegada de tratamientos cada vez más eficaces ha mejorado notablemente el control clínico de muchas patologías dermatológicas. Sin embargo, advirtieron de que el éxito terapéutico ya no puede medirse únicamente por la evolución de la piel, sino también por la recuperación del bienestar emocional, social y laboral de los pacientes. Y, como ha destacado el director médico de LEO Pharma, «el paciente tiene que ser el centro del tratamiento«.
La estigmatización todavía condiciona la vida de los pacientes
Jaime Llaneza, vicepresidente de la Asociación de Afectados por la Dermatitis Atópica (AADA) y paciente, ha explicado que estas enfermedades «condicionan la vida entera» del paciente y de la familia, ya que se ven obligados a adaptar toda su vida a la enfermedad. Además, ha recordado que quienes viven situaciones de desesperación son especialmente vulnerables a la desinformación y a los supuestos tratamientos milagro.
Jaime Llaneza ha resaltado que las enfermedades dermatológicas «condicionan la vida entera» del paciente y de su familia
Una realidad que comparte Carmen de Lorenzo, paciente con dermatitis atópica y creadora de contenido en redes sociales, que ha reconocido que todavía hoy evita mostrarse cuando atraviesa un brote. «Me cuesta exponerme cuando estoy mal», ha afirmado, al explicar que tener que dar explicaciones sobre el aspecto de su piel incrementa la sensación de vulnerabilidad.
También, Santiago Alfonso, director de la asociación Acción Psoriasis y paciente, ha señalado que convivir con una enfermedad dermatológica sigue suponiendo menos oportunidades en ámbitos como el laboral o el personal y ha animado a que sean los propios pacientes quienes visibilicen estas patologías para contribuir a normalizarlas.
En este contexto, la Dra. Rosa Molina ha alertado de que solo el 4% del contenido sobre salud dermatológica que circula en internet está elaborado por profesionales sanitarios. Asimismo, durante el encuentro se ha destacado que más del 43% de los jóvenes considera verdaderos los mensajes sobre salud difundidos por personajes públicos, una situación que favorece la propagación de bulos y evidencia la necesidad de reforzar la divulgación rigurosa y la presencia de profesionales en las plataformas digitales.
Los participantes coincidieron en que buena parte del estigma deriva todavía del desconocimiento social. De ahí la importancia de impulsar campañas de sensibilización, reforzar el papel de las asociaciones de pacientes y favorecer que profesionales sanitarios participen activamente en la divulgación de información rigurosa para combatir la desinformación y normalizar unas enfermedades que siguen teniendo un profundo impacto en la vida de quienes las padecen.







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