
La Cámara Peruana de Comercio Electrónico (Capece) emitió una advertencia técnica frente a la iniciativa de la Sunat de reconocer las constancias de pago generadas por billeteras digitales como comprobantes de pago electrónicos.
Según el gremio, la medida, si no va acompañada de un régimen tributario simplificado para el pequeño comerciante, podría producir el efecto contrario al buscado: incentivar el retorno masivo al efectivo entre microempresarios y Mypes que recién comenzaban a digitalizarse.
PUEDES VER: ASEP y Amsterdam Brand Partners grafican la realidad del emprendedor peruano víctima de extorsión
De acuerdo con el gremio, la respuesta no es tecnológica, sino estructural. “La tecnología peruana, Yape, Plin, Bim, Ligo, Tupay y la futura plataforma del BCRP con tecnología UPI, es de clase mundial. La diferencia con Brasil es estructural: cuando Pix se masificó entre los pequeños comerciantes brasileños, ya existía un destino formal al cual migrar, el régimen MEI (Microempreendedor Individual). Una cuota fija mensual baja (aproximadamente US$17 al mes), factura electrónica, acceso a seguridad social y crédito, sin contador, sin libros contables. Ese fue el verdadero secreto del Pix: darle al pequeño comerciante un lugar donde formalizarse sin asfixiarse”, señaló Helmut Cáceda, presidente de Capece.
En ese sentido, el ejecutivo advirtió que, sin un equivalente peruano de ese marco, la formalización vía billetera puede generar un efecto contrario al deseado: que cientos de miles de pequeños comercios, bodegueros, ambulantes, emprendedores barriales, Mypes que apenas estaban empezando a digitalizarse, opten por volver al efectivo. “Es un escenario que ya empezamos a observar de manera anecdótica y que el propio sector privado, incluyendo voces respetadas como Fernando Amorrortu de Ligo y el tributarista Víctor Valdez, han alertado”, agregó.
El ejecutivo señala que desde Capece proponen que esta conversación se diseñe en torno a tres principios: primero, formalizar sin asfixiar. Es decir, cualquier reconocimiento tributario de las transacciones digitales debe ir acompañado de un régimen simplificado especialmente diseñado para el pequeño comerciante peruano, accesible, predecible, digital-first, y que permita emitir factura electrónica desde el día uno. Mientras Brasil tiene el MEI y Colombia tiene el régimen simple, el Perú tiene el NRUS, que solo permite emitir boletas y deja al pequeño comercio fuera de la cadena B2B. Ese es el verdadero salto pendiente.
Segundo, es preservar la experiencia que generó la adopción. Capece señaló que una de las razones por las que Yape, Plin y otras billeteras digitales alcanzaron a más de 18 millones de peruanos es la simplicidad: cinco segundos por transacción. “Si la implementación técnica de la nueva normativa convierte ese flujo en treinta o cuarenta segundos, como han advertido los propios operadores, estaríamos sacrificando años de inclusión financiera ganada. La solución existe y es técnica: capturar los datos requeridos por Sunat en el back-end de la plataforma, no en la fricción del consumidor”, explicó el gremio.
MÁS INFORMACIÓN: Auditoría forense: Petro-Perú responde a un artículo de El Comercio
Como último punto está el diseñar con la industria, no sobre la industria. La complejidad de esta transformación, regulatoria, tecnológica, contractual y de comportamiento, requiere que Sunat, el BCRP, la SBS, los operadores de billeteras, los gremios y los expertos tributarios trabajen en una sola mesa. Capece, a través de su Comité Paytech, ofrece formalmente articular esa mesa técnica multisectorial.
“Lo que estamos viendo es un retroceso silencioso. Cada Mype que vuelve al efectivo borra meses de trabajo de digitalización y empuja a más de 6 millones de pequeños comercios un paso atrás en su camino a la formalidad. Comprendemos que la política fiscal está bajo presión, pero la secuencia importa: primero hay que consolidar la inclusión, y después diseñar el marco tributario que la acompañe, no que la asfixie. Si no actuamos ahora, no solo perderemos transacciones: perderemos la oportunidad histórica de convertir la digitalización de pagos en la puerta más barata a la formalidad que el Perú ha tenido en décadas. Brasil, Colombia y México ya están debatiendo cómo construir confianza digital en sus ecosistemas. El Perú tiene la oportunidad de liderar esa conversación regional y hacer historia, o de llegar tarde y entrar como importador de soluciones que pudimos haber diseñado nosotros mismos”, indicó Cáceda.














Deja una respuesta