El control de Pucusana por Alvaro Correa | Opinión

En los ochenta, para preparar arroz, había que colocarlo en alguna superficie o tazón y escoger cuidadosamente las piedritas que solían acompañar los amarillentos granos para que no nos destrocen las muelas o terminen en nuestro sistema digestivo. Luego se lavaba y colaba tres o cuatro veces para eliminar otras impurezas antes de echarlo finalmente a la olla.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *