Tras participar en el foro “Estemos listos: el Perú ante El Niño”, organizado por El Comercio y el frente “Hombro a Hombro”, Denisse Miralles, directora de la Dirección de Inversiones Descentralizadas de ProInversión y expresidenta del Consejo de Ministros, conversó con este Diario sobre las propuestas para acelerar la ejecución de proyectos, proteger la infraestructura crítica y fortalecer la capacidad de respuesta del Estado frente a un eventual fenómeno El Niño de alta intensidad.
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— 1. ¿Cuál considera que es el principal desafío que el país debe atender con mayor urgencia frente a un posible Fenómeno El Niño de alta intensidad?
Un gran problema es que tenemos muchísimas obras paralizadas y muchas de ellas están justamente en las zonas donde nos va a golpear el fenómeno El Niño. Esa infraestructura es recurso público que ya se usó; hay dinero del Estado invertido que no está generando ningún beneficio y que, cuando llegue el fenómeno, se va a deteriorar aún más. Entonces tenemos que proteger esas obras. Obviamente, una gran obra que está al 50% de avance no se va a poder terminar, pero sí se pueden hacer medidas de protección para evitar que pierda su valor. Y seguro hay obras que están al 80% o 90% de avance; esas sí se podrían ejecutar rápidamente.
— 2. A partir de lo que se ha expuesto, ¿qué medidas considera prioritarias para enfrentar este escenario y cuáles deberían implementarse primero?
Agradezco la invitación de El Comercio y Hombro a Hombro por haber hecho esta convocatoria. Lo que se veía en la sala era no solo decisión, sino acción. Participé en la mesa de infraestructura y, puntualmente, lo que he comprometido desde ProInversión es trabajar un proyecto de decreto de urgencia —que, de hecho, ya lo tenemos casi terminado— que permita, por ejemplo, en el caso de Obras por Impuestos, reducir el proceso previo que se tiene para lograr una obra adjudicada. En este caso, este marco normativo, que sería únicamente para situaciones de emergencia, reduciría la etapa de priorización y también la del informe previo de la Contraloría. Si tienes una empresa que quiere intervenir, ya se tienen identificadas las intervenciones, la empresa quiere financiar, se firma el convenio y la empresa se encarga. Uno de los principales problemas que tenemos en el Estado es que nuestros procesos son demasiado burocráticos. Sí entiendo que tengamos que ser rigurosos porque tenemos que protegernos de la corrupción, pero también creo que es posible tener estos mecanismos acelerados con la concurrencia de la Contraloría, por ejemplo, para evitar cualquier problema. Yo sí creo que podemos trabajar eso urgentemente. Y una de las ventajas es que Obras por Impuestos ya no es solo Obras por Impuestos; actualmente podemos hacer también Servicios por Impuestos. Porque no es solamente atender los puentes y las defensas ribereñas; actualmente se puede hacer esto, por ejemplo, para la provisión de agua segura.
— 3. En su opinión, ¿qué acciones concretas deberían impulsarse en el corto, mediano y largo plazo para reducir los riesgos y fortalecer la capacidad de respuesta del país?
Lo inmediato es centralizar la gestión preventiva de lo que va a ser El Niño. Tener una sola cabeza y que tenga esa capacidad, no solo de convocatoria, sino que sea vinculante para que todos respondan con todo lo que se tiene. Tenemos maquinaria ya adquirida, pero a algunos les falta, por ejemplo, en los gobiernos regionales, el combustible o el operario. Tener un inventario completo, eso es lo inmediato. Tenemos que saber, desde esa cabeza centralizada, con qué contamos y poner estas acciones en un plan por región, porque por región nos va a pegar diferente. Y un tercer tema que también es importante son los centros de acopio. No solamente para los víveres, sino también para que la gente pueda ir si es que es afectada.
Y a largo plazo, tenemos una tarea pendiente, no solo los que han participado, sino, creo yo, todos los peruanos, que es la real Reconstrucción con Cambios. La palabra es súper poderosa; la intención era buena, para que esto no nos vuelva a pasar. Se iniciaron una serie de grandes obras que ahorita están ahí paralizadas porque no tienen el financiamiento para culminar, pero no es culpa del Ministerio de Economía y Finanzas, sino que desde el inicio no se previó darles el recurso total para que terminen. Las modalidades como Obras por Impuestos o Asociaciones Público-Privadas tienen esa ventaja: que el recurso está garantizado hasta que se termine la obra.
— 4. ¿Qué instituciones, sectores o actores considera que deberían asumir un rol más activo en esta tarea y por qué?
Tanto INDECI como CENEPRED son claves. Por eso yo celebro que Hombro a Hombro haya identificado que ese es el camino. Ellos son claves. ProInversión también tiene un rol clave por estas salidas que podemos dar para la ejecución de obras rápidas. Y luego, también, no crear una nueva área o dependencia, pero sí esta coordinación centralizada de la gestión de la emergencia tiene que hacerse cuanto antes. Porque es muy importante poner todos los activos que tengamos en un solo plan de trabajo, articulando a todos los responsables. Esta cabeza tiene que ser liderada desde la Presidencia del Consejo de Ministros, que es el brazo ejecutivo de la Presidencia, y ese debería ser el espacio natural que lidere este esfuerzo.
— 5. ¿Cómo debería evaluarse el avance de estas acciones? ¿Qué indicadores o resultados permitirían saber que el país está realmente mejor preparado para enfrentar un Fenómeno El Niño?
No es que tengamos que crear algo, ya es algo que se mide. Y hay algo que se llama la resiliencia, un estudio de la OCDE que además incorpora variables del Banco Mundial, y que mide cuáles son los países más expuestos al riesgo climático. También mide la preparación en infraestructura preventiva. Por ejemplo, si tienes un nivel de lluvia de tal magnitud, tienes que contar con drenajes, canaletas y entidades públicas sismorresistentes. Porque, ¿a dónde llevas a los heridos? A los hospitales, pero ¿y si también está dañado? Ese tipo de cosas. También se tienen que tener desagües porque, cuando llueve mucho, el drenaje revienta y ahí es donde vienen las enfermedades. Ese es el tipo de cosas que te mide la resiliencia.












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