En la mañana del sábado, Irán lanzó dos misiles balísticos contra Diego García, ubicada en el archipiélago británico de Chagos, a unos 4.000 kilómetros de territorio iraní.
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Ninguno de los misiles impactó en el objetivo: uno habría fallado en vuelo y el otro fue interceptado por un buque de guerra estadounidense, de acuerdo con Reuters y The Wall Street Journal. No se ha informado hasta dónde exactamente llegaron los proyectiles.

La ubicación de Diego García con respecto a Irán.
Sin embargo, el ataque demostró que los misiles iraníes pueden alcanzar objetivos más allá del límite de 2.000 kilómetros que el mismo régimen afirmó haberse autoimpuesto.
No está claro qué sistema utilizó Irán en el ataque. Podría tratarse de una versión modificada de uno de sus misiles de mayor alcance o de una capacidad previamente desconocida.
El viernes, un día antes del ataque a Diego García, el Reino Unido confirmó en un comunicado que Estados Unidos estaba utilizando bases británicas para llevar a cabo “operaciones defensivas” destinadas a “neutralizar” los ataques contra buques perpetrados por Irán en el estrecho de Ormuz.
De acuerdo con el diario británico “The Times”, las bases a las que se refiere el comunicado serían las de la Real Fuerza Aérea (RAF) en Fairford (Inglaterra) y la de la isla de Diego García.
En respuesta, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchi, advirtió al primer ministro británico, Keir Starmer, que pone “vidas británicas en peligro” al dejar utilizar sus bases a Estados Unidos.
“Irán ejercitará su derecho a la legítima defensa”, dijo Araqchi el viernes; al día siguiente fue el ataque a Diego García.
El Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) dijo que el ataque pone en entredicho algunas suposiciones sobre el programa de misiles iraní, y revela la amenaza que podría representar para Europa.
“Irán lanzó un misil balístico intercontinental de dos etapas, con un alcance de 4.000 kilómetros, hacia un objetivo estadounidense en la isla de Diego Garcia“, precisó el jefe del Estado Mayor israelí, el teniente general Eyal Zamir, en televisión.
“Estos misiles no están destinados a golpear a Israel. Su alcance llega a capitales europeas: Berlín, París y Roma están todas bajo amenaza directa”, añadió.
Según la agencia AP, Estados Unidos ha descrito la base de Diego García como “una plataforma prácticamente indispensable” para las operaciones de seguridad en Medio Oriente, el sur de Asia y África Oriental.
En el 2008, Estados Unidos reconoció que la isla también había sido usada para vuelos clandestinos de extradición de sospechosos de terrorismo.
El año pasado, Estados Unidos desplegó varios bombarderos estratégicos B-2 Spirit con capacidad nuclear en Diego García, en medio de una intensa campaña de ataques aéreos contra los rebeldes hutíes de Yemen.
Irán amplía su radio de amenaza

Esta imagen satelital, publicada y tomada el 2 de abril de 2025 por Planet Labs PBC, muestra seis bombarderos B-2 estadounidenses en la pista de la base militar estadounidense en la isla de Diego García. (AFP).
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El analista en temas de defensa e inteligencia Andrés Gómez de la Torre dijo a El Comercio que la importancia de Diego García viene desde la Guerra Fría, por su capacidad de servir como plataforma aeronaval hacia Medio Oriente, el sur de Asia y el este de África.
Recordó que esa instalación ha sido utilizada en conflictos como Vietnam, Irak y Afganistán, y que en tiempos recientes ha albergado bombarderos B-2 Spirit y ha servido de apoyo para operaciones contra los hutíes en Yemen.
En ese contexto, afirmó que el ataque iraní introduce una novedad relevante, porque hasta ahora se consideraba que el alcance de los misiles iraníes se movía entre 2.000 y 2.500 kilómetros, dentro de la categoría de alcance medio, sin evidencia concluyente de una capacidad intercontinental.
Sin embargo, subrayó que la distancia entre Irán y Diego García ronda los 4.000 kilómetros, por lo que el lanzamiento de misiles hacia esa base revela al menos una capacidad no conocida o no confirmada hasta ahora.

Una foto del 25 de mayo de 2023 muestra las pruebas del misil balístico Khorramshahr de cuarta generación, denominado Khaibar, en un lugar no revelado de Irán. (Foto del Ministerio de Defensa iraní / AFP).
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Según explicó, una de las hipótesis es que Teherán habría reorientado tecnología de su programa espacial hacia fines militares para tener un proyectil que se acerca al Misil Balístico Intercontinental (ICBM), posiblemente en torno a misiles Khorramshahr, también conocido como Kheibar, lo que, aun sin haber acertado en el blanco, transmite un mensaje disuasivo claro: “que Irán podría estar avanzando hacia un rango que amplía de forma sensible su radio de acción y coloca a Europa occidental dentro del alcance potencial de sus sistemas balísticos. Hay que leerlo en esos términos“.
Lo que hay que saber de Diego García

Esta imagen de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, obtenida el 26 de octubre de 2001, muestra un bombardero B-1B Lancer en Diego García despegando para una misión de combate en apoyo de la Operación Libertad Duradera en Afganistán. (AFP).
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Diego García es un atolón coralino del archipiélago de Chagos, ubicado en el centro del océano Índico, al sur de la India y Sri Lanka y relativamente cerca de las Maldivas.
Es la isla más grande del conjunto y ha sido descrita como un punto casi equidistante entre África oriental, Medio Oriente y el sudeste asiático, lo que explica buena parte de su valor estratégico para Estados Unidos.
Durante décadas Diego García formó parte del Territorio Británico del Océano Índico (BIOT, por sus siglas en inglés), administrado por el Reino Unido.
Pero ese estatus entró en una nueva fase: el acuerdo Reino Unido-Mauricio firmado el 22 de mayo de 2025 establece que Mauricio es soberano sobre todo el archipiélago de Chagos, incluida Diego García, aunque al mismo tiempo autoriza al Reino Unido a ejercer derechos y autoridad sobre Diego García para asegurar la continuidad de la base militar, mediante un arrendamiento por 99 años.
La presencia militar estadounidense allí de dio por etapas. Documentos históricos del gobierno de Estados Unidos indican que la idea de establecer una instalación naval en Diego García fue propuesta en 1966 y aprobada en principio en 1968.
Luego, el despliegue operativo fue tomando forma a inicios de los años 70, y una referencia oficial de la Marina estadounidense señala que la Estación de Comunicación Naval de Diego García fue comisionada el 20 de marzo de 1973, una fecha clave para el inicio formal de la presencia militar permanente de EE.UU. en la isla.
Hoy, Diego García funciona como una base conjunta de Estados Unidos y el Reino Unido, con un papel central en la proyección militar, logística y de apoyo hacia Medio Oriente, el Índico, el Indo-Pacífico y partes de África.
Fuentes oficiales británicas la describen como una plataforma “vital” para la seguridad y para operaciones de ambos países, mientras la Marina estadounidense subraya su rol de apoyo a fuerzas desplegadas en el Índico y el Golfo Pérsico.
La base militar que usa Estados Unidos cuenta con pistas de aterrizaje de 3.600 metros capaces de recibir B-52, B-1 y B-2 y aviones de carga como el C-17 Globemaster.
Además, tiene un puerto para hasta 30 buques de guerra y sirve como centro de comunicaciones satelitales, monitoreo espacial y almacenamiento de suministros para despliegues rápidos.












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