César Gastelum: Quiénes eran los influencers asesinados en la guerra interna del Cártel de Sinaloa en México | La Mayiza | Los Chapitos

El conflicto comenzó luego de que uno de los hijos de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán fuera señalado de traicionar y entregar a Estados Unidos al histórico jefe narco Ismael ‘El Mayo’ Zambada el 25 de julio del 2024. Hasta el momento, esa guerra ha dejado más de 2.000 muertos en el estado de Sinaloa.

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¿Pero qué tienen que ver los creadores de contenido con este conflicto? Meses después del estallido de la guerra interna, se divulgaron en Culiacán folletos en los que se señalaba a 25 creadores de contenido, músicos y figuras públicas de tener nexos con Los Chapitos, la facción dirigida por la familia Guzmán.

Un camión en llamas en las calles de Culiacán, estado de Sinaloa, México, el 11 de septiembre de 2024, en plena guerra entre Los Chapitos y la facción de Ismael El Mayo Zambada. (Foto de Iván MEDINA / AFP).

Un camión en llamas en las calles de Culiacán, estado de Sinaloa, México, el 11 de septiembre de 2024, en plena guerra entre Los Chapitos y la facción de Ismael El Mayo Zambada. (Foto de Iván MEDINA / AFP).

/ IVAN MEDINA

En los panfletos atribuidos a La Mayiza (leales a ‘El Mayo’ Zambada) se acusaba a estas personas de ser colaboradores, financistas o lavadores de dinero para Los Chapitos.

“A la ciudadanía en general, estas personas no son inocentes. Les pedimos de la manera más atenta se alejen de estos youtubers y dejen de apoyar y ver su contenido, ya que estás personas financian a Los Sapitos. ¡No más abusos al pueblo!”, se leía en el folleto.

Algunos de los influencers que figuraban en la lista tenían millones de seguidores en plataformas como TikTok, YouTube e Instagram y habían ganado notoriedad por mostrar un estilo de vida de ostentación —ropa cara, autos de lujo, joyas, viajes, fiestas y tragos— y por publicar contenido relacionado con la llamada narcocultura.

César Gastelum tenía 24 años.

César Gastelum tenía 24 años.

Si bien César Gastelum no aparecía en la lista, la Fiscalía de Sinaloa informó el miércoles que entre las líneas de investigación sobre su muerte se encuentran diversas publicaciones en las que hacía alusión a una facción de un grupo delictivo. No se precisó el nombre de la banda criminal.

En la noche del martes, Gastelum, que tenía casi 600.000 seguidores en TikTok, estaba junto a dos amigos haciendo un directo en el centro de Culiacán, afuera de un restaurate de la cadena KFC. Los tres iban vestidos como repartidores de comida, cuando una motocicleta se detuvo a su lado y uno de los dos ocupantes le disparó en la cabeza.

El asesinato de Gastelum quedó registrado en el directo y las en cámaras de seguridad de la zona.

Los otros influencers asesinados

Un panfleto con amenazas a influencers y otras figuras públicas.

Un panfleto con amenazas a influencers y otras figuras públicas.

El creador de contenido de nombre Juan Carlos, conocido como El Chilango, fue el primero en ser asesinado. El crimen ocurrió el 19 de octubre del 2024.

Además de dedicarse a la venta de dulces, era conocido por compartir videos en TikTok donde hacía alusión a Los Chapitos y al Cártel de Sinaloa, de acuerdo con Milenio.

El Chilango formaba parte del entorno de los llamados Toys, un grupo de influencers de Sinaloa que es encabezado por Markitos Toys (Marco Eduardo Castro Cárdenas). Las autoridades los señalan de estar vinculados con Los Chapitos.

Jesús Miguel Vivanco García, El Jasper.

Jesús Miguel Vivanco García, El Jasper.

Jesús Miguel Vivanco García, conocido como El Jasper, fue asesinado el 23 de noviembre del 2024 en Culiacán. Era conocido por divulgar contenido relacionado con la vida en Sinaloa y la narcocultura.

Había sido secuestrado dos días antes en Quilá, Sinaloa. El cuerpo de El Jasper fue hallado con signos de tortura y baleado. Estaba en una trocha de la localidad de El Quemadito, cerca de la autopista de Culiacán-Mazatlán.

Leobardo Aispuro Soto, conocido como Gordo Peruci.

Leobardo Aispuro Soto, conocido como Gordo Peruci.

Leobardo Aispuro Soto, conocido en redes como Gordo Peruci, fue asesinado el 9 de diciembre del 2024 en Culiacán. Su nombre aparecía en el listado del folleto.

Hombres armados le dispararon frente a su casa y también asesinaron a su esposa, Brenda Félix.

El Gordo Peruci tenía cientos de miles de seguidores en YouTube, TikTok e Instagram. Se dedicaba a grabar sketches humorísticos, retos, dinámicas regalando dinero y contenidos sobre su vida cotidiana.

Adrián Antonio López Iribe fue asesinado el 12 de diciembre del 2024 en Culiacán. Tenía 31 años y era hermano del reconocido youtuber e influencer de Sonora Óscar Antonio López Iribe, popularmente conocido como El Compa Camarón.

La víctima no era creador de contenido, pero su nombre apareció a principios del 2025 en un panfleto bajo la etiqueta de “eliminado”, y que fue divulgado por La Mayiza.

Agustín Paul, conocido como El Pinky.

Agustín Paul, conocido como El Pinky.

El cuerpo sin vida de Agustín Paul, conocido como El Pinky, fue hallado el 10 de enero del 2025 en Culiacán.

Las autoridades locales señalaron que el joven de 22 años estaba atado de pies y manos con una cuerda y que su cuerpo presentaba heridas de bala.

Al momento de su fallecimiento tenía más de 100.000 seguidores en TikTok y 40.000 en Instagram. Se dedicaba principalmente a realizar videos de comedia, vlogs cotidianos, retos, bromas entre amigos y contenidos especializados en automóviles.

Adalberto Peña, conocido como El Tata.

Adalberto Peña, conocido como El Tata.

El creador de contenido e influencer de estilo de vida saludable Adalberto Peña, conocido como El Tata, fue asesinado a balazos el 23 de enero del 2025 en Culiacán.

El ataque contra este hombre de 42 años ocurrió cuando hacía ejercicios afuera de un gimnasio de la urbanización Bonanza.

Tenía más de 170 mil seguidores en Instagram, donde compartía sus rutinas deportivas, consejos de nutrición, momentos familiares y mensajes motivacionales. El Tata no aparecía en los panfletos amenazantes.

Víctor Manuel “N”, conocido como El Brasileño.

Víctor Manuel “N”, conocido como El Brasileño.

En marzo del 2025, el tiktoker e influencer Víctor Manuel “N”, conocido como El Brasileño, fue secuestrado y posteriormente asesinado a balazos en Culiacán.

En sus redes sociales El Brasileño se definía como piloto y creador de contenido enfocado en la cultura biker. Compartía videos haciendo acrobacias en motocicleta, daba consejos sobre mecánica y venta de repuestos.

Era dueño de un taller de reparación de motocicletas, donde también solía grabar su contenido para redes.

Gail Castro Cárdenas, conocido como Gail Toys.

Gail Castro Cárdenas, conocido como Gail Toys.

Gail Castro Cárdenas, conocido como Gail Toys, fue asesinado el 28 de marzo del 2025 al salir de un restaurante en Ensenada, estado de Baja California. Esta hermano de Markitos Toys y su fotografía figuraba en el panfleto.

Castro Cárdenas, de 32 años, acababa de comer y se disponía a subir a su camioneta Mercedes Benz cuando fue interceptado por sicarios que se trasladaban en un vehículo de color rojo. Recibió múltiples impactos de bala directamente en el torso, los brazos y el rostro, lo que provocó su muerte instantánea.

El influencer tenía pocos días en Baja California, hasta donde llegó escapando de Sinaloa tras ser amenazado de muerte.

Camilo Ochoa Delgado, conocido como El Alucín.

Camilo Ochoa Delgado, conocido como El Alucín.

Camilo Ochoa Delgado, conocido como El Alucín, fue asesinado a balazos el 16 de agosto del 2025 en el municipio de Temixco, estado de Morelos. Tenía 42 años, era originario de Culiacán y su nombre aparecía en los panfletos.

El Alucín estaba en su residencia ubicada en la colonia Lomas de Cuernavaca, cuando un sujeto armado y encapuchado irrumpió de forma violenta en el lugar, llegó hasta el baño y le disparó a quemarropa en múltiples ocasiones.

Horas antes de su asesinato, el influencer subió videos a sus redes sociales donde presumía artículos de lujo. También pronunció una frase dirigida a sus detractores: “Ocupo más haters para que sigan creciendo las estadísticas y siga monetizando más”.

Era hijo del fundador de la famosa cadena restaurantera El Pollo Loco. En diversas entrevistas periodísticas admitió abiertamente que perteneció al Cártel de Sinaloa y que llegó a controlar la plaza de Mazatlán.

En sus últimas semanas de vida, El Alucín utilizó sus plataformas para lanzar duras críticas contra Ismael Zambada Sicairos, alias ‘El Mayito Flaco’, líder de La Mayiza.

En los panfletos se le acusaba de ser “financiero y colaborador cercano” de Los Chapitos.

El influencer Gerardo Moya, conocido como El Jerry, fue perseguido cuando iba en su camioneta y asesinado a balazos el 16 de noviembre de 2025 en Culiacán. Tenía 25 años.

En sus cuentas de redes sociales, El Jerry publicaba fotografías y videos con armas de fuego y vehículos de lujo.

Minutos antes de morir, el influencer subió una historia a su cuenta de Instagram donde se le veía conduciendo, abriendo una lata de cerveza y escuchando un narcocorrido que hacía alusión directa a Los Ántrax, un antiguo brazo armado de La Mayiza.

Según El País México, en sus contenidos se llegó a observar un parche con las iniciales “MF”, una referencia directa a ‘El Mayito Flaco’.

Influencers atrapados en la guerra interna

El cuerpo de un hombre yace en el estacionamiento de una tienda en el barrio Montebello, en Culiacán, estado de Sinaloa, el 12 de septiembre de 2024. (Foto de Ivan MEDINA / AFP).

El cuerpo de un hombre yace en el estacionamiento de una tienda en el barrio Montebello, en Culiacán, estado de Sinaloa, el 12 de septiembre de 2024. (Foto de Ivan MEDINA / AFP).

/ IVAN MEDINA

Víctor Manuel Sánchez Valdés, profesor investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila, doctor en políticas públicas por el CIDE y estudioso del crimen organizado, dijo a El Comercio que la ola de asesinatos de creadores de contenido está estrechamente ligada al auge de la narcocultura en las redes sociales y a la fractura del Cártel de Sinaloa.

Indicó que muchos influencers encontraron en los contenidos relacionados con el narcotráfico una forma de atraer audiencias y ganar millones de seguidores.

Esa búsqueda de popularidad, dijo Sánchez, llevó a varios de ellos a convivir con líderes del crimen organizado o a expresar opiniones favorables o críticas sobre algunos de esos personajes.

“Mientras el cártel permanecía unido, esa cercanía no representaba un riesgo tan evidente. Sin embargo, la situación cambió por completo cuando, en 2024, estalló la guerra entre Los Chapitos y La Mayiza”, enfatizó.

“Muchos de estos influencers, a los que también hay que sumar cantantes de narcocorridos, tenían mejores relaciones con unos u otros jefes. Eso hizo que terminaran encajonados en uno u otro bando”, agregó.

En la lógica de la disputa interna del Cártel de Sinaloa, esa percepción fue suficiente para convertirlos en objetivos. “Terminaron atrapados en el proceso de disputa interna del Cártel de Sinaloa, aunque no se dedicaran directamente al narcotráfico. Fueron engullidos por la narcocultura en la que se fueron involucrando”, sostuvo Sánchez.

Una guerra que también se libra en las redes sociales

Un automóvil acribillado a balazos después de un enfrentamiento a tiros que dejó dos soldados heridos, uno de los cuales murió más tarde en el hospital de Culiacán, el 9 de septiembre de 2024. (Foto de Iván MEDINA / AFP).

Un automóvil acribillado a balazos después de un enfrentamiento a tiros que dejó dos soldados heridos, uno de los cuales murió más tarde en el hospital de Culiacán, el 9 de septiembre de 2024. (Foto de Iván MEDINA / AFP).

/ IVAN MEDINA

El experto en temas de seguridad advirtió que las plataformas digitales se han convertido en una herramienta estratégica para las organizaciones criminales. Aseguró que no solo buscan controlar territorios, sino también la narrativa de la violencia.

Para ello utilizan canales de YouTube, cuentas de Facebook, perfiles en X, Instagram y TikTok desde donde difunden mensajes favorables a sus intereses y desacreditan a sus rivales, explicó.

“Utilizan las distintas plataformas para contar una historia que les resulta favorable y, al mismo tiempo, para denostar o filtrar información sobre las organizaciones rivales”, afirmó.

Esa estrategia también pone en la mira a quienes aparecen públicamente defendiendo o promoviendo esos contenidos. Incluso las cuentas anónimas corren peligro. “A través de hackers, en ocasiones logran identificar quién está detrás de esos perfiles y atentan contra esas personas”, sostuvo.

Sánchez precisó que existe una diferencia entre producir contenido sobre la narcocultura y convertirse, consciente o inconscientemente, en un instrumento de propaganda para una organización criminal.

Explicó que los grupos del narcotráfico suelen tolerar los contenidos generales sobre el fenómeno, pero reaccionan cuando detectan un apoyo constante hacia una facción y ataques sistemáticos contra otra.

Añadió que el riesgo aumenta cuando los creadores de contenido establecen vínculos personales con integrantes del crimen organizado. Advirtió que las propias organizaciones cuentan con redes de inteligencia que les permiten identificar quiénes frecuentan a los distintos líderes.

“Hay influencers que llegan a asistir a fiestas donde están los propios líderes de las organizaciones criminales. Si la organización rival detecta que convives con ellos, recibes dinero o sirves a sus intereses, el riesgo que ya existe se multiplica”, concluyó.

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